La ciudad

Denuncian presuntos abusos en un jardín de infantes de la zona oeste

El Jardín de Infantes Nº 239 está en barrio Godoy. Hay padres que señalan que un profesor de educación física se habría propasado con chicos de 4 y 5 años.

Miércoles 24 de Junio de 2015

Tres madres cuyos niños de 4 y 5 años asisten al Jardín de Infantes Nº 239 de barrio Godoy denunciaron en la fiscalía y públicamente una situación de presunto abuso sexual por parte de un profesor reemplazante de educación física. La denuncia revolucionó la comunidad educativa, en medio de la asistencia del Ministerio de Educación santafesino y la presencia del gremio de los maestros Amsafé, que respaldó el accionar de directivos y docentes.

En el jardín "Grillitos de Pan", de Colombres al 2880, en cercanías de Rivarola, las aguas están bien marcadas entre un grupo de padres y las autoridades escolares. En el medio, hay más de 300 chicos que diariamente asisten a dar sus primeros pasos en la escolarización y a los cuales se pretende preservar y mantener ajenos al controvertido caso hasta que se aclare definitivamente la situación.

De la reja de entrada para afuera, Roxana, una mamá denunciante, dice con énfasis: "Necesito que esto no quede impune, lo manifestaron dos nenes de la salita de 5 y otro de 4 años. Que las mamás no me hablen a mí, que hagan la denuncia en la comisaría, cuanto más denuncias mejor. Mi hija está pasando por psicólogos de la fiscalía y particulares. No puede ser que no quiera pisar el jardín hasta que el profesor se vaya. Mi hija cuenta que hace que se toquen entre ellos".

Valeria, otra denunciante, relató que su hijo en una charla el viernes pasado le refirió que el profesor "es muy malo y me hace hacer cosas malas", y asegura que le dijo: "El profesor no me dejó ir al baño y me tocó el pito, y lo mismo con las nenas".

Otra madre se acercó a los medios que registraban las declaraciones de las madres. "Le pregunté a mi hijo a qué jugaban con el profesor y me dijo que le dice que se baje los pantalones y muestre las partes íntimas. Ya hice la denuncia". El grupo de mujeres indicó que optó por ir primero a fiscalía y luego piensan acudir al Ministerio de Educación. "Nos quieren tratar de mentirosas", dijeron mientras exhibían copias de las denuncias hechas en la seccional 32 y con intervención del Centro de Asistencia a las Víctimas de Delitos Sexuales.

En el caso de Roxana G, fue notificada para que una psicóloga del Ministerio Público de la Acusación evalúe a su hija. Lo mismo para Valeria B, en relación a su hijo.

La mirada del jardín. La comunidad educativa del Jardín Nº 239 se encontraba atónita y desencajada frente al cariz público que adquirió la denuncia del grupo de madres. Ante LaEN_SPACECapital habló la jefa de supervisores de la Región VI del ministerio, Analía Torres.

"Estamos notificados de la denuncia que sigue su curso en la Justicia, y ayer (por el lunes) recibimos a todos los padres que quisieran dialogar, pero nadie dejó una denuncia asentada, sólo trascendidos y comentarios", indicó Torres para revelar que en carácter preventivo se separó del cargo al profesor acusado de presunto abuso. También se detalló que la labor la hacía en conjunto y en forma permanente con la maestra de los niños.

Cuando se la consultó sobre la reacción del docente señalado, la funcionaria indicó que "se mostró totalmente sorprendido, ya que su relación con la comunidad y la escuela era muy buena".

Por su parte, Mónica Barrió, coordinadora del equipo socioeducativo del ministerio, indicó que cuando un alumno es víctima de violencia de cualquier naturaleza "cambia su conducta, viene triste, llorando o baja la cabeza, y en este caso los padres indicaron que no observaron nada", al tiempo que se lamentó que la madre denunciante no haya acudido a la reunión convocada por el ministerio. "Lo único que nos interesa son los niños, que estén tranquilos y seguros, vivan su vida", agregó Barrió para remarcar la labor de preservación que se intenta hacer en el jardín con los pequeños.

Desde la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) Ana Dzyadel apoyó abiertamente al Jardín Nº239. "Conocemos la labor de la institución, su relación con el entorno y la comunidad. La metodología de trabajo no habilita la posibilidad de abuso. El lugar del profesor es el patio, a la vista de todos, o con el frío en un salón de usos múltiples comunicado con la cocina, donde hay personal permanentemente y se trabaja en pareja pedagógica en talleres integrados. Las clases duran 20 minutos, por ello respaldamos absolutamente a la institución, el equipo directivo y sus docentes", concluyó la gremialista.

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