La ciudad

El dueño de La Rosa quedó libre tras pagar una fianza de $30 mil

Juan Cabrera estuvo preso 17 días. Lo acusan de facilitamiento de la prostitución con fines de lucro. No podrá salir de la ciudad.

Miércoles 12 de Junio de 2013

Luego de pasar 17 días detenido, el dueño de La Rosa Sexy Bar recuperó ayer la libertad, aunque quedará sujeto a una causa penal donde se le imputan, en principio, los delitos de facilitamiento de la prostitución con fines de lucro y proxenetismo.

Juan Cabrera se notificó del dictamen a través del cual se le otorgó la sustitución de la prisión preventiva, que deberá transitar con ciertas restricciones mientras se sustancia el juicio, como hacer efectiva una fianza, no salir de la ciudad y presentarse cada quince días en el juzgado.

El Indio Blanco, de 55 años, llegó ayer a los Tribunales provinciales sobre el mediodía, ingresó al edificio por la esquina de Montevideo y Moreno tras descender de una unidad del servicio penitenciario y, sin hacer declaraciones, se dirigió al despacho de la jueza de Instrucción Nº 2, Alejandra Rodenas.

Allí le informaron que se sustituía su estado de prisión preventiva por un régimen de la libertad controlada por ciertas restricciones que deberá respetar mientras dure el proceso judicial.

Quien hasta el 25 de mayo controló el emblemático cabaret ubicado Callao 123 bis, allanado y clausurado por orden judicial tras una profusa investigación que se inició en agosto de 2012, esperará el juicio en libertad si se sostiene el procesamiento en su contra por el delito de "explotación económica y facilitamiento de la prostitución". Según la pesquisa, Cabrera regenteaba y sacaba rédito económico de los servicios sexuales que ofrecían en el lugar 19 mujeres, algunas de las cuales declararon que al final de cada jornada debían aportarle el 50 por ciento de sus ganancias.

Al ser indagado, el imputado negó su participación en el negocio sexual. Dijo que su rédito pasaba por las entradas al local (60 pesos), las consumición de bebidas y el alquiler de las habitaciones del hotel lindero, que reconoció administrar.

En el auto de procesamiento, Rodenas deja abierta la posibilidad de investigarlo por el delito de "trata de personas" (situación que cuestiona la defensa, ver aparte), y para lo cual remitió copias del expediente a la Justicia Federal.

Además, se ofició a la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) para que se determine el origen del patrimonio de Cabrera ante la posibilidad del lavado de activos.

En tanto, se remitieron las actuaciones a la Municipalidad, que deberá revisar el protocolo de las inspecciones realizadas al local, que en diez años de vida logró superar casi 150.

Neutralizado. Según la resolución que emitió la jueza con dictamen favorable de la fiscal Nora Marull, "el peligro de fuga que resultaría de la libertad del encartado puede ser adecuadamente neutralizado mediante la imposición de otra cautela".

Así, el Tribunal entiende que en esta etapa de la instrucción ya se han hecho "las diligencias instructorias necesarias para dictarse el auto de procesamiento en contra del imputado, y no existen otras pendientes que pudieran frustrarse" si Cabrera "transita el proceso en estado de libertad", quien además mostró "una actitud de colaboración con el proceso penal.

Según interpretó Rodenas, "el riesgo de fuga que pudiera subsistir bien puede aventarse mediante la imposición de alternativas". Y enumera las restricciones que le impuso al acusado: habitar en Rosario; abstenerse de salir de la ciudad; entregar su pasaporte ; someterse al cuidado de un garante personal; fijar como garantía una caución real de 30 mil pesos y presentarse cada 15 días ante la secretaría del juzgado.

La Rosa Sexy Bar fue clausurado la madrugada del 25 de mayo pasado tras un allanamiento durante el cual quedó detenido Cabrera.

En el lugar había clientes y 19 mujeres mayores que luego reconocieron en su declaración testimonial que ejercían la prostitución por propia voluntad, que tenían contrato avalado por la Intendencia y libreta sanitaria. Y se confirmó la vinculación que el local tenía con un el hotel lindero.

"Acá no existe el delito de trata"

Paul Krupnik, abogado de Juan Cabrera, dijo que el procesamiento “es provisorio. Se dice que cometió el delito, pero deberá probarse”. Según su análisis, “la causa se inició en agosto, cuando el facilitamiento de la prostitución no constituía delito, por lo que se discutirá la retroactividad de la ley más benigna”. Y sostuvo: “No existe el delito de trata. Las mujeres son mayores de edad, lo hacían por propia voluntad, nadie las reclutó ni les retuvo el documento”.

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