Martes 31 de Diciembre de 2019
A tono con el contexto de crisis y el pedido de solidaridad desde el Estado, el Concejo Municipal se autoimpuso un recorte de 29.576 pesos en las dietas de $145 mil mensuales que cobra cada edil. Suma que implicará un ahorro de 9.937.536 pesos al año, cuyo destino aún no fue definido. El gesto de austeridad ni siquiera alcanza a pagar el costo que implica la fragmentación política del cuerpo, que cuenta con 14 bloques para 28 ediles; y cada espacio tiene secretario propio. Sostener esta estructura costará unos 13 millones de pesos al año. El Palacio Vasallo tendrá un presupuesto anual de 720 millones de pesos, que se mantuvo fuera de todo tipo de recorte.
En la última sesión del año, el Concejo votó por unanimidad la propuesta del bloque Ciudad Futura-FSP de reducción de las dietas de los ediles en 29.576 pesos. Monto que se descontará sobre los 145 mil pesos que percibe cada uno de ellos.
La decisión se dio en medio del debate parlamentario nacional y provincial, de un decreto de austeridad del municipio y en un contexto donde un sector de la clase política intentó dar señales de ajustarse el cinturón.
Sin embargo, el tema no fue tan sencillo de que prosperara en el recinto.
Cuando el macrista Carlos Cardozo propuso agregar al ajuste a los secretarios y subsecretarios Administrativo y Parlamentario; Habilitado, secretarias de Prensa y de Comunicación; secretario privado de la Presidencia y la jefa de la Oficina Municipal del Consumidor (cobran el 70 por ciento de la dieta de un edil), el proyecto se cayó como un mazo de naipes.
Veinte concejales votaron en contra y sólo 8 a favor (Juntos por el Cambio, su bloque aliado de la UCR y el Frente de Todos-PJ).
Así las cosas, el anunciado ahorro representará 9.937.536 pesos en 2019. Una cifra poco representativa frente a los 720 millones de pesos que tiene de presupuesto el Concejo Municipal (equivale al 2 por ciento del presupuesto municipal, de unos 36 mil millones de pesos aprobados para el año que se inicia).
Pero el gesto político se diluirá más aún si se lo compara con los gastos que deberá afrontar el Palacio Vasallo para costear los 14 bloques políticos que tienen representación en la comisión de Labor Parlamentaria. La mitad son unipersonales, pero cada uno de ellos conlleva un secretario de bloque que percibe el 70 por ciento la dieta de un concejal. Hasta la propia presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, está sola en su bloque.
La expresión macrista tiene en el parlamento local 2 bloques. Cambiemos, con Roy López Molina a la cabeza junto a Renata Ghilotti y Agapito Blanco. Y Juntos por el Cambio, que tiene de presidente a Alejandro Rosselló, con Carlos Cardozo, Germana Figueroa Casas y Anita Martínez.
Luego la paleta de colores del radicalismo abarca: Unión Cívica Radical-Juntos por el Cambio de Daniela León; bloque Radical de Schmuck y Unión Cívica Radical de Marcelo Megna.
Por el socialismo, Verónica Irizar a la cabeza junto a Lorena Carbajal y Mónica Ferrero; y Ciudad Futura con la presidencia de Caren Tepp y Pedro Salinas, Luz Olazagoitía y Jésica Pellegrini.
Por el peronismo, Frente de Todos a cargo de Norma López con Eduardo Toniolli y Alejandra Gómez Sáenz. En otro bloque el camporismo se alista con Marina Magnani y Andrés Giménez. El PDP sigue con Aldo Poy y Lisandro Zeno.
Finalmente, sigue una hilera de bloques unipersonales: Creo, de Fabrizio Fiatti; Iniciativa Popular, de Fernanda Gigliani; Rosario Progresista, de Susana Rueda; y Un Gol para Rosario, de Ariel Cozzoni.
La fragmentación puede ser sinónimo de diversidad política y riqueza en los debates. No así en lo presupuestario. Los 14 bloques insumirán un gasto anual por secretario de 13.573.862 pesos; cálculo en base a los 145 mil pesos de dieta, menos la reducción de los 29.576 pesos a los cuales se calculó el 70 por ciento para los honorarios de los 14 secretarios de bloque.
Si se comparan con los 9.937.536 pesos de ahorro votado por recorte de dietas, no alcanza a cubrir esta erogación.
El Concejo tiene unos 160 a 170 empleados en planta permanente, a razón de 6 por cada edil. Una cifra menor en épocas de comienzos de este siglo, cuando se dio otro golpe de impacto en la opinión pública cuando se ordenó el traslado compulsivo de 130 empleados de planta del Concejo al Ejecutivo. Su mentor, el ex presidente del cuerpo, Norberto Nicotra, renunció al cargo. Por entonces, se dijo que el Concejo tenía 230 empleados.
Antecedentes
Los ahorros del Palacio Vasallo dieron que hablar en diversas épocas. El radical usandizaguista Norberto Soriano compró un autobomba a los Bomberos Voluntarios, y luego el edificio que hoy asoma en barrio Refinería (21 departamentos en Suipacha 50 bis) con los ahorros de 1998 y 1999 por unos 900 mil pesos de aquel entonces. Con la venta de los inmuebles se logró un excedente de 3,5 millones de pesos que se destinaron a mejoras del Vasallo. La gestión de Miguel Zamarini compró una casa por 1º de Mayo en las que próximamente funcionarán las comisiones y se dejará de alquilar un inmueble sobre Juan Manuel de Rosas.