La ciudad

El barco Ciudad de Rosario sigue sin conseguir amarra en la costa central

Los dueños de la embarcación reclaman desde hace años que se les conceda un espacio que les evite anclar en la isla durante la semana.

Viernes 26 de Enero de 2018

Desde hace más de tres años los dueños del Barco Ciudad de Rosario piden al municipio que los habilite a amarrar la embarcación en algún sector de la costa central. Hasta 1999 ocupaban un espacio en la ex dársena de cabotaje, pero cuando se concesionó la Estación Fluvial se vieron obligados a guardar la embarcación en la isla. Eso, denuncian, los perjudica económicamente. El pliego de licitación para la Guardería Parque Náutico Central —que funcionará entre La Fluvial y la Zona Franca Boliviana— sugiere a los oferentes que contemplen la posibilidad de albergar en sus camas al Ciudad de Rosario, pero no están obligados a hacerlo. El Ejecutivo aún analiza las ofertas.
   Los dueños del Barco Ciudad de Rosario plantean el problema desde octubre de 2014, cuando una de las propietarias de la empresa familiar, Haydée Oficialdegui, se reunió con representantes de Concejo para que su barco volviera a utilizar para la amarra la zona de la ex dársena de cabotaje, que usufructuaron durante 29 años pero que debieron abandonar en 1999, cuando se concesionó la Estación Fluvial. Desde ese entonces el barco descansa durante la semana en el Charigüé.
   El principal argumento fue la "situación económica crítica" que, según sostienen los dueños de la embarcación, en parte se genera por la falta de un amarradero donde poder dejarla a reparo de las inclemencias del tiempo que hacen que la nave se deteriore con mayor rapidez. "Estamos en la misma situación. Seguimos amarrando en la isla y cruzamos cuando el clima nos lo permite. Trabajamos cuando se puede", dijo a La Capital Fernando Aspeche, tercera generación de la familia en gestionar la embarcación.
   Según los propietarios, la situación económica viene en retroceso desde 2012. "Estamos atados a la cuestión climática y el hecho de que para trabajar tengamos que atravesar el río no nos favorece para poder hacer otras actividades en la semana", dijo Aspeche y agregó: "Con el amarradero que tenemos, si viene sudestada o tormenta el barco no sale, y perdemos".
   "Buscamos es que contemplen la situación, porque es parte del patrimonio de la ciudad. En agosto se van a cumplir 47 años que trabajamos desarrollando el turismo", dijo Aspeche. Se trata del primer y único barco de turismo construido en Rosario. El Ejecutivo local y el Concejo lo declararon de interés municipal, mientras que las cámaras de Diputados provincial y nacional, de interés cultural y turístico.
   Aspeche remarcó que se mantienen reuniones con el municipio para buscar una solución. Una que tuvo avances fue la posibilidad de que se incluyera a la embarcación en la licitación de la Guardería Parque Náutico Central. "A mitad de 2017 ya se iban a saber los nuevos concesionarios", dijo Aspeche. Desde el Ejecutivo explicaron que se analizan los oferentes.
   El plazo de presentación de ofertas para la concesión de los terrenos entre La Fluvial y la Zona Franca de Bolivia cerró el 7 de marzo de 2017. En el pliego se menciona al Barco Ciudad de Rosario: "Se valorará positivamente la asignación de un lugar de amarra para el Barco Ciudad de Rosario dentro del espejo de agua correspondiente a la guardería náutica. Por dicha ocupación se abonará al concesionario un canon mensual a convenir entre las partes, el cual no podrá superar el equivalente al alquiler mensual de 4 camas náuticas". Hoy, las camas náuticas en la Guardería Centro oscilan entre 1.900 y 3.200 pesos, dependiendo el tamaño de la embarcación.
   Respecto de la inclusión de la embarcación dentro del pliego, fuentes del gobierno local indicaron: "La Municipalidad de Rosario tiene la voluntad de facilitar, dentro de sus posibilidades, un lugar para que el barco atraque en la costa de la ciudad. Es por ello que se incluyó esa sugerencia en el pliego de concesión de ese espacio, incluso fijando un tope de costo de amarre".
   Tal y como refiere el pliego y los funcionarios, que el Barco tenga una cama disponible en el espejo de agua de la guardería es una "sugerencia", es decir, algo que los licitantes podrán o no incluir dentro de sus ofertas para quedarse con la explotación del espacio. Aunque, de hacerlo, eso debería ser valorado como un punto a favor a la hora resolver quién se quedará con el manejo de la guardería.

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