Lunes 07 de Febrero de 2022
"Cayó seco". "Tuvo una convulsión". Así describen los familiares el estado de una de las personas internadas este domingo por consumo de droga supuestamente adulterada. Todos los pacientes evolucionan favorablemente.
"Lo dejo en manos de Dios", dice la madre de un hombre internado en el Heca. Es jubilada, tiene 63 años y siete hijos varones. "Es una lucha, porque soy yo sola que está con todo esto. Es feo tener un familiar así, porque una le dice y le dice, pero le entra por un oído y le sale por el otro", cuenta, en referencia a las veces que ha intentado pedirle a su hijo que deje de consumir.
Otro de sus hijos, de 36 años, está esperando el parte médico de su hermano en la explanada del hospital. "De chico que consume. Imagináte, ahora tiene 41 años, es mucho tiempo; lo quise ayudar, llevar a rehabilitación. Con esto que le pasó tal vez pueda reflexionar", explica.
La familia es oriunda de barrio La Carne, en la zona sur. De allí también es otro de los jóvenes internados, de 31 años, que se recupera en el Hospital Roque Sáenz Peña. "Casi que en la semana no está en casa, es albañil. Yo le diría a las madres de otros chicos que consumen que le hablen y le hablen, porque drogarse no llega a nada", cuenta su madre, una señora de 70 años.
Desde temprano la mujer permanece fuera del hospital, sentada por momentos en la vereda, otros en un banquito, al lado de la garita de la vigilancia. Más familiares aguardan el parte médico sentados en el cordón de la vereda sobre avenida del Rosario.
No hay una sala o ingreso donde se pueda esperar este tipo de partes, en general, familiares se acercan al portón a una hora estipulada para recibir las noticias del estado de salud a cargo de los médicos de turno.
"La vida nos enseña como mamá, porque por más que sean grandes, los cuidás igual; una cosa es cuando son chicos, y otra cuando ya tienen una junta, que no sabés quiénes son", se resigna la mujer.
El joven internado tiene otros tres hermanos que trabajan en albañilería y pintura. También una hija de once años y una sobrina de quince, que ayer aguardaba el parte. Además, cursaba una escuela nocturna, por calle Laprida al 6300.
En el Heca, una mujer que forma parte del personal de limpieza consuela a los familiares. "Le vamos a pedir a nuestro sindicato que nos diga cómo ayudar y qué hacer con los familiares que vienen al hospital con estos problemas", dice.
El director del Heca, Jorge Bitar, detalla el derrotero del paciente internado, de 41 años. "Llega despierto al Roque Sáenz Peña, donde puede manifestar que había usado cocaína inhalada y tomado vino. Pero sufre una depresión del sensorio. Activamos un protocolo de coma, pero por su estado no da resultado y lo intuban. La cocaína puede generar complicaciones agudas, porque acelera todos los vasos musculares. Puede dar un ACV, por ejemplo. Sin embargo, su estado casi de coma coincide con la experiencia de Buenos Aires. En vez de un estado estimulante, eufórico o sin sueño, en este caso entraron en sedación, como en coma. Una reacción más típica de un opioide, por eso se piensa en fentanilo, pero nada de esto está confirmado todavía", asegura.
En estos casos, dentro del hospital interviene el servicio de Toxicología, el TAS. Otro ejemplo es el Disva, que es el dispositivo de Intervención en Situaciones de Violencia Armada. Allí confluyen trabajadores sociales, profesionales de la salud mental, tanto municipales, provinciales y organizaciones civiles.
f¿Cómo se actúa? Silvia Marmiroli, subsecretaria de Salud de Rosario, dijo este lunes que frente a una persona que presenta signos de intoxicación, se activa un protocolo en el que se hace una evaluación clínica, un tratamiento y se llama al servicio de toxicología. Se hacen muestras de sangre y orina, entre otros estudios. "Hasta el momento, todos los pacientes tienen una evolución favorable y sabemos que hay consumo de sustancias, de diversas sustancias", expresó.
Por su parte, la directora del Roque Sáenz Peña, Lorena Botta, negó que ya esté confirmado que la droga esté adulterada y aseguró que es algo frecuente que ingresen pacientes con estos cuadros críticos por consumo de drogas. En cada caso, actúan los equipos de Salud mental. "Llegan cuatro pacientes, dos estaban en estado grave, con insuficiencia respiratoria por eso fueron derivados a otros centros de mayor complejidad. Dos quedaron internados, en observación y evaluación con el equipo de salud mental. Es una patología frecuente, es algo que atendemos habitualmente, como otras que consultan a la guardia", señaló.
Sin embargo, en todas estas situaciones, lo que debería activarse primero es la prevención del consumo de drogas. Un conjunto de programas y políticas tendientes a minimizar las consecuencias del consumo de sustancias, legales o ilegales, en lo que se conoce como la reducción de daños. Familiares de las personas internadas dijeron desconocer dónde recurrir en estos casos, ni saben cómo actuar frente a personas que consumen drogas de manera prolongada.