Dos especies de insectos invaden Rosario: las chinches de agua y los "primos" de los mosquitos
Por qué estos insectos proliferan en los hogares y espacios públicos de la región. Qué riesgo implican y cuáles son sus beneficios

Viernes 29 de Diciembre de 2023

Muchos rosarinos sufren, por estos días, una particular invasión de bichos. Ya no los mosquitos, las cucarachas o las hormigas habituales. Son bichos que parecen "de pileta" pero aparecen en los hogares y se mueven de manera muy rápida. Se trata de un aluvión de belostomas y quironómidos producto de la combinación de calor y humedad que se sienten con fuerza en esta época del año en la región. ¿Qué características tienen estos insectos y qué riesgo representan para la salud humana?

La primera especie -belostomas- es conocida como "chinche de agua". En la práctica, es un insecto parecido a una cucaracha voladora, muy habitual en piletas y en la costa rosarina, donde se encuentra abundante agua. Pese a la impresión y la repugnancia que puede representar, los expertos advierten que son "benéficas" a la hora de combatir la inmensa población de mosquitos en la ciudad, sobre todo en su estado larvario.

La chinche de agua aparece por sorpresa y de manera intempestiva tras un vuelo que finaliza cuando este bicho impacta contra una pared o intenta esconderse debajo de alacena o el calefón de la cocina. Por su contextura, suele generar rechazo inmediato. Pero desde Control de Vectores del municipio piden mirarla con buenos ojos. Más allá del susto, este insecto tiendrá el objetivo de alimentarse de toda clase de bichitos que se pegan al cielorazzo, contiguo a lámparas o tubos LED.

"La aparición de esta especie responde a la época, cuando hay mucho calor asociado a la humedad y las lluvias recientes. Se llama Belostoma. Se caracteriza por ser cazadora en su estado juvenil y adulta en medio acuático, pero cuando son más grandes se alimentan de pequeños anfibios. Lo benéfico de este insecto es que en el medio acuático suele alimentarse de larvas de mosquitos, con lo cual es muy benéfico", explicó a La Capital el director del Control de Vectores municipal, Carlos Tasinato.

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Estas chinches de agua se presentan en varias clases y es el macho quien porta los huevos que fecunda la hembra. "Son muy grandes y alcanzan gran tamaño cuando son adultas, pero indudablemente terminan siendo benéficas al alimentarse de mosquitos cuando están en agua. También poseen alas y por eso vuelan en masa para buscar alimento cuando no lo encuentran en su hábitat natural", describió.

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Sin embargo, estos bichos no representan en principio riesgo sanitario. "Tienen un aparato bucal considerable con el que atrapan a su presa, pero no transmiten enfermedades y tampoco presentan riesgo sanitario para la población humana, aunque la idea es no tocarlas y tratar de sacarlas del ambiente en el que uno se encuentra en caso de que no se vayan volando por donde ingresaron", aconsejó.

En el caso de la segunda especie, los quironómidos, se trata de insectos que son más parecidos a los mosquitos, aunque no pican y tienen un ciclo vital efímero.

De todos modos, estos bichitos suelen ser una verdadera molestia para los rosarinos y las rosarinas, sobre todo cuando llega la noche y comienzan a encenderse las luces en casa. Allí se observa una nube de estos insectos. A veces hay que apagar la luz para alejarlos, aunque sea partcialmente. Son los que al día siguiente aparecen muertos en el piso.

"Su vida es muy efímera y pueden morir al día siguiente. Generalmente se posan en paredes, pero no generan daño más que el de molestar. Sí son resistentes hasta en agua de bajo tenor de oxígeno (agua estancada o contaminada)", comentó.