Martes 30 de Enero de 2024
"Queremos ser claros, pero por sobre todo transparentes y honestos, y lo concreto es que bajo ningún concepto nos vamos a comprometer a algo que no vamos a poder cumplir”. La frase que resonó tras el último encuentro paritario con los docentes por parte del ministro de Educación santafesino José Goity quedó con un mojón en la negociación con los gremios y marca el horizonte de adonde quiere llevar la discusión el gobierno santafesino: aumentos en función de los ingresos y una resistencia a cumplir lo adeudado. Los sindicatos de los maestros públicos y privados se encaminan a iniciar acciones una vez que se constate el incumplimiento de la deuda salarial de enero, plazo que expirará el quinto día hábil de febrero. Allí, de no mediar acuerdos entre las partes, empezará otra fase del conflicto. Lo cierto es que hay en agenda un encuentro paritario para este miércoles, pero los gremios aún no fueron convocados.
El titular de la cartera educativa había insistido: "El Gobierno anterior firmó una paritaria de imposible cumplimiento con los recursos que tiene hoy el Estado". Una cuerda que se tensó con los docentes y que la Casa Gris busca distender con una promesa: "Yo me comprometo a que los salarios van a estar por encima de los niveles de inflación, si la recaudación está por encima de esa inflación”, había señalado el propio gobernador Maximiliano Pullaro.
Este miércoles, estaba previsto que el gobierno convoque nuevamente a los maestros en una nueva discusión paritaria pero que se han estancado posiciones. Y hasta el momento, ni Amsafé ni Sadop fueron notificados a participar de la convocatoria.
El Ejecutivo santafesino insiste en resistir el pago de la paritaria calculada en agosto por el gobierno de Omar Perotti y que dejó un saldo pendiente de un 84 por ciento interanual (de febrero a diciembre o bien un 36 por ciento de aumento respecto del mes de diciembre).
La administración Pullaro abonó los sueldos de diciembre con un 6 por ciento de aumento en enero y que llevó el sueldo a 131 por ciento anual y luego con el mismo acuerdo paritario se pagó el aguinaldo.
El convenio firmado en la gestión anterior tuvo 5 tramos: agosto (25 por ciento), septiembre , octubre (7 por ciento respectivamente) noviembre y diciembre (6 por ciento cada mes). En octubre se pagó una cláusula gatillo del 31 por ciento y en diciembre se debería pagar otra cláusula gatillo del 36 por ciento. Se había abonado la primer revisión por un 37 por ciento en octubre. Esta segunda revisión es la que tensó la cuerda, junto al proporcional del aguinaldo.
“El pedido de los docentes es legítimo, pero el problema que tiene Santa Fe es que se firmó una paritaria con un acuerdo al que habría que agregarle hoy un 36%”, había reconocido el ministro Goity. Si embargo, el jueves pasado las partes abandonaron la mesa de negociación con las manos vacías, y los gremios con los puños apretados.
Antes, el gobierno desplegó su arsenal de argumentos. La secretaria de Hacienda del Ministerio de Economía, María Belén Etchevarría, había recordado que el año pasado la inflación total fue del 215% pero el aumento de los recursos públicos fue del 123%: un 92% por debajo de la inflación. La funcionaria recordó además que la masa salarial llegó al 156 % en 2023 pero el incremento salarial fue del 131%. “A partir de septiembre los recursos cambian su pendiente y comienzan a decrecer de forma sistemática. Tanto es así que en la comparación interanual en diciembre, mientras los recursos crecen un 86,5%, la inflación lo hace en el orden del 215, 4%. Es decir que nuestros recursos quedaron 128,9 % por debajo en la comparación interanual con respecto al Indice de Precios al Consumidor (IPC)”, advirtió Etchevarría.
