Martes 02 de Agosto de 2022
Muchos años después de la guerra de Malvinas, Owen Crippa, el santafesino que atacó en soledad a toda la flota británica, pudo conocer personalmente a Jhon Hopkins, el piloto inglés que volaba un helicóptero que Owen estuvo a segundos de derribar sobre el estrecho San Carlos en la mañana del 21 de mayo de 1982.
La secuencia de ese combate fue cinematográfica. Luego de haber esquivado fuego amigo que lo había confundido con un avión inglés, el Aermacchi de Crippa ingresó en el estrecho San Carlos y empezó a observar la presencia de buques destructores británicos, pero ya llegado a la bahía divisó el helicóptero de Hopkins.
“Me aparté de la costa para tirarle y ahí es cuando veo hacia el interior de la bahía gran cantidad de buques y decido ir hacia allí y olvidar el helicóptero”, admite hoy Crippa, 40 años después.
En ese helicóptero, Hopkins aún no se había percatado de la presencia de Crippa hasta que de pronto lo vio pasar por debajo de él y adentrarse en la bahía.
Años después, durante un viaje que Crippa realizó a España, veteranos de la guerra le dijeron si quería conocer a Hopkins, que por esos días ya se había retirado de la Royal Navy y era piloto de British Airways. El encuentro se produjo en Buenos Aires, en en el lobby de un hotel que está a metros del monumento a los ingleses.
“El me había pedido que le mandara una foto para reconocerme cuando me viera, pero yo no le mandé nada. Viajé desde Sunchales a Buenos Aires pensando que en el lobby preguntaría por él y listo. Cuando llegué, el lobby era un mar de gente porque justo había llegado un contingente. Pero entre medio de todos veo a uno que avanza a paso firme hacia mi. Llega y directamente me abraza. Era Jhon. Recuerdo que en medio del abrazo me dijo: «Ese día tomaste una muy buena decisión»”, señala Crippa.
Esa decisión le salvó la vida. El helicóptero era un blanco fácil para el Aermacchi, pero Crippa optó por emprenderla contra la fragata Argonaut, a la que le dañó el sistema de comunicaciones.
Cuando hoy se lo consulta sobre qué sintió al encontrar a quien en ese momento fue su enemigo, no duda en la respuesta: “Solo se trata de seres humanos que estábamos cumpliendo una misión”.