La ciudad

El Concejo aprobó la emergencia social en una sesión caliente y polémica

Hubo que pasar a un cuarto intermedio porque los militantes que estaban en la barra comenzaron a agredir verbalmente a concejales.

Viernes 21 de Septiembre de 2018

En medio de una sesión caliente en la que no faltaron incidentes, acusaciones cruzadas desde las bancas y momentos de extrema tensión en la barra, el Concejo aprobó ayer la declaración de la emergencia social para Rosario por un plazo de dos años. De esta manera, la intendenta Mónica Fein quedará avalada para realizar gestiones ante Nación y provincia en función de tramitar ayuda alimentaria, refuerzos de copa de leche y hacer un monitoreo del impacto en la profundización de la pobreza en los barrios.


Pasadas las 16 y con la chicharra en el recinto que indicaba el quórum necesario, los ediles comenzaron una sesión extensa y llena de episodios polémicos.

En las gradas las facciones políticas quedaron divididas. Por un lado las organizaciones sociales que habían propuesto impulsar el proyecto del peronista Eduardo Toniolli y por el otro una cantidad importante de asesores y militantes de Cambiemos.

Barrios de Pie, la CCC, Movimiento Evita, Multisectorial Rosario dijeron presente con militantes que siguieron los discursos y con un clima colorido de banderas. Algunas de ellas contra las políticas de ajuste del actual gobierno.

Por unos 35 minutos habló el autor de la ordenanza. Toniolli mostró datos en diversos barrios elaborados por un Centro de Estudios en donde los indicadores expresaron un agravamiento de la situación social. Tras criticar la "bicicleta financiera", el peronista dijo no estar dispuesto "a que se pague con hambre estas decisiones políticas".

Por el socialismo, adelantó el voto positivo Horacio Ghirardi. "Hay una idea muy cerrada que el único camino es el ajuste, basta sólo con escuchar a las organizaciones sociales", invitó. La kirchnerista Norma López exhibió los datos del Indec que ayer fueron publicados y dijo sentir "vergüenza" por presentar una iniciativa que busque un precio de referencia para el pan. El Indec estableció un 9,2 por ciento de desempleo para el Gran Rosario que decreció del 10,3 por ciento de 2017. "Se da porque cayó la actividad industrial y la gente dejó de buscar empleo", interpretó para agregar: "Esto impacta fuerte en jóvenes menores a 30 años".

Por Ciudad Futura, Juan Monteverde graficó el impacto de la pobreza y la desigualdad social con un ejemplo: "Una persona que tiene 500 mil dólares en la Argentina compra un título público y en 60 días ya tiene 1.500.000 dólares. Es lo que un asalariado puede ganar en 70 años de trabajo". Y buscó también redimirse de su expresión en sesiones anteriores cuando sostuvo que si se pretende usar un bidón con nafta por el descontento hacia el Concejo, él iba a estar al frente. "Si quien hace política no acompaña de manera pacífica las expresiones populares, deja de existir", dijo para cerrar su alocución con una frase del movimiento zapatista: "indignarse y hacer algo".

El justicialista Roberto Sukerman enfatizó que desde su banca "uno esta para apoyar las demandas populares y para parar la entrega y el ajuste".

Promediando las 17.45, el concejal Roy López Molina encendió el micrófono de su banca. "No venimos a negar nada, este gobierno dice la verdad, en un contexto donde los males de la Argentina no comenzaron el 10 de diciembre de 2015", comenzó para repasar el momento cuando no se publicaban datos del Indec y el contexto internacional que afecta al país "cuando en el mundo alguien estornuda".

Allí se produjo la primera interrupción de la barra. Gritos, reproches y algún insultó llegó desde el sector ubicado a la izquierda del recinto. López Molina recordó que el proyecto original de la declaratoria de emergencia "facultaba al Ejecutivo a hacer alteraciones de partidas presupuestarias", para marcar que lo aprobado "son expresiones de voluntarismo". Aún así, sorprendió manifestando que Cambiemos iba a avalar el proyecto.

Luego de dos advertencias más a la tribuna de parte del presidente del Concejo, Alejandro Rosselló, el edil en uso de la palabra repasó la inversión nacional en asentamientos irregulares y la inseguridad en Rosario sumando críticas al socialismo. "No hay 2001, ni helicóptero; hay un gobierno que gestiona y da respuestas", lanzó Roy.

La frase detonó el malestar de un sector de la barra. El descontrol se apoderó del Palacio Vasallo. Comenzaron los insultos de varios militantes a López Molina, pero a su vez se multiplicaron los reproches entre los referentes políticos y sociales antimacristas y los asesores y adherentes del PRO que también se encontraban en la barra.

Empujones, gritos, insultos. El personal de custodia del Concejo, junto a algunos mediadores, calmaron las aguas, se pudo volver a sesionar tras un cuarto intermedio que duró unos diez minutos.

"Una persona que tiene 500 mil dólares en la Argentina compra un título público y en 60 días ya tiene 1.500.000"

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