Fue Goity quien tradujo los números en una lectura más política-institucional: "Queremos recomponer el salario docente pero sabemos que no podemos pagar más de lo que ingresa, y por sobre todo no queremos tener políticas demagógicas o planteos que comprometan el funcionamiento de nuestra provincia”. Y fue el propio Pullaro el que reforzó el concepto: "Vamos a pagar sueldos en función de cómo crecen los ingresos de la provincia. Si hacemos lo contrario, vamos a tener un conflicto en muy poco tiempo", había declarado el gobernador para ir al fondo de su planteo: "Hubo una bomba de tiempo que todos sabían que iba a explotar en enero”.
Pero para que no queden dudas amplió: "Si nosotros pagamos un incremento salarial superior al que podemos, en un par de meses lo vamos a incumplir y, fundamentalmente, no vamos a poder mantener los patrulleros ni las ambulancias", advirtió para volver sobre un pronóstico. "Me comprometo a que los salarios van a estar por encima de los niveles de inflación, si la recaudación está por encima de esa inflación”, aseguró.
Sin embargo, Sadop ya ensaya acciones administrativas, analiza una posible presentación judicial por incumplimiento de deberes de funcionario público contra Pullaro y avisó que peligra la mesa de exámenes de febrero. Justamente, el gobierno divulgó ayer un estudio muy preocupante de la situación pedagógica de la escuela secundaria. Más de la mitad de los estudiantes secundarios de Santa Fe no pudo promocionar el año, mientras que la mayoría de ellos adeuda cuatro o más materias. Y pese a las advertencias de los gremios, ayer la secretaria de Educación Carolina Piedrabuena convocó “a los estudiantes de Santa Fe que adeudan materias a que vayan a las escuelas a partir del 1º de febrero, porque es ahí donde se produce el conocimiento, porque es ahí donde los estudiantes acreditan los saberes, porque es ahí donde los docentes enseñan”.
Con estatales
Mientras la paritaria docente suma tensión, comenzaron este lunes las paritarias de los estatales. ATE y UPCN escucharon el mismo planteo del gobierno: resistencia y rechazo a pagar el acuerdo 2023. En tanto, los gremios exigieron "una propuesta salarial que tenga en cuenta la necesidad de los trabajadores".
El secretario general de UPCN, Jorge Molina, describió que plantearon el reclamo “de la liquidación de la cláusula de revisión y la provincia nos planteó su realidad económica". "En ese marco insistimos en hacer todos los esfuerzos necesarios para tener un acuerdo que beneficie a los trabajadores y que sea posible de cumplir para la provincia", analizó.
De postura más dialoguista, distendida y siguiendo la tradición de los estatales en las paritarias, las partes quedaron en reunirse la semana entrante. Ambos partes de la mesa, se felicitaron por el tono de las conversaciones y la comprensión de la realidad financiera de la provincia.
El secretario administrativo de ATE, Marcelo Delfor, también expresó que "cada parte fijó su postura, siempre rescatando el diálogo, que es positivo en una primera reunión paritaria". "Hay dos situaciones que están en discusión y debemos construir alternativas necesarias: la cesantía de los pases a planta, que estamos dispuestos a revisar todo lo actuado hasta el momento, y construir una propuesta salarial que tenga en cuenta la situación crítica de la provincia y las necesidades de los trabajadores", insistió.
Por su parte, el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastía, destacó: "Nos interesa sobremanera el bienestar de los trabajadores" y aseguró que "hay una posición muy lógica, que es no gastar más de lo que tengamos". Además, resaltó la importancia de que la reunión se haya llevado a cabo "un 29 de enero, como nunca antes ocurrió".
El funcionario sostuvo que durante el encuentro la provincia dejó en claro su posición que es "poner sobre la mesa la realidad económica financiera, cuál es la situación macroeconómica nacional y cómo se vieron afectados los recursos públicos".
Por su parte, el ministro de Economía Pablo Olivares afirmó que "lo importante de esta reunión es compartir en una mesa paritaria que el diálogo es el camino de construcción, donde se puedan articular la importancia de sostener el poder adquisitivo del empleado público con las posibilidades de las cuentas de la provincia. Es un esfuerzo que tenemos que hacer para poder articular de la mejor forma posible".