Martes 24 de Diciembre de 2019
El titular del Hotel Britannia, Guillermo Serpellini, asegura que llevó varios proyectos al Programa de Preservación del Patrimonio del municipio para la rehabilitación del centenario alojamiento. Sin embargo, señala que la dependencia "no tiene ningún poder" para el desarrollo de políticas activas que permitan preservar los edificios históricos de la ciudad.
Según advierte, el Britannia no está exonerado del pago de tasas ni impuestos, como TGI o API, pese a que durante un año tramitaron ambas excepciones.
Tampoco pudieron contar con créditos diferenciales ni subsidios para hacerse con los fondos que demanda la puesta en valor del hotel.
Hace unos 20 años, el edificio accedió a un subsidio para la recuperación de la fachada, "pero los fondos nunca llegaron y tuvimos que afrontar el cien por ciento de los trabajos", recuerda Serpellini.
A falta de políticas activas, señala, la suerte de los inmuebles patrimoniales es dispar. "El peso del mantenimiento de estos edificios queda a merced de sus dueños, que no pueden disponer de sus propiedades pero que tampoco reciben alguna contraprestación a cambio".