La Ciudad

Denuncia que los vecinos la amenazaron de muerte por ser lesbiana y pide ayuda

Es una joven de 35 años, que vive con su madre en un Fonavi de la zona norte de Rosario. "No sé si mañana salgo y termino muerta", sostuvo

Jueves 29 de Julio de 2021

"No sé si mañana salgo y termino muerta", vaticinó Natalí, de 35 años, quien aseguró que desde 2019 vive en un clima "complejo y horroroso" en un Fonavi del barrio La Florida lindero al puente Rosario-Victoria. Si bien vivió allí toda su vida, sostuvo que teme por su vida y la de su mamá a raíz de su condición sexual, declarada desde hace muchos años. Eso, por ejemplo, la llevó a estar encerrada "durante seis meses seguidos" por temor a sufrir agresiones "de todo tipo". Recibe el acompañamiento integral de la Dirección de Diversidad Sexual del municipio.

Según contó, el conflicto que atraviesa y por el cual debió realizar varias denuncias en la Fiscalía y en la misma Secretaría de Género del municipio, comenzó cuando la propiedad en al que habita desde que nació comenzó a cambiar su fisonomía. "Fue viniendo gente nueva y el vecindario fue cambiando; ahí empezó todo, antes no tenía problemas pero llegó gente pesada", deslizó Natalí a La Capital.

"Me han puesto un arma en la cabeza y me dijeron que me iban a matar por ser lesbiana, ya que lo asumí desde muy chica", reforzó con orgullo Natalí para comentar: "Me han querido tirar de una escalera de 30 escalones aproximadamente". Y apuntó a "las cinco familias restantes del mismo monoblock", las que "poseen cese de hostigamiento como restricción, pese a que aseguró que esa medida judicial no la cumplen".

Complejo y horroroso

"Es un tema bastante complejo y horroroso", sintetizó, sobre las incesantes amenazas que asegura sufrir a menudo. "Mi mamá fue la primera adjudicataria del departamento donde vivimos, pero esta gente insiste con que nos tenemos que ir y nos dijeron que si no nos vamos nos van a matar", sostuvo en un tono más que elocuente a raíz de la situación que atraviesa.

Agregó que estas familias "involucran a conocidos de otros barrios porque somos dos mujeres solas (en relación a ella y su mamá)". Y si bien apuntó que "son más hombres, también hay mujeres involucradas" en la serie de amenazas y agresiones que recibe, las cuales van desde insultos, descalificativos por su condición sexual y hasta amenazas con armas de fuego. "Me han puesto un arma en la cabeza, por eso necesito ayuda de los medios para visibilizar este tema porque no sé si mañana salgo y no termino muerta", lamentó.

Modus operandi

Natalí sostuvo que desde 2019 estas familias quieren quedarse con la casa en al que vive con su mamá, puesto que es hija única y su padre no vive con ellas. Y que para tal fin, estas personas tienen un único fin: usurpar su casa. "Han empleado distintos modos operandi para usurparnos la casa", afirmó. "Lo que nos manifiestan es que quieren que nos vayamos del barrio y del departamento y para ello utilizan diversos métodos para cansarnos y devastarnos, puesto que ya intentaron entrar por el techo del baño en dos oportunidades".

Natalí comentó que tuvo que poner rejas en el departamento donde vive y que es la única que las tiene, "por miedo a que entren a la madrugada".

"Nos dicen que nos tenemos que ir sea como sea, a la vez han juntado firmas para que nos vayamos del barrio: algunos vecinos firmaron pero otros no; quieren el departamento, por eso utilizan agresiones físicas, verbales y hasta con armas de fuego para amedrentarnos", reforzó Natalí para graficar la situación que atraviesa y que ya está en manos de la Justicia local. En tal sentido, concluyó: "Nos tuvieron encerradas durante seis meses en los que tuvimos que hacer pedidos al supermercado para evitar agresiones físicas de todo tipo".

No está sola

Mientras el caso avanza en la Justicia, desde la Dirección de Diversidad Sexual del municipio aseguraron que Natalí cuenta con el acompañamiento y asesoramiento integral en lo que respecta a su integridad sexual, a partir de las vulneraciones que la joven denunció.

"El municipio puso a disposición todos los recursos que dispone, entre ellas la Oficina de Empoderamiento y Atención y Asistencia a la Víctima, el acompañamiento desde Diversidad Sexual para asegurarnos que esté la perspectiva, puesto que la integridad sexual es una de las tantas otras vulneraciones que presenta la situación que atraviesa Natalí", sostuvo la directora del área de género municipal, Romina Marucco.

A su vez, precisó que también se la "facilitó el Centro de Asistencia Judicial (CAJ) y la Oficina de Atención a la Víctima, dispositivos que ya venían funcionando desde que intervino la Dirección de Diversidad Sexual del municipio conjuntamente con Violencia para que ella obtenga el botón de pánico".

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario