La ciudad

Denuncian pedidos de "colaboraciones" para aprobar exámenes en Tránsito

Un transportista remarcó que un inspector solicitaba dinero para viabilizar la licencia y que otros alquilaban un furgón para rendir el práctico. Escándalo en la Dirección de Tránsito municipal.

Jueves 25 de Septiembre de 2014

La Dirección de Tránsito municipal quedó envuelta en un escándalo a raíz de una denuncia por presuntas coimas e irregularidades en los exámenes que se dictan para obtener la licencia de conductor profesional. Un transportista denunció a un inspector que brindaba los cursos por solicitar "colaboraciones" para que la prueba teórica fuera tomada de manera colectiva y no individual, a viva voz para que todos aprueben. Y agregó que para efectuar el test práctico, a quienes no tenían transporte se les "alquilaba" una unidad en mal estado para lo cual debían pagar $300 en presunta connivencia con los inspectores. El acusador fue golpeado, identificó a los agresores y los vinculó con el asunto.

El denunciante es Omar Calzia, quien hace 15 años posee un transporte escolar y se ha desempeñado como referente gremial del sector. Efectuó la acusación ante la Dirección de Investigaciones Administrativas, Etica Pública y Transparencia municipal, la Agencia Provincial de Seguridad Vial y el Ministerio Público de la Acusación penal.

La saga.Todo comenzó en octubre del año pasado, cuando un conocido de Calzia le contó sobre las irregularidades que había visto en el curso para obtener la licencia provincial profesional para el transporte interjurisdiccional (categoría D31).

Un mes más tarde, el 16 de noviembre, Calzia hizo personalmente el curso y corroboró las anomalías que le habían comentado. "El curso lo dictó el inspector Leonardo Simioni, quien colocó un bolso matero en su escritorio y dijo: 'Hay dos maneras de hacer el examen; una individual, y otra, si colaboramos entre todos, lo hacemos de forma grupal y corregimos los errores antes de entregar los papeles", relató a LaCapital.

Calzia remarcó que al momento de pedir las "colaboraciones", el inspector señaló el bolso matero. "En el momento del examen, antes del descanso, el inspector se retiró unos minutos y dejó su bolso al lado del escritorio para que los presentes hicieran su aporte en un marco de confianza y total impunidad", indicó en la presentación administrativa.

Pocos aportes.Cuando el instructor volvió al curso, "comprobó que hubo pocos aportes en el bolso, hizo un reclamo por las pocas colaboraciones pero dijo: 'Lo vamos a hacer igual entre todos y que nadie se equivoque, porque no quiero corregir los exámenes así nos vamos temprano", abundó Calzia.

"Todos los presentes —siguió— fueron respondiendo las preguntas del examen en voz alta y debo decir que muchos no tenían ni idea". Todos aprobaron, "Simioni firmó los papeles y explicó cómo seguía el test", sumó.

Furgón en alquiler. En la prueba práctica Calzia también notó irregularidades. "Los inspectores reunían a los practicantes en grupo y como no contaban con los vehículos adecuados para rendir, les sugerían que lo hicieran con un viejo colectivo urbano devenido en furgón de color rojo, sin asientos ni ventanillas, abonando 300 pesos por persona para poder utilizarlo", lanzó.

Según presenció Calzia, "el grupo subía con el inspector y a las pocas cuadras de salir la unidad a rodar cambiaban de conductor, turnándose los aspirantes hasta que cumplían el recorrido programado. De esta manera, los aspirantes se hacían con el carnet de servicio público interjurisdiccional".

Días después, Calzia contó verbalmente lo ocurrido a la directora de Investigaciones Administrativas, Etica Pública y Transparencia municipal, Anahí Priotti. Y luego formalizó la denuncia el 22 de abril de este año.

La semana pasada sumó una presentación ante la Agencia Provincial de Seguridad Vial, que tiene bajo su competencia auditar los cursos que se dan en la Dirección de Tránsito local.

Y el lunes último hizo lo propio ante la Fiscalía en turno.

El último capítulo de la saga ocurrió el martes pasado. A las 16.30 Calzia fue abordado en la puerta de su casa en Echesortu por tres personas que lo golpearon ferozmente: le fracturaron el tabique y le rompieron un diente.

Calzia no dudó en vincular el ataque con el revuelo que habían generado sus denuncias en algunos portales y en el Concejo.

"Logré identificar a uno de ellos, era la persona que alquila el furgón para los exámenes prácticos quien me dijo: "Me estás cagando el negocio, te voy a matar'", precisó.

La denuncia ya tiene su pedido de informes en el Concejo.

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