Sábado 16 de Octubre de 2021
El reclamo de los estudiantes del Centro Universitario Rosario (CUR) por la falta de colectivos del transporte urbano tuvo su capítulo en el Concejo Municipal, que se hizo eco del reclamo de los usuarios del sistema, desde que la ciudad retomó el nivel de actividad afectado por las sucesivas restricciones de los momentos más álgidos de la pandemia de coronavirus. Los concejales aprobaron dos pedidos para que se restablezca la circulación de la Ronda del Centro y de la línea CUR-Sur para mejorar los traslados de los universitarios y, además, piden que se vuelva a citar a la comisión de seguimiento del servicio de ómnibus.
Ambas líneas dejaron de funcionar en enero de este año, cuando el municipio puso en vigencia el esquema de adecuación a la pandemia, que redujo los recorridos de 65 a 57 y unificó otros trayectos. El servicio implementado a comienzos de año sacó de la calle los coches de la linea 101 Roja y 144 Roja (Rosario Bus); 112 Roja (El Cacique), y las Ronda del Centro, Ronda CUR-Sur, Enlace Irigoyen, Enlace Sur y Aeromovi (Movi).
Sin embargo, en los últimos meses, desde que la ciudad dejó atrás el ritmo moroso impuesto por la pandemia y se regularizó la mayor parte de las actividades comerciales, administrativas y educativas, el nuevo diagrama de los colectivos urbanos empezó a mostrar sus límites. El retorno de los alumnos de las cinco facultades del complejo universitario de Riobamba y Beruti, bautizado por todos como La Siberia, es solo una muestra.
En la edición de La Capital del jueves pasado, los alumnos advirtieron que de las trece líneas que llegaban al CUR, actualmente circulan apenas cinco, con la consecuente disminución de la frecuencia. “La valoración que hacemos es que resulta deficitario para la cantidad de estudiantes que asisten”, sostuvo Paula Machado, presidenta de la Federación Universitaria de Rosario.
En el Concejo
En la última sesión del Concejo se aprobaron dos proyectos para restablecer el funcionamiento de dos líneas de colectivos que llegan al complejo universitario.
El concejal Eduardo Toniolli (PJ) propuso que se vuelva a poner en funcionamiento la Ronda del Centro, que unía la zona del con Ovidio Lagos y avenida Illia sin pasar por el centro. La iniciativa advierte que el servicio permitía tanto reducir los tiempos de viaje como la densidad de ocupación de las unidades y que su reposición sería especialmente atractiva para estudiantes, docentes y no docentes entre las zonas sur y sudoeste de la ciudad y el Centro Universitario Rosario.
El servicio además pasa junto al parque Independencia, actual polo de atracción de viajes por el centro de vacunación establecido en el predio de la ex Sociedad Rural.
Pero no fue el único proyecto votado para mejorar el servicio de colectivos en la zona sur de la ciudad. El referente de Ciudad Futura, Pedro Salinas, sumó una propuesta para reactivar la Ronda CUR-Sur, que dejó de funcionar en marzo del año pasado cuando el gobierno nacional dispuso el aislamiento social obligatorio.
Salinas recordó que el servicio se creó hace seis años con el objetivo de conectar a distintos barrios de la zona sur de la ciudad, como Las Delicias, Dorrego, Tiro Suizo, Las Heras, Nuestra Señora de la Guardia, Domingo Matheu, Tablada y barrio Hospitales, con el Centro Universitario.
Y añadió que actualmente, los estudiantes que residen fuera del área central se encuentran con dificultades a la hora de querer viajar en el transporte urbano de pasajeros hacia el CUR.
Un informe del Observatorio Social del Transporte (OST), que comparó el último diagrama de servicios pre pandemia (marzo/diciembre de 2009) y los horarios oficiales publicados por el Ente de la Movilidad en septiembre pasado, le puso números a los reclamos de los usuarios de colectivos que señalan la falta de unidades y frecuencias.
De acuerdo al trabajo, por las calles de la ciudad circulan 540 coches, 151 menos que en 2019, lo que representa una caída del 22 por ciento. Las vueltas completas por día hábil que realizan las unidades del sistema, también muestran una merma de 4.728 a 3.755, un 21 por ciento entre hoy y la misma altura de 2019.
La diferencia se hace sentir en la cantidad de cuadras que los usuarios tienen que caminar para llegar a la parada del colectivo, en el tiempo que esperan el paso de las unidades o en la comodidad del viaje, sobre todo ahora que el servicio tiene mayor demanda.
Según datos del municipio, con presencialidad plena y con un alto nivel de actividad, se está llegando a 280 mil pasajeros transportados por día, más del doble de los boletos que se cortaban en diciembre pasado, cuando se declaró la emergencia del transporte, pero aún lejos del nivel de usuarios precio a la pandemia (unos 450 mil pasajeros por día).
La ordenanza que habilitó la transformación del sistema de colectivos creó también la comisión de Seguimiento de la Emergencia del Transporte Urbano de Pasajeros, de la que participan funcionarios de la Secretaría de Movilidad, del Ente de la Movilidad, concejales, representantes de las empresas prestadoras del servicio (Movi, El Cacique y Rosario Bus) y de los trabajadores nucleados en la Unión Tranviaria Automotor (UTA). También se contempla la posibilidad de incorporar a funcionarios del área de transporte del gobierno provincial y nacional.
La comisión inició sus encuentros en diciembre pasado, sin embargo desde las vacaciones de invierno no se volvió a citar. En el Concejo esperan con ansiedad esa cita para analizar, justamente, el impacto que tiene en el servicio la recuperación del nivel de actividad en la ciudad.