Viernes 29 de Octubre de 2021
Cuando la ola de calor arrecia en casi todo el país y en Rosario la temperatura no baja de los 35 grados, en barrio Toba hay una canilla comunitaria para proveer a más de 40 familias porque ningún vecino tiene agua potable en su casa. Pero como la demanda es tan alta, el agua se acaba y la única solución es volver a la madrugada para llenar un balde o unas botellas y conseguir algo de este servicio básico.
Esa realidad conmovió a Mateo Comba, un joven rosarino de 28 años que por distintas circunstancias conoció a Julito, un hombre que vive en Aborígenes Argentinos y Rouillón.
Al comprobar que la familia de Julito y sus vecinos no tenían acceso al agua potable, lanzó la campaña #TuGotaCuenta, que comenzó ayer. Se trata de juntar bidones o botellas de agua potable para llevar al barrio Toba.
Hoy se pueden llevar las donaciones al colegio San Patricio, Salta 2643, de 9 a 15, y al salón Metropolitano, junto al shopping Alto Rosario, de 12 a 19.
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La colecta comenzó ayer y solamente en el colegio de calle Salta se lograron juntar 70 botellones de cinco litros cada uno. Mateo estaba contento con la primera colecta, pero sabe que para abastecer al barrio falta mucho más.
La recolección continuará durante los próximos días y esperan seguir sumando lugares donde se puedan dejar las donaciones. “Vamos a agregar clubes deportivos y pensamos que se sumen los partidos de fútbol o rugby, y pedir a la gente que lleve botellas de agua para donar”, contó Mateo, impulsor de la campaña.
Mañana se podrán acercar los bidones o botellas de agua a la sede del Club Universitario Rosario, avenida del Huerto 1051, de 9 a 18.
Los que quieran colaborar podrán seguir las redes sociales de Mateo Comba donde va publicando los resultados de la campaña.
Sin agua
El agua es un derecho humano básico, indispensable para la vida, sin embargo en Rosario el acceso no es universal.
En una rápida recorrida por los pasillos del barrio ubicado en Aborígenes Argentinos y Rouillón, en pleno distrito Oeste, entre viviendas precarias de chapa y con piso de tierra se puede ver que las familias no cuentan con agua potable. La única forma de abastecerse de este servicio básico en esa comunidad es recurrir a una canilla comunitaria y cargar allí el agua para cocinar, beber, lavar, limpiar y bañarse.
Los vecinos caminan varias cuadras para llegar a la canilla abastecedora, con baldes o bidones. Pero, en jornadas de tanto calor como los que se están viviendo estos días, el suministro no alcanza y la única canilla se queda seca.
En el barrio ya lo saben. Primero empieza a bajar la presión del agua y después se corta totalmente. Ante esto, esperan largas horas para ver si vuelve a salir. En general esto no sucede hasta la madrugada, por eso no es extraño que a partir de las cuatro de la mañana empiecen a hacer fila para poder llenar sus recipientes con este preciado recurso.
La campaña #TuGotaCuenta busca suministrar en forma manual este servicio esencial, al menos durante estos días de tanto calor.