La ciudad

El éxodo de turistas de la terminal fue el más tranquilo de los últimos años

La mayoría de los micros regulares y con refuerzos partieron hacia la costa argentina. En el peaje a Buenos Aires confirmaron que el movimiento de vehículos no fue exagerado. 

Viernes 02 de Enero de 2015

El éxodo de turistas rumbo a las ansiadas vacaciones, un ritual que se cumple puntualmente cada primero de enero, también se vivió ayer en la Estación Terminal de Ómnibus Mariano Moreno, pero no con la intensidad de otros años. Aun así, los colectivos salieron colmados y con muchos refuerzos rumbo a la costa —Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar y otros balnearios bonaerenses—, las sierras de Córdoba, Mendoza, Iguazú y hasta Brasil. La presunción es que, a diferencia de otros años, ahora la mayoría de la gente no se agolpa para salir de viaje en una misma fecha, sino que aprovecha los feriados largos y con puentes para tomar minivacaciones. Y otro factor que podría explicar el clima "más tranquilo" en la terminal es el crecimiento del parque automotor en paralelo con el aumento de los pasajes, que alienta las salidas en auto (ver infografía).

El presidente del consejo administrador de la terminal, Orlando De Biassi, sostuvo ayer que los destinos de la costa atlántica argentina son, sin ninguna duda, los de mayor demanda en esta fecha.

Para ejemplificarlo, recordó que sólo entre dos grupos empresarios que viajan a esas playas ayer se dispusieron 22 refuerzos, que se sumaron a las partidas regulares ("normalmente, de unos cuatro servicios diarios cada uno", estimó).

Aun así, De Biassi admitió que el movimiento en la terminal "fue más tranquilo, menos explosivo que otros años para un 1º de enero". Por eso, dijo, aunque la demanda de pasajes fue "muy importante, no se vio el hervidero ni el amontonamiento de pasajeros desde temprano, como pasó otras veces".

De hecho, en una recorrida por la zona de las boleterías ayer LaCapital pudo confirmar que aunque casi todos los destinos turísticos ameritaron coches de refuerzo, para hoy o mañana ya se podían conseguir nuevamente plazas, algo que en otras épocas llegó a demandar esperas de hasta una semana.

La empresa Sierras de Córdoba, ayer fletó seis colectivos repletos (dos de ellos refuerzos), pero para hoy aún podía ofrecer algunas plazas. Los micros de Mercobús y Plus Ultra, en cambio, ya tenían un poco más de demora para disponer de butacas libres en sus servicios a Villa Gesell, Pinamar, San Bernardo.

Los ómnibus a Brasil (Florianópolis, San Pablo y Río de Janeiro) de Crucero del Norte también salieron llenos, así como los de Cata Internacional rumbo a Mendoza y los de Río Uruguay hacia Iguazú.

El panorama ayer en la terminal mostraba colas discretas, sobre todo en las ventanillas donde se despachaban pasajes a la playa, pero los responsables de la oficina de informes afirmaron que todo estaba "más tranquilo que otros años".

De Biassi arriesgó hipótesis para explicar ese fenómeno de turismo "más ordenado".

Un argumento fue que, dada la proliferación de feriados nacionales extendidos de los últimos tiempos, cada vez más gente viaja con mayor frecuencia durante el año y por períodos cortos. "Reparte las vacaciones", dijo.

Otro argumento fue que el incremento de precios de los pasajes alienta a que "se junten cuatro personas y viajen en un auto".

Y, ciertamente, los tickets suman un número: un viaje a la costa en coche semicama sale 580 pesos, 670 si es en servicio cama. Viajar a Mendoza cuesta 750 pesos y a Puerto Iguazú unos 1.100. Paradójicamente, a Florianópolis (Brasil) sale más caro que a Río de Janeiro (2,240 pesos, contra 2.165).

Pero aun contemplando que salga más barato veranear en auto, tampoco hubo ayer un excesivo movimiento en el peaje de General Lagos, paso casi obligado para llegar a la costa. "Demasiado tranquilo si se lo compara con otros años", aseguró a media tarde un supervisor de la concesionaria Cincovial.

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