El desalojo de un terreno en el barrio San Francisquito terminó con un herido
Fue en un lote de Alsina y 27 de Febrero, en la zona sudoeste de Rosario, tomado el último sábado. Vecinos denunciaron excesos durante el operativo. Demoraron a ocho personas.

Martes 28 de Abril de 2015

El desalojo de un terreno de barrio San Francisquito terminó ayer con un agente policial herido y ocho personas demoradas, la mayoría sin antecedentes penales. De acuerdo a la versión oficial, los ocupantes de un lote de Alsina al 2600 resistieron con piedras y a tiros de escopeta la detención de un joven que había intentado barretear la puerta de un galpón lindero. Los vecinos del barrio denunciaron en cambio excesos en el operativo realizado sin orden de la fiscalía. "Nos pegaron, nos quemaron los colchones y las frazadas y nos trataron como delincuentes", aseguraron.

El lote de unos 60 metros de calle Alsina entre Gálvez y 27 de Febrero fue hace varios años una canchita de fútbol. Allí habían jugado de niños algunos de los padres de las familias jóvenes que el sábado pasado ingresaron al predio precariamente cerrado, empezaron a dividir el terreno y dispusieron algunas chapas y carpas donde instalarse.

Hasta ese día, el lote se usaba para guardar los automóviles de un taller mecánico lindero. "Son tierras públicas donde se iba a hacer una huerta comunitaria, pero estaban completamente abandonadas", advirtió ayer una vecina y destacó que la toma se realizó en forma pacífica. "Incluso había en la esquina un patrullero y nunca pasó nada", señaló mientras mostraba las vainas color verde de los cartuchos antitumulto que habían quedado dispersas en el terreno.

Unas diez familias empezaron a trabajar el sábado en el predio, "limpiando y sacando yuyos", dijeron. Pero en las primeras horas de la madrugada de ayer todo cambió. Los vecinos denunciaron que más de una decena de uniformados ingresaron al predio con violencia, tiraron abajo carpas y casillas e incluso quemaron colchones y frazadas.

Fuentes del Ministerio Público Fiscal aclararon que no se trató de un operativo de desalojo. "A pedido de los dueños de un galpón lindero, por temor a robos o a ingreso de gente, la fiscalía había dispuesto la presencia de un patrullero en esa esquina", explicaron.

Estos uniformados, indicaron, detectaron a una persona intentando ingresar con una barreta al galpón del taller mecánico y, cuando intentaron detenerlo, se escondió en el predio tomado.

"Entonces, los ocupantes intentan interferir con la detención de esa persona y, aprovechando el tumulto, alguien dispara con una escopeta, hiriendo a uno de los agentes en el brazo. Entonces se solicitaron refuerzos para garantizar la seguridad de los agentes", apuntaron desde la fiscalía.

En total, ocho personas resultaron demoradas por interferir con el procedimiento policial. La mayoría vecinos del barrio de zona sudoeste, sin antecedentes penales. La fiscal Paola Aguirre esperaba ayer recibir las actas policiales, mientras tanto preparaba la audiencia imputativa con la persona acusada de disparar contra los agentes de policía.