La ciudad

Dramático testimonio de la taxista baleada en la cara: "Me salvé de milagro"

La mujer fue dada de alta ayer y dialogó con La Capital. El proyectil le ingresó por el parietal izquierdo y salió a medio centímetro del ojo derecho

Martes 19 de Diciembre de 2017

"Gracias a Dios, la Virgen y los ángeles, estoy superbién. Me salvé de milagro", aseguró ayer Silvia Esther Sánchez, la taxista que recibió un balazo en la cara el viernes pasado en un intento de asalto en la zona oeste. La bala fue disparada por uno de los dos delincuentes que la abordó cuando estaba a punto de subir dos pasajeras con bebes en brazos.

"Sentí que me quemaba, luego me saque la remera para frenarme la sangre, hasta que un muchacho me ayudó para llegar con el taxi al Heca", indicó ayer la mujer de 55 años en diálogo con La Capital, sostén de familia y quien promete estar detrás del volante apenas la dejen los médicos.

Desde el 14 de febrero de 2012, Silvia se gana la vida con su taxi Fiat Siena durante la semana hasta las 22 y los fines de semana a la noche. Ella mantiene a su hija de 17 años y ayuda a su madre. Heredó la licencia de su padre y se siente orgullosa de ser taxista.

El viernes pasado por la noche fue víctima de un violento hecho de inseguridad. Había dejado un viaje en Teniente Agneta y Cerrito y el radiollamado le asignó un servicio en Pascual Rosas 2202. Llegó hasta la esquina con Riobamba, en la que curiosamente vivió gran parte de su vida, y se estacionó para recibir el viaje.

Apareció una señora con un bebé que ascendió al taxi y junto a ella otra mujer con otra criatura en brazos. En un instante se le aparecieron "dos pibitos" armados. Uno le quiso abrir la puerta. Como no lo logró, la amenazó: "Abríme o te quemo". En un ráfaga apareció el segundo ladrón por la puerta del acompañante y también la amenazó.

Todo ocurrió en una fracción de segundos. La mujer con el bebé que asustada descendió del coche, la otra madre que no alcanzó a acomodarse y salió del habitáculo y de repente fuego en el rostro.

"Pensé que me había tirado una piedra", confesó Silvia. Puso primera y arrancó sin pasajeras. A las 4 cuadras la sangre le salía a borbotones de la cara. Tuvo que parar y se dejó ayudar por vecinos de la zona. Se tuvo que sacar la remera para contener la lesión. Un vecino se ofreció a llevarla con su taxi hasta el Heca, por lo que Silvia pasó al asiento trasero en medio del dolor y desconcierto.

"Agradezco tanto a esos genios que son los médicos del hospital", dijo ayer emocionada horas después de recibir el alta.

La bala que disparó el ladrón le ingresó por el parietal izquierdo, recorrió parte del cráneo y salió a medio centímetro del ojo derecho.

"La verdad, que la saqué barata, no tocó ningún órgano. Y como se dice en estos casos, «volví a nacer»", remarcó.

Este "milagro" no le impide reflexionar sobre lo ocurrido. "Estamos todos expuestos a todos estos choros. Les agradezco toda la solidaridad a mis compañeros y compañeras taxistas, pero un paro no sirve. Al otro día vuelven a robar. Es el ministro (de Seguridad santafesino) Maximiliano Pullaro el que se tiene que dar cuenta de que no hay policía en la calle, está haciendo marketing. Si hay corredores seguros, no alcanzan; y si bien hacen falta uniformados en los barrios más inseguros, no todo el mundo que vive en la villa son delincuentes", se explayó.

Silvia insistió sobre la falta de controles policiales, la noche "descontrolada", la venta de droga ambulante en autos lujosos. "La policía no está en la calle ni en los barrios, tienen que salir a caminar. Cerca de los boliches del centro los chicos se pegan y nadie hace nada. El ladrón que te tira un tiro es un asesino y tiene que ir preso", remarcó.

Tachera de alma, hincha de Newell's prometió subirse al taxi apenas la dejen los médicos. "A mí no me va a frenar un caco. Gracias a Dios y la Virgen estoy rebien. Soy religiosa, creo mucho y los ángeles me cuidaron", aseguró.

La del viernes no fue la única situación "milagrosa". El 1 de septiembre de 2012 un Audi A3 la impactó a alta velocidad en la esquina de 3 de Febrero y Balcarce. El taxi que conducía quedó con daño total. Ella iba con el cinturón de seguridad y salió ilesa. Su pasajera tuvo una fractura. A Silvia todavía le queda tiempo para una humorada: "Soy Highlander, me quedan dos vidas menos".

Hasta ahora no hay pistas firmes para identificar a los agresores; sí varias medidas de inteligencia aportadas con información de calle. El ataque se produjo el viernes pasado, cerca de las 21.30. Uno de los impactos fue al rostro de Sánchez, pero se habrían detonado otros dos; uno que tocó el taxi y otro que fue al aire. La Fiscalía está tras la captura de los dos delincuentes señalados por los primeros datos.

"Se me aparecieron dos pibitos armados, uno me quiso abrir la puerta y me amenazó, y después sentí un fuego en la cara"

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