Jueves 03 de Noviembre de 2022
Quizás no muchos sepan que este 3 de noviembre se celebra el Día Mundial del Sándwich en honor al inglés John Montagu IV, conde de Sándwich, quien fue el primero en colocar un trozo de carne entre dos panes para no ensuciarse las manos y poder jugar a las cartas con sus amigos de la alta sociedad. Si de sándwiches se trata, hay uno que está en el corazón y la idiosincrasia de los rosarios. Mucho más acá en el tiempo, por la década del 50, el rosarino Rubén Ramírez tuvo una idea que trascendería las fronteras: inventó el popular carlito.
Fue en el bar Cachito, en Maipú y avenida Pellegrini, donde Ramírez decidió "jugar" y se puso a trabajar en un sándwich que consistía en dos tapas de pan con manteca, una capa de queso, otra de jamón, ketchup, una nueva capa de jamón y queso y la otra tapa con manteca.
"Por ese entonces no se patentaba nada. Tengo 86 años y yo tenía más o menos 17 ó 18 años. Fue una de esa cosas que se te ocurren un día y bueno", recordó. "Ni existían las máquinas para hacer carlito. El primero que hice era en una máquina donde se cocinaban los lomitos con dos planchas de acero. Tenía como un reloj y giraba. Puse el sándwich allí y se lo empecé a dar a los amigos para que probaran. Y a todo les gustaba. Fue creciendo y creciendo y se convirtió en un boom", dice Ramírez hoy al programa "El primero de la mañana", de LT8.
Según cuenta, el ponerle ketchup era un toque distintivo para el carlito, el sándwich que no figura en ninguna carta del país, solo en Rosario. Bien de acá, como el Negro Fontanarrosa y Alberto Olmedo.
"En esa época el ketchup venía en unas botellitas y se lo rebajaba con agua porque era muy espeso. El carlito lleva manteca, no lleva mayonesa como muchos le ponen, porque humedece el pan. Lleva además una tapa de queso, otra de jamón, después el ketchup entre el jamón y la otra tapa de queso y después la manteca. Después, a la carlitera", detalla Ramírez, un jubilado hincha de Central que nunca ocultó el porqué del nombre: "Le puse carlito por que mi hijo se llama así, Carlitos".
En el recuerdo quedan personajes de la talla de Tito Lusiardo, de figuras del tango como Alberto Castillo y el mismísimo Edmundo Rivero y muchas más. Y cientos de miles de rosarinos que aún en la actualidad siguen disfrutando de un plato típico rosarino.
Tal fue la trascendencia del carlito de Rubén Ramírez que en 2013, tras una propuesta de la Asociación Civil Paseo Pellegrini, se lanzó la semana del carlito. Un año más tarde, en octubre de 2014, la receta fue declarada patrimonio cultural por el Concejo Municipal por una iniciativa presentada por el entonces concejal Carlos Comi. La intendenta Mónica Fein fue la encargada de entregarle una plaqueta por su gran aporte a la gastronomía rosarina.