La ciudad

El centro fue un hervidero en medio de las frenéticas compras navideñas

Más de un centenar de agentes municipales controlan que no haya inconvenientes e intentan impedir la venta ambulante ilegal. El estacionamiento libre a partir de las 12 favoreció la llegada de familias.

Miércoles 23 de Diciembre de 2015

Con la inminencia de la Nochebuena y el permiso para estacionar libremente a partir del mediodía, el centro explotó ayer con miles de personas que salieron a cumplir con el ritual de las compras navideñas y un intenso movimiento de tránsito, que por momentos complicó la circulación en algunos tramos de San Luis, Rioja y San Lorenzo. A pesar de la actividad, en ciertos horarios frenética, las calles donde durante los días de las fiestas se autoriza el estacionamiento no se saturaron de vehículos y casi todos pudieron encontrar un lugar. En las cocheras privadas, sin embargo, dijeron no haber ni notado la diferencia: estuvieron llenas igual. "Es la magia navideña", ironizó el encargado de una cochera sobre Corrientes.

Gracias a una resolución aprobada en la última sesión del Concejo Municipal, durante los días previos a las fiestas el estacionamiento medido es gratuito en el centro dentro del sector comprendido por Sarmiento, San Lorenzo, Mendoza y Dorrego, con excepción de las calles y los tramos en los que funcionan carriles exclusivos.

También quedaron fuera de la autorización los sectores de San Luis entre San Martín y Barón de Mauá y entre Corrientes y Entre Ríos, ya que ambos se utilizan como dársenas para el transporte urbano de pasajeros. Por supuesto, también se deben respetar las paradas de colectivos y de taxis.

El permiso excepcional para estacionar sin pagar durará hoy y mañana, desde las 12 en adelante, el 29, 30 y 31 de diciembre, y el 5 de enero, previas de las fiestas de Navidad, Año Nuevo y Reyes.

La medida responde a un viejo reclamo de los comerciantes céntricos para alentar la llegada de clientes en sus autos propios y poder competir así, en pie de igualdad, con los grandes shoppings que siempre ofrecen esa ventaja.

Intenso. Como todos los años, los últimos regalos de Navidad y las compras para la mesa de Nochebuena movilizaron a miles de rosarinos hacia los diferentes centros comerciales de la ciudad: los barriales, los shoppings y también al centro.

En el área central, a la oferta se sumaron las ferias artesanales y de economía solidaria, como la de productos tradicionales, objetos de diseño, vestimenta y accesorios, que entre las 9 y las 19 se desplegó sobre plaza San Martín (Dorrego y Córdoba), y la de artesanías, manualidades y arte popular, que de 9 a 21 se ofrecieron en unos 80 puestos en plaza Pringles (Paraguay y Córdoba). En los mismos horarios ambas se repetirán hoy. Eso, sin contar el despliegue de manteros.

Como no podía ser de otro modo, por precios y perfil popular, San Luis funcionó como una meca. Por sus veredas recorrió las tiendas una verdadera multitud y a partir del mediodía los autos pudieron estacionar sin pagar.

Quizás por costumbre, las cuadras del microcentro donde a partir de ayer se permitía estacionar se vieron menos completas que otras, como Rioja de Paraguay hacia el oeste y Corrientes en toda su extensión, que sí recibieron muchos autos.

Hubo quienes incluso aprovecharon el permiso excepcional para cargar electrodomésticos comprados en las grandes tiendas y de ese modo ahorrarse el flete.

Beneplácito. "La verdad es que la medida vino bien para impulsar las compras en el centro para estas fiestas", aseguró Carlos, uno de los tantos automovilistas que ayer pudo estacionar sobre Sarmiento al 700, una arteria donde habitualmente está prohibido.

"No me digás, por no leer La Capital acabo de pagar 45 pesos en un estacionamiento privado", dijo a su vez Marcelo.

Y de hecho, desde las cocheras privadas afirmaron que el permiso extraordinario ayer ni se notó. "Trabajamos exactamente igual que siempre", sostuvo el empleado de un garaje en Cortada Ricardone y Corrientes, algo que atribuyó a la "magia navideña".

Aun así, en los negocios la convicción fue que la medida apuntala la actividad en el centro.

"Si la gente puede estacionar se anima más a venir y para nosotros eso ya es un beneficio", dijo Cintia en el local de Mi Ajuar, convencida de que, "como encima el estacionamiento está carísimo", el permiso permite "competir con los shoppings, porque de hecho muchos van ahí solamente por ese motivo".

Así, entre Papás Noel que sudorosamente hicieron sonar sus campanillas para atraer clientes, familias enteras llegaron también en ómnibus para cumplir con la ceremonia de los regalos, de lejos la más respetada de la Navidad por estos tiempos.

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