Desde hace más de un año, la Sociedad Exhibidora Rosarina (SER) puso en venta el
mítico inmueble estilo art decó que hace 62 años ocupa el Cine El Cairo y los fantasmas de la
picota para transformar el sitio en un edificio movilizaron a la comunidad del séptimo arte. Temor
que se agigantó cuando se venció el contrato de alquiler con la cadena Monumental y el inmueble
quedó a merced del boom inmobiliario. Fue así que nació la Asociación Amigos del Cine El Cairo
presidida por Emilio Bellón y Marcelo Britos. Primero fueron las reuniones en el Concejo Municipal,
a cargo del concejal del ARI Carlos Comi, luego la venta de bonos contribución que no dieron sus
frutos y finalmente el proyecto de expropiación, que ya tiene fuerza de ley.
Hasta el momento sigue en pie que la provincia compre el
inmueble, la Municipalidad colabore con la manutención y el Incaa aporte fondos, elementos técnicos
y maquinarias. Pero a los 700 mil dólares estimados como valor inmobiliario habrá que agregarle la
puesta a punto de la sala. Poner en condiciones el techo, pisos, cabina de proyección, la
iluminación y arreglar los cables junto a la reparación de los equipos de refrigeración y
calefacción rondaría los 150 mil pesos de inversión. Y si de equipar el centro audiovisual y
renovar las butacas se trata habría que agregarle otros 300 mil pesos.
Como deseo, el gerente de la cadena Monumental, Daniel
Grecco, invitó a las autoridades y funcionarios a que se hagan presentes en la última función de
mañana a las 21. "Nosotros estamos muy apenados, pero nos gustaría una despedida con bombos y
platillos con sus 700 localidades ocupadas", planteó el cinéfilo.
Para la autora del proyecto, la diputada Mónica Peralta, en un año "se
debería reabrir con algunas reformas ya en marcha" que se "deberían coordinar con la Escuela
Provincial de Cine y Televisión (EPCTV)".