La ciudad

El coronavirus trasladó a las redes la marcha contra el golpe de 1976

Debido al aislamiento obligatorio, por primera vez desde la vuelta de la democracia no hubo movilizaciones contra el terrorismo de Estado.

Miércoles 25 de Marzo de 2020

Por primera vez desde la restauración democrática no hubo movilizaciones por el aniversario del golpe militar del 24 de marzo de 1976: el coronavirus las desplazó de las calles a las redes sociales.

Descartada la posibilidad de marchar, los organismos de derechos humanos impulsaron otras formas de repudiar el golpe y reivindicar la consigna por memoria, verdad y justicia: colocar pañuelos en los balcones, subir textos, fotos y videos a las redes sociales.

Así lo hicieron el presidente Alberto Fernández y dirigentes de todo el arco político (ver aparte).

Juan Emilio Basso, referente de Hijos y del Espacio Juicio y Castigo, reconoció ayer a la tarde a LaCapital que se trató de un día extraño. "Ahora estaríamos en pleno frenesí en la plaza —se lamentó—, ultimando detalles en una reunión con un representante de cada organización para la marcha de la que participa todo el campo popular".

En ese encuentro, que parece salido de una película bélica, se dibuja un plano de la plaza San Martín y se ubican las columnas que luego irán encastrándose hasta formar una sola marea humana que se desplazará hasta el Monumento a la Bandera y que cada año es más caudalosa: el año pasado, calcularon los organizadores, participaron unas cien mil personas.

Sin embargo, la marcha es el final de un proceso que comienza en enero, cuando comienza a discutirse cada palabra del texto que será leído en el Monumento.

"El documento estaba terminado, sólo quedaba una reunión que se hizo el lunes previo al dictado del aislamiento obligatorio", indicó Basso.

En la misma línea, la diputada provincial Matilde Bruera planteó: "Es un día raro, porque tenemos que estar encerrados por la pandemia. Pero seguimos marchando porque estas marchas han sido las que construyeron el concepto de memoria, verdad y justicia, e instituyeron en la sociedad argentina un principio ético fundante que es el nunca más".

Por su lado, Norma Ríos, vicepresidenta de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), describió a este medio: "Estoy en cuarentena con mi compañero —que fue dos veces desaparecido y lograron rescatarlo dos veces de las garras de los militares—, y mi perro".

Y agregó: "Estamos un poco tristes, raros. Pensábamos que iba a ser un 24 de marzo muy especial, después de la destrucción del país que emprendió el gobierno anterior, más allá de que algunos tardaron mucho en verlo".

Solidaridad social

Lo cierto es que la pandemia cambió todos los planes: la marcha podría realizarse en agosto o septiembre, una vez terminada la emergencia sanitaria.

Para Bruera, ante el coronavirus las únicas herramientas son la solidaridad y el compromiso social.

En esta línea, Basso trazó una comparación con los años '70. "Esa generación tenía como ejes centrales a la solidaridad, la entrega, la organización colectiva —consideró—. Tenemos que estar coordinados y ser extremadamente solidarios, nuestro compromiso no es sólo con nosotros, sino con los demás".

"Los sueños de los desaparecidos nos sirven para prepararnos y tener herramientas para enfrentar la situación", evaluó Basso.

Sin embargo, desde la APDH alertaron que el despliegue de las fuerzas de seguridad para garantizar el aislamiento plantea el riesgo de un desborde represivo.

"Hay un sistema de control por el coronavirus, dos mil detenidos en Santa Fe por no cumplir con la cuarentena, es un espanto", sentenció Ríos.

En lugar de reprimir, cuestionó, el gobierno debería informar cuántos médicos, enfermeros, camas y respiradores están disponibles para enfrentar al Covid-19 y cómo se alimentarán los sectores más vulnerables.

"Habría tenerle más miedo al estallido social que a la pandemia", advirtió Ríos.

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