La ciudad

Dos clubes barriales en jaque por las amenazas de bandas criminales

Unas 300 personas respaldaron ayer la labor social y de inclusión de El Luchador y Federal en su disputa territorial con grupos delictivos. Denunciaron robos y agresiones de narcos.

Jueves 30 de Octubre de 2014

Dos clubes barriales que recuperaron para el oeste de la ciudad espacios pacíficos de convivencia, inclusión y deporte para los más jóvenes denunciaron ayer haber sido blanco de robos, amenazas y agresiones con armas de fuego. Los referentes de los clubes El Luchador y Federal acusaron de esas prácticas a “bandas organizadas”, vinculadas al delito, el narcotráfico y el negocio inmobiliario. “Estos hechos están dirigidos a detener la construcción de territorio que construimos. Detrás están grupos minoritarios que se sienten relegados por la fortaleza de nuestro proyecto”, señalaron ante casi 300 personas que se congregaron ayer para apoyarlos.
  La movida  fue la respuesta que organizaron los conductores de dos clubes emblemáticos de barrio La República tras sufrir una serie de robos a las sedes sociales, amenazas y agresiones, las últimas con armas de fuego.
  Los dirigentes vincularon esos hechos delictivos con el accionar de bandas que pretenden amedrentarlos y evitar que los pibes y jóvenes del oeste destinen su tiempo libre a la práctica de deportes y a una construcción colectiva. Y en su defecto sean cooptados para el narcomenudeo y otras acciones ilegales.
  La convocatoria fue a la prensa y a todo el barrio para defender el proyecto y plantarse frente a los violentos. Cerca de 300 personas llenaron el modesto playón del club ubicado en Zeballos al 4600 en apoyo a la iniciativa: había niños, adolescentes, jóvenes y abuelos que alguna vez practicaron alguna disciplina en la entidad.
  Se juntaron para la puesta en escena dos clubes apenas separados por cuadras que otrora tenían una rivalidad barrial en cada presentación deportiva: el anfitrión y El Luchador, de Lima al 1300. Hoy afrontan la misma problemática.
  “Luego de amenazas, robos de bienes colectivos y de secuestros de información de nuestros clubes, hemos sufrido el ataque con arma de fuego en la casa de dos referentes del barrio que pertenecen a la dirigencia de los clubes, Nicolás Rigatuso y Daniela Giménez”, señalaron.
  “El desarrollo de nuestras actividades culturales y deportivas dan lugar a 800 personas, en su mayoría adolescentes. Resistimos económicamente, llevando a cabo una economía colectiva, participativa, totalmente autogestionada”, agregaron.
  Luego plantearon: “En este proyecto inclusivo vemos necesario restituir y crear vínculos comunitarios desaparecidos. Nos animamos a presentar mediante nuestra práctica deportiva, social y cultural una alternativa para trabajar sobre los conflictos sociales”.
  Allí aludieron a los modelos en pugna. “Son las balas contra las pelotas y las guitarras. A medida que las pelotas aumentan en cantidad y que las guitarras, los violines suenan mejor, nuestro proyecto gana terreno y crece en virtudes”.
  Los jóvenes no identificaron con nombre propio a los agresores pero si su perfil. “Son grupos minoritarios, que hoy caminan impunemente por nuestro barrio cuando fueron los responsables de arrebatarnos los sueños en los 90. Hoy se sienten amenazados por la fortaleza de nuestros vecinos y vecinas, por el crecimiento de nuestra organización, y por la profundización de nuestro proyecto artístico, deportivo y económico popular”, dijeron.
  Más adelante remarcaron la convicción de defender “la trinchera de sueños y de seguir construyendo nuestra República”, en alusión a la denominación del barrio donde se desempeñan.
  Al final lanzaron: “A los ataques respondemos con trabajo, compromiso, transformando el miedo en participación, en construcción colectiva. Sepan los cobardes poderosos que en nuestro barrio se camina con el pecho erguido. Por acá, no se rinde nadie”.
  Un cerrado aplauso que duró varios segundos coronó la lectura del comunicado consensuado entre los clubes. Varios no pudieron evitar las lágrimas, por los recuerdos de un pasado reciente, el presente desafiante y un futuro incierto.

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