La ciudad

Director del Sáenz Peña dijo que la seguridad "fue reforzada"

Federico Cornier dijo que, tras los episodios de violencia en el efector, ahora hay tres policías, personal de Control Urbano en el ingreso y vigiladores privados.

Jueves 27 de Diciembre de 2012

"La violencia no la podemos evitar. Lo que tenemos que evitar es que pase a mayores o que afecte a las personas que trabajan en los hospitales o a los pacientes", afirmó Federico Cornier, director del hospital Roque Sáenz Peña, efector que fue escenario el jueves pasado de un nuevo episodio de violencia protagonizado por familiares de un chico que había fallecido a poco de ingresar al nosocomio.

El hecho derivó en agresiones físicas a un policía y en la rotura de al menos 20 cristales. Cornier, en diálogo con el programa "El primero de la mañana" de La Ocho, realizó un raconto de lo ocurrido.

"Como a las tres de la mañana del jueves, un grupo de personas trae al hospital a un joven prácticamente fallecido con una herida de bala. Se le hicieron las maniobras de reanimación de rigor, pero sin éxito porque hacía rato que había fallecido. Cuando le informan esto a los familiares en principio no sucedió nada. Estas personas se retiraron, pero al ratito aparecieron dos personas, no sabemos si familiares o amigos de la víctima regresaron y agredieron al policía y rompieron vidrios. Esta situación fue bien controlada. Se llamó al Comando Radioeléctrico que se los llevó detenidos".

Sobre los reiterados casos de violencia o agresión a personal médico que fue denunciado por el sindicato, el director del Roque Sáenz Peña dijo que en ese hospital "se estuvo trabajando  sobre episodios que sucedieron hace unas semanas atrás. A raíz de esto hubo una movilización que fue de público conocimiento. Se trabajó con todas partes. Con delegados de los médicos, con representante del Sindicato Municipal. Se formó una comisión de seguridad y se tomaron medidas de refuerzo. Algunas se implementaron y otros aún no porque son a corto, mediano y largo plazo", agregó.

"Los incidentes son inevitables. No está en manos nuestras solucionar este tema, pero sí evitar que sea agredido el personal o que pasen a mayores la violencia dentro del hospital. Y eso fue lo que pasó esta última vez. La situación se superó gracias a la seguridad que funciona dentro del nosocomio", agregó Cornier. "Se consensuó mayor cantidad de personal de seguridad en el hospital. Ahora tenemos tres policías, dos en la guardia; mayor personal de Control Urbano en las puertas del efector para frenar el ingreso. También tenemos seguridad privada. Se consensuó y se aumentó la cantidad de personal. Teníamos un polícia, ahora tenemos tres. Había un empleado de  Control Urbano, ahora hay dos a veces tres, se refuerza los fines de semana. La seguridad pasa por muchas variables y se harán capacitaciones con especialistas en la materia", agregó el funcionario.

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