La ciudad

Demencial actitud de un joven automovilista en pleno bulevar Oroño

Un muchacho chocó de atrás con su auto a otro vehículo en Oroño al 200, se subió al cantero central y después embistió a una camioneta, aunque de casualidad no hirió a nadie.  

Sábado 11 de Abril de 2015

Un joven en aparente estado de ebriedad chocó ayer el vehículo que conducía contra otro en Oroño entre Salta y Catamarca, se subió al cantero central de Oroño, bajó y terminó incrustado contra la parte trasera de una camioneta ante la atónita mirada de quienes caminaban por el lugar. Por esas raras cosas del destino no desató una tragedia, ya que el episodio fue cerca de las 20, cuando por esa zona circulaba una gran cantidad de gente.

Visiblemente fuera de sí, y luego de impactar contra una camioneta que estaba detenida en el semáforo de Oroño y Salta, se subió descalzo arriba del techo de su vehículo, un flamante Volkswagen Bora, y desde allí empezó a proferir gritos y amenazas.

No fueron pocos los vecinos que intentaron agredirlo y fue necesaria la presencia de la policía para que el iracundo automovilista depusiera su actitud.

Así y todo, y una vez que los uniformados lograron reducirlo e introducirlo en el patrullero, el joven comenzó a golpear el techo del móvil mientras seguía gritando y maldiciendo a quien quisiera escucharlo.

Según narraron anoche algunos testigos del hecho que no salían de su asombro, el increíble suceso se desató minutos después de las 20.

Cerca de la intersección de Oroño con Catamarca y en dirección al río, el joven impactó con su VW Bora patente MQZ 379 a un Ford Fiesta que era conducido por una mujer.

Ese primer impacto, al parecer, le habría hecho perder el control del Bora y se subió al cantero central de bulevar Oroño, que a ese hora era un hormiguero de gente haciendo ejercicio.

De milagro, el auto no atropelló a nadie y descendió del cantero para terminar su alocada carrera chocando contra la parte trasera de una camioneta Toyota Hilux que estaba detenida en el semáforo de Oroño y Salta.

Luego de este segundo impacto, y visiblemente fuera de si, el joven emergió descalzo del vehículo, comenzó a gritar y se subió arriba del techo del auto.

Desde allí, siguió insultando a todo el mundo y no fueron pocos los que, por el estado de descontrol que evidenciaba, sugirieron que podría haber estado bajo los efectos del alcohol o de alguna sustancia psicotrópica.

Minutos después llegó al lugar un móvil del Comando Radioeléctrico y el joven iracundo la emprendió contra los uniformados, que finalmente lograron reducirlo con el apoyo de más agentes que confluyeron en ese sitio.

Ya a bordo del patrullero, el joven, de quien no trascendieron sus datos, comenzó a golpear el techo del móvil y finalmente fue conducido a la comisaría.

El increíble suceso generó un gran embotellamiento en la zona, ya que el tránsito estuvo cortado durante largo tiempo.

Como sucede en estos casos, al caos de tránsito se sumó una gran cantidad de curiosos que no se perdió la inusual escena e intentó linchar al automovilista.

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