La ciudad

Editar libros en Rosario y no morir en el intento

La Capital consultó a editores sobre qué implica hoy editar desde Rosario, entre otras cuestiones.

Sábado 28 de Abril de 2018

Mañana culmina la Semana de la Lectura, que tuvo al libro y a los lectores como protagonistas principales en múltiples actividades que se desarrollaron en la ciudad. Librerías, ferias y centros culturales salieron a la calle. La Capital consultó a editores sobre qué implica hoy editar desde Rosario, entre otras cuestiones.

► 1. ¿Qué es un libro?

► 2. ¿Qué implica editar desde Rosario?

► 3. ¿Se venden los libros rosarinos y en qué circuito?

► 4. ¿Qué está leyendo?

Perico Pérez - editor y librero / HomoSapiens Ediciones

1 Desde hace 40 años vivo rodeado de libros. En la vida existen muchos placeres, leer un buen libro es uno de los más grandes.

2 Editar es saber que desde el vamos se está en desventaja. La mayoría de las editoriales son de Buenos Aires. Hacer de eso una fortaleza. Hace 25 años que editamos desde Rosario, hoy publicamos el titulo número 1.000, con las dificultades lógicas de la distancia, con presencia en las librerías argentinas y de América latina.

3 Se venden menos de lo que merecen los autores rosarinos. La mayoría de las veces porque no tienen visibilidad en las librerías. Corren con mejor suerte en presentaciones, librerías con lugares específicos y en las ferias de libros, donde hay un público que sale a la búsqueda de libros sin importar la procedencia de los autores.

4 Patria, de Fernando Aramburu, en papel.

Caro Musa - escritora y editora / Libros Silvestres

1 Un objeto muy especial que me alegra la vida.

2 Nosotrxs trabajamos con autores, diseñadores e ilustradores locales; también imprimimos en Rosario. De todos modos, los libros no tienen para nada la ambición de retratar cierta “rosarinidad” (en el sentido identitario). Veo más que nada el trabajo editorial como una invitación a recorrer ciertos itinerarios o trayectos de lecturas; en todo caso, nuestros libros apuntan más a generar una experiencia de lectura desde el juego, el asombro y el placer, para un lector (infantil/juvenil) que en muchas ocasiones es considerado solo un recipiente a rellenar (¿Con qué? Con todo lo que los adultos “sabemos” del mundo? Modestamente, creo que es una pretensión ridícula para la literatura).

3 ¡Claro! En las librerías de Rosario se venden muy bien, igual en las ferias locales. En el caso de Libros Silvestres, desde noviembre pasado están disponibles en librerías de todo el país a través de una distribuidora de escala nacional.

4 En papel, la novela La huésped, de Florencia del Campo (Baltasara). En digital, los cuentos completos de Asimov y una antología de René Char. Soy muy desprolija con la lectura y nunca leo un libro a la vez.

Matías Sarlo - fotógrafo y editor / Lucio V. López Ediciones y Posteo

1 El libro para mí es un contacto, un contacto con otro/a, autor/a, personaje, paisaje, entre otros aspectos.

2 Implica trabajar mucho, optimizar y gestionar recursos como en cualquier otro lugar.

3 Sí, nosotros buscamos estar en circuitos donde no es habitual encontrar libros centrados en la imagen, como las ferias editoriales. Los encuentros específicos los aprovechamos porque ahí hay un público que nos interesa. Vendemos a través de las redes sociales y luego repartimos casa por casa. Nos gusta el encuentro cara a cara con el lector y contarle detalles del proyecto.

4 Estoy leyendo Memoria verde, de Antonio Brailovsky y Dina Foguelman, en papel.

Liliana Ruiz - editora / Baltasara Editora

1 Un libro es un universo de sensaciones. Un objeto mágico que te lleva por caminos insospechados.

2 Editar desde Rosario implica mucho sacrificio y constancia. Significa asumir que el mercado del libro es muy cambiante y muy fuerte la presión de las grandes editoriales.

3 Determinados libros tienen muy buena acogida tanto en Rosario como fuera de ella. Los libros del catálogo de Baltasara Editora se venden en el circuito de librerías. Hay demanda principalmente de Buenos Aires y Córdoba y, del exterior, de Estados Unidos y España.

4 Washed Tombs, de la autora uruguaya Mercedes Estramil, en soporte papel.

Poli Laborde - editor y librero / Laborde Editorial

1 El libro es un trabajo continuo para aquellas personas que les gusta escribir. Cualquiera sea la temática. Es un trabajo constante. En muchos casos se trata de profesionales que desarrollan en el papel todos sus conocimientos. También hay muchos autores que les gusta escribir y tratan por todos los medios de lograr un libro escrito. Es un momento hermoso que el autor vea la obra terminada.

2 Editar es una tarea que tiene varias etapas. El trabajo de las bajadas de galera para que el autor controle los errores. Luego de la maquetación, el armado de tapa, contratapa y solapas. La inscripción del ISBN y el código de barra para darles a todos los libros un toque que los diferencie.

3 Algunos sí, los que son texto a nivel universitario. Lo ideal es que sean económicos para que lo puedan comprar, sepan lo bueno que es leer a partir de un libro y no de fotocopias, que cada vez son más caras y se ven muy mal.

4 Releyendo Los perros de Riga, de Mankell.

Daniel García Helder - escritor y editor / Editorial Municipal de Rosario

1 En tanto aparato translingüístico, un fetiche; en tanto obra literaria, una obsesión; en tanto material de lectura, una práctica placentera, instructiva o, en su defecto, un plomo.

2 Uno de los desafíos de la Editorial Municipal es promocionar las obras literarias, musicales y plásticas (porque también publicamos discos, fotografía, dibujo, historieta y pintura) de autores y artistas locales dentro y fuera del ámbito rosarino. El otro es ampliar el número de lectores, produciendo libros buenos y económicos y promocionando su lectura por distintos medios. Por supuesto, es difícil conseguir que los grandes medios nacionales, que tienen la capacidad de orientar a la gran masa de los lectores, comenten las producciones editoriales del interior con la misma frecuencia con que atienden la de los sellos porteños.

3 La EMR distribuye en librerías locales, porteñas y de otras ciudades del país; participa de la Feria del Libro de Buenos Aires, de Córdoba y de otras ferias como la FER, la del Festival Internacional de Poesía o la del Festival Latinoamericano de Bahía Blanca. En realidad, vamos a casi todos los eventos a los que nos invitan. Y además está el stand de la peatonal Córdoba y Corrientes que la EMR comparte con la UNR. Hacemos muchas donaciones a bibliotecas, escuelas, talleres. Es decir que los libros circulan más de lo que se venden, pero también se venden y algunos títulos hasta se agotaron o están a punto de agotarse: Rosario Ilustrada, Colección Infantil de Cuento volumen 1, 30.30, Informe, Poesía completa de Aldo Oliva, Kozmik tango, El mosto y la queresa, Las hamacas de Firmat, Historieta LGBTI, Un foquito en medio del campo, Tambor de arranque, entre otros. Algunos de estos títulos fueron reeditados o van a serlo en breve.

4 Aunque, como mucha gente, sigo prefiriendo el libro tradicional, no tengo problemas en leer cualquier soporte: papel, Kindle, tablet, online. En este momento estoy leyendo en pantalla los PDF de las obras ganadoras del Concurso Regional de Nouvelle EMR 2018: Vacas, de Belén Sigot, y La Ripley, de Analía Giordanino.

Maximiliano Masuelli y Ana Wandzik - editores / Editorial Iván Rosado

1 El libro por empatía siempre está cerca. Es un medio de transporte para una obra. Y una pieza especial en el sistema de relaciones que pensamos como catálogo.

2 Nosotros creemos que en general implica lo mismo que hacerlo desde cualquier lado, pero en Rosario el medio es chico, entonces no es difícil conocer el trabajo de pares y colegas, además de que por esa misma razón de escala sentimos que hay una aprehensión o mirada distinta hacia ciertas tradiciones (artísticas, literarias), algo que en contextos más cosmopolitas, como Capital Federal, se esfuma más fácilmente en el flujo de información y creación. Es una hipótesis.

3 Se venden, en librerías y ferias que buscamos que puedan estar relacionadas e interesadas en el material. Pero tratamos, a pesar de producir libros en y desde Rosario, que eso muy local pueda ser de valor e interés en otros ámbitos.

4 Poemas, de Alice Rahon; crónicas de Pedro Lemebel; cuentos de Rodolfo Wilcock, ¡siempre en papel!

Nicolás Manzi - escritor y editor / Casagrande Editorial

1 Es un objeto valioso, es la caja secreta en la que se esconde un código que permite mirar y reconocer el mundo real, es la memoria mágica en la historia de una lengua y de un grupo social. Es un conglomerado infinito, al mismo tiempo simple y complejo y es, por sobre todo, un arma de papel y tinta. Una bomba.

2 Editar muchas veces implica que haya que hacer terribles esfuerzos en otras cosas para poder sobrevivir. Es importante también ver cómo en los últimos tiempos los productores culturales van entendiendo que el objetivo es el de construir en Rosario, como una afirmación del territorio, más allá de las consideraciones céntricas y excéntricas en esa relación ambigua con la Capital Federal. Ya no podemos pensar más en “hacer desde Rosario”, estamos fabricando en Rosario, pensando para Rosario.

