Jueves 21 de Julio de 2022
Aunque a nivel mundial está resultando muy difícil recuperar los números de donantes de sangre que había antes de la pandemia, la Argentina consiguió desde el inicio de 2022 darle un envión importante a las campañas y Santa Fe es una de las provincias a las que mejor le va en este sentido.
En los últimos seis meses se sumaron en la provincia 1.181 donantes voluntarios, altruistas y habituales. De ellos, 346 además pudieron donar médula ósea, que se utiliza para posibles trasplantes en personas con enfermedades severas como la leucemia. De ese grupo, 17 fueron preseleccionados por compatibilidad con alguna persona anotada en el registro y 6 fueron donantes efectivos (en algunos casos para pacientes fuera del país como Alemania y Francia, ya que el registro es mundial).
Este viernes, aprovechando el movimiento de gente por las vacaciones de invierno, el Cudaio (el organismo oficial que se ocupa de darle impulso y supervisar las donaciones de sangre, médula y trasplantes de órganos en Santa Fe) organizó una colecta pública en el Acuario del Río Paraná, ubicado en el parque Alem.
El operativo se hará entre las 12.30 y las 16.30. "Tenemos muchas expectativas de que se acerque un buen número de personas, estamos muy contentos con la cantidad de gente que se está sumando y queremos llevar el número actual a 4 mil o 5 mil antes de fin de año", remarcó a La Capital el director del organismo, Mario Perichón.
La decisión de realizar colectas con equipos móviles en distintos lugares empezó a dar sus frutos: clubes, sindicatos, escuelas y universidades ya son escenarios frecuentes de las campañas. Lo mismo que hacerlo en sitios no convencionales como el Puente Colgante en Santa Fe y en la Sala Lavardén. Por eso, la movida del viernes genera tanto interés entre los organizadores.
Necesaria e importante
La donación de sangre es fundamental para el sistema de salud. Cualquier persona puede necesitar una transfusión, a cualquier edad y en cualquier momento de su vida.
Los motivos más habituales son: complicaciones obstétricas como embarazos ectópicos o hemorragias antes, durante o después del parto; niños con anemia grave; personas con traumatismos ocasionados por accidentes; pacientes que precisan una intervención quirúrgicas y enfermos crónicos con distintas patologías, entre ellas cáncer.
"En la Argentina fue cambiando la idea de donar puntualmente para un amigo o familiar cuando se lo necesita y ahora tenemos muchos más donantes voluntarios, los que los hacen en forma habitual, algo que además de ser un acto de amor y solidaridad inmenso no le genera al donante ningún problema de salud", remarcaron desde el Cudaio.
Si bien la pandemia complicó mucho estas acciones imprescindibles dentro del sistema de salud público y privado, de a poco, en la Argentina se recuperan los niveles previos de donación de sangre.
"En Santa Fe no fue tan grande el impacto pero bajó la cantidad de donantes. Estamos trabajando para llegar a esos 4 mil o más que teníamos antes del impacto del Covid. Este año ya llevamos 38 colectas en Rosario y localidades del interior de la provincia, con buenos resultados. Es emocionante cómo la gente se acerca y se interesa. Para nosotros es un orgullo que se hayan transformado en una especie de cita", señaló Perichón, quien valoró el impulso que el Ministerio de Salud de Santa Fe le da a cada una de las campañas.
Además de la importancia de donar en forma habitual, siempre existe la posibilidad de acercarse a cualquier sanatorio u hospital, al área de hematología y donar en forma puntual o averiguar en esos sitios cómo ser donante frecuente.
Del total de los donantes (ocasionales y habituales), el 65% son mujeres.
Las condiciones básicas para donar sangre son: ser mayor de 18 años, pesar más de 50 kilos y tener buena salud general.
No es necesario ir en ayunas, de hecho no se recomienda. A los tres meses se puede volver a donar.