El crimen de Sandra Cabrera, un capítulo impune en la Justicia provincial
El femicidio continúa impune desde 2007, cuando la Justicia sobreseyó por falta de pruebas a Diego Víctor Parvluczyk, único imputado en la causa e integrante de la División de Drogas de la Policía Federal de Rosario, al momento del crimen.

Lunes 27 de Enero de 2020

El femicidio de Sandra Cabrera continúa impune desde 2007, cuando la Justicia sobreseyó por falta de pruebas a Diego Víctor Parvluczyk, único imputado en la causa e integrante de la División de Drogas de la Policía Federal de Rosario, al momento del crimen. “Sandra es hoy bandera del feminismo, a lo largo de estos 16 años fuimos tomando conciencia de lo que Sandra significa en la lucha de las mujeres y de su dimensión”, consideró Liliana Leyes, dirigente de ATE Rosario.

   Sandra recibió un disparo en la nuca, en Iriondo al 600, a dos cuadras de la Terminal Mariano Moreno, zona en la que trabajaba, la madrugada del 27 de enero de 2004. Desde hacía tiempo venía denunciando a la policía por ser parte del delito organizado, pero fundamentalmente por la explotación sexual de niñas y adolescentes.

   La primera amenaza la recibió en el edificio de ATE Rosario, donde Ammar había dado sus primeros pasos. Hubo otras. Amenazado con matarla a ella, y también a su hija de ocho años.

   Tras el crimen, el único imputado fue el ex subjefe de Drogas y último vínculo amoroso de Sandra. Lo absolvieron por falta de pruebas y pese a los testimonios de las compañeras y trabajadoras sexuales que lo tenían como el principal responsable, en 2007 quedó sobreseído.

   Tres años después, como coletazo del crimen, se derogaron los artículos del Código de Faltas provincial, que permitían la detención por faltas de ofensa al pudor, prostitución escandalosa y travestismo en la vía pública; una normativa que aún rige en muchas provincias del país.

   Para la dirigente de ATE Rosario, “la impunidad de ayer sigue vigente” y no sólo apuntó “a la deuda pendiente de la Justicia con Sandra Cabrera”, sino además al estado actual de cosas: “Desde las organizaciones, todas, tenemos que abrazar a las compañeras porque las compañeras siguen sufriendo violencia y no denuncian por miedo”.