3 En general, el mercado del libro está siendo afectado por la coyuntura económica política. Al contrario de los años anteriores en los que pudimos ver cómo proliferaron proyectos que con muy poca inversión podían instalarse y salir adelante, ahora vemos un retraimiento generalizado que conlleva cierto cuidado de parte de los actores. Respondiendo a la pregunta, se podrían vender muchísimos más libros hechos en Rosario si hubiera otra manera de entender la economía de una sociedad. Y también se podrían vender muchos menos libros, probablemente estemos yendo hacia eso, el año próximo será crucial.

4 Estoy leyendo libros inéditos, muchos a la vez. Trato de tener a mano algo de literatura norteamericana, para no perder el norte. Siempre tratando de picar en los clásicos. Y al mismo tiempo, es imposible no seguir las noticias del mundo en los alertas del teléfono: hay que estar rápido para reconocer mentiras.

Lucas Callosa - editor / Editorial Serapis

1 Un libro es un objeto vinculante, parte de una biblioteca (física, virtual, mental). En una biblioteca hay libros que se atraen, que modifican la lectura de los demás libros, o que se rechazan. Es una relación cambiante, molecular, que tienen entre sí (los libros como las moléculas generan estructuras). Algunos son más estáticos, otros dinámicos, también tienen en muchos casos un ciclo vital, es decir funcionan en determinado momento, otros lo hacen a través del tiempo, hablando también de diferentes maneras para cada época. Para mí “un clásico” es un texto dinámico, por ejemplo, no estático como se suele pensar. Y un libro no destinado a la trascendencia puede tener una potencia especial en su fugacidad, en su fragilidad. También forman parte de nuestro vínculo con el mundo, con las formas de construcción del diálogo, de los conceptos y sensibilidades que ponemos en práctica. Creo que como editor se piensa así un catálogo, o una colección, en las formas vinculantes que tienen los textos entre sí.
2 Implica crear relaciones de diálogo, políticas y sensibles.
3 Hoy, por la situación económica, por las cargas sobre las formas de supervivencia diaria impuestas por las prácticas neoliberales de quienes nos gobiernan, se vende mucho menos que antes en general. Se elige más, hay menos circulación de los textos menores, también hay menos circulación en formato físico de autorxs nóveles y esto es realmente una lástima. En cuanto a si se venden libros rosarinos específicamente, poco. Los proyectos se llevan adelante de forma cada vez más precaria. Pero es una situación preocupante del sector en general.
4 Estoy leyendo ensayo. Disputas sobre el sujeto, de Isabell Lorey (Ed. La Cebra), y Reinas de la noche, de Avital Ronell (Ed. Palinodia, de Chile). Ambos en soporte papel.
Desembarco en la Feria del Libro de Buenos Aires
La Feria del Libro que se desarrolla en Buenos Aires hasta el 14 de mayo es una oportunidad de difusión para editoriales y autores locales. Una veintena de sellos locales han llevado lo mejor de sus catálogos, repartidos en distintos stands del encuentro.
   El Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia reforzó el desembarco con un stand propio en el que se exponen 1.200 títulos y casi 12 mil ejemplares, entre ediciones fonográficas, audiovisuales y editorales santafesinas.
   El mascarón de proa con el que la provincia busca encantar a los visitantes a la megaferia es el último libro del cineasta y poeta santafesino Fernando Birri, El Fausto Criollo, editado por el ministerio a través de su sello Espacio Santafesino. La presentación está prevista para el jueves, a las 16.30, en la sala Julio Cortázar del Pabellón Amarillo.
   La presentación oficiará como un homenaje al cineasta, artista plástico y escritor Fernando Birri, fallecido a fines de diciembre de 2017. En la oportunidad se proyectará su filme Tire Dié, en el que retrató la realidad social de los habitantes de la periferia santafesina.
   El libro sorprende por la edición que reúne notas e imágenes con las que Birri trabajó su último proyecto cinematográfico, el guión y plan de rodaje, ilustrado con fotos de la filmación y la película en DVD.
Rosarinos en acción
Un stand de la Feria de Editoriales de Rosario (FER) es otro de los desembarcos en el encuentro de Buenos Aires. El espacio reúne sellos locales como Vigil, Casagrande, Libros Silvestres, Abend, Ciudad Gótica, Serapis, Neutrinos, Nube Negra y Editorial Municipal de Rosario. Además, Big Sur sobre cómics. También hay títulos invitados.
  Pero hay más, a la liga de rosarinos se sumaron con sus catálogos en distintos stands Baltasara, Iván Rosado y HomoSapiens.
   La Universidad Nacional de Rosario llevó sus libros a la feria de la mano de la Red de Editoriales Universitarias (Reun). Una oportunidad que seguro se ampliará de cara a la feria local, ya que todo indica que podría volver a realizarse en Rosario después de 10 años.

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