La ciudad

Denuncian a empleado de seguridad de un super por discriminar

Incidente en Mitre y Pellegrini. Trabaja en un súper y se burló de una pareja gay que iba de la mano. Quisieron asentar la queja y los insultó frente al resto de los clientes.

Miércoles 14 de Enero de 2015

Una pareja gay denunció ayer al empleado de seguridad de una cadena de supermercados por trato discriminatorio. El incidente se produjo cuando los jóvenes pidieron el libro de quejas del comercio para asentar las frecuentes burlas que recibían cuando ingresaban de la mano al estacionamiento del lugar. Entonces, indicaron, el custodio empezó a insultarlos en medio del salón y ante la mirada atónita del resto de los clientes.

Matías Bermúdez (26 años) y Gonzalo Braganza (25) son pareja desde hace siete años. Ambos nacieron en Mar del Plata y en 2012 se mudaron a Rosario. "Una ciudad mucho más abierta, donde podemos ser más libres y caminar de la mano sin que nadie te diga nada", afirmaron.

Al menos eso es lo que pensaban hasta el sábado pasado. Ese día, cerca de las 16.30, los dos muchachos llegaron al estacionamiento del supermercado La Gallega de Mitre y Pellegrini. "Desde hacía unas semanas, el custodio de la cochera se venía burlando de nosotros. Y esa vez fue un poco más mordaz", recordó Matías.

De todos modos, contó, decidieron no contestarle. Entraron al salón, empezaron a hacer las compras y, después de pagar, le pidieron a la encargada de la sucursal el libro de quejas para asentar el episodio que habían vivido. "Entonces el vigilante nos enfrentó a los gritos, nos dijo de todo. El supermercado estaba repleto y todos nos miraban. Sufrimos una humillación terrible", recordaron.

En medio del griterío, alguien llamó al 911 y, tanto el empleado del supermercado como la pareja, quedaron demorados unas horas en la comisaría 2ª.

En el libro de guardia de la seccional quedó registrado el incidente, que hoy denunciarán ante la delegación del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi).

Otros tiempos. Matías y Gonzalo dicen que "nunca antes" habían vivido una situación similar. "Fue horrible. Lo más leve que nos gritó fue «anormales ». Después que pasó todo y salimos de la comisaría, me dio muchísima bronca y angustia. Desde chico no me había sentido tan mal por mi condición sexual", afirmó Matías.

Gonzalo, en tanto, explicó que apenas buscan una disculpa y que, sobre todo, "otras personas no tengan que volver a pasar" por lo que vivieron el sábado.

"Fue una situación de absoluta discriminación —repitió Matías—. Parece que hay gente que no se acostumbra a que vivimos en el 2015 y que todos tenemos los mismos derechos sin importar la apariencia ni la identidad sexual".

La pareja lleva tres años viviendo en Rosario. Matías estudia el profesorado de historia y Gonzalo está terminando el secundario. Ambos trabajan también doble turno para "poder progresar".

Los dos coincidieron en calificar a Rosario como una ciudad "más abierta y menos prejuiciosa", incluso, que Buenos Aires. "Siempre nos trataron muy bien. Ni más ni menos que como lo merece cualquier persona", concluyeron.

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