La ciudad

Designaron triunvirato de interventores para el Hospital Italiano

El médico Alejandro Dotta, la abogada Rossana Mariel Hipólito y el contador Ricardo Mario Dei Cas conducirán el hospital tras un largo período de crisis económica y financiera.

Martes 10 de Noviembre de 2015

El Hospital Italiano va encontrando de a poco guiños de complicidad, señales en el camino, una plataforma de despegue. Después de un largo período de crisis económica y financiera, el tradicional centro de salud comenzó a exhibir señales de reactivación que invitan a imaginar un futuro mejor en el corto plazo. Ayer, el juez en lo Civil y Comercial Nº 7 de Rosario, Marcelo Quiroga, designó al médico Alejandro Dotta, la abogada Rossana Mariel Hipólito y el contador Ricardo Mario Dei Cas para conformar el triunvirato de interventores que se hará cargo de la administración del hospital, recientemente intervenido por el magistrado.

Esta noticia representa un claro paso hacia adelante en lo relacionado a la vitalidad institucional, ya que serán estos tres profesionales los encargados de reconstruir los destinos de la reconocida institución de Virasoro al 1300, con la supervisión permanente del juez Quiroga.

Vale precisar que el magistrado realizó la elección de los interventores definitivos luego de evaluar las ternas de tres profesionales que los colegios de Médicos, de Abogados y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas propusieron para este caso.

Esta decisión es una saludable confirmación del rumbo pretendido de reactivación que se propuso la intervención judicial.

En el mismo sentido se puede destacar la reciente reapertura del servicio de Neonatología, una de las fortalezas históricas de la entidad, reconocida por la comunidad rosarina en general, que en estos momentos es tutelada por Néstor Herrera, quien ya trabajó más de 30 años en el lugar, y según los empleados, fue despedido injustamente por el Consejo anterior.

La determinación. El pasado 21 de octubre, el juez Quiroga había dispuesto la intervención del hospital teniendo en cuenta los angustiantes problemas económicos e institucionales y las medidas de fuerza que estaban afrontando. Las importantes deudas a proveedores y la falta de pago a empleados, en el marco de una investigación por administración fraudulenta, fueron las razones que expuso para desplazar al cuestionado Consejo de Administración.

Dos días después de esa determinación, el magistrado colocó como interventor provisorio al contador Víctor Gabilondo, que estuvo como encargado de la administración del hospital, hasta la asunción del triunvirato ayer designado.

Ahora, con este triunvirato de profesionales a cargo, el Italiano busca afirmar esta interesante curva de crecimiento que viene esbozando. De acuerdo a lo que entienden los nuevos conductores, los médicos y los empleados del hospital, si se siguen recuperando pacientes y servicios, entre 30 y 60 días se estaría trabajando con relativa normalidad en la mayoría de las especialidades.

Sin despidos. Este nuevo escenario generó naturalmente un clima muy diferente, de mayor tranquilidad, predisposición y optimismo dentro del nosocomio. Los trabajadores, más allá de algunas deudas salariales pendientes, alcanzaron una aliviadora señal de serenidad ya que en este difícil trance no hubo necesidad de recurrir a despidos, ni a suspensiones. Un dato muy significativo.

De esta manera, la lucha de los que conforman la enorme familia del Hospital Italiano va encontrando estímulos concretos para mantener la dirección de una cruzada que no fue sencilla, que está superando intrincados obstáculos y se está arrimando lentamente a la huella orginal, aquella que lo ubicó como uno de los hospitales más reconocidos de la ciudad y su zona de influencia.

Tanto esfuerzo, tanta espera, las denuncias de administración fraudulenta, los abrazos solidarios, tantas idas y vueltas, finalmente van desenbocando en una situación esperanzadora que se transmite bajo el manto de la intervención judicial.

200 camas, 500 empleados y más de 300 médicos

El Hospital italiano Italiano es uno de los centros de salud más importantes e influyentes en la región. Bajo su órbita funcionan 200 camas, y trabajan 500 empleados y más de 300 médicos. Por eso, estas señales de descompresión y aperturas brindan una perspectiva bastante alentadora, sobre todo pensando en lo que puede venir en lo inmediato para la institución de calle Virasoro.

Según deslizan fuentes cercanas al movimiento del hospital, en los últimos días hubo una ocupación de alrededor de 90 camas en el tradicional centro de zona sur de la ciudad. Una cifra que invita directamente a mantener la lucha y a seguir recuperando servicios.

Si esta tendencia de refundación continúa de la misma manera, la nueva conducción cree que en menos de dos meses el funcionamiento interno estaría prácticamente normalizado.

Hasta ahora, los trabajadores miran con cierto agrado cada una de las determinaciones que está tomando el juez desde la intervención.

Entienden que se está arrancando una nueva etapa que quiere enterrar las necesidades, las angustias y los malos manejos del pasado reciente.

Y para dejar atrás rápidamente esos recuerdos incómodos, nada mejor que poner de pie el Italiano con la reapertura de servicios, con la recuperación de pacientes y con el regreso de algunos profesionales como el doctor Herrera, que vienen a aportar su experiencia y compromiso con la entidad para poder apuntalar esta situación de inicio.

 

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