Pandemia

Debió entregar 100 mil pesos por organizar una fiesta clandestina

El hombre, imputado por celebrarle los 15 años a la hija el 11 de julio pasado, donó ese dinero al Hospital de Niños de la capital provincial.

Lunes 10 de Agosto de 2020

El hombre que organizó una fiesta de 15 años clandestina a la hija en la ciudad de Santa Fe donó 100 mil pesos al Hospital de Niños Doctor Orlando Alassia de la capital provincial. Fue en el marco de una suspensión de juicio a prueba que, en los próximos días, el fiscal Estanislao Giavedoni presentará en los tribunales de la ciudad de Santa Fe para que sea homologada por un juez.

La reunión social se celebró el sábado 11 de julio en un garaje a donde concurrieron alrededor de 400 personas, violando la normativa que prohíbe esta clase de encuentros durante la cuarentena.

El hombre investigado, de 38 años, que transita el proceso en libertad, fue imputado como autor del delito de violación de las medidas dispuestas por autoridad competente para evitar la propagación de una pandemia.

"La reunión social era un festejo de cumpleaños de 15 años", informó el fiscal Giavedoni. "Había un número de asistentes visiblemente mayor a la cantidad de 10 que permitía en ese momento el decreto 47 del gobernador de la provincia", agregó.

Giavedoni señaló que "eventos de este tipo representan una clara violación a las disposiciones de la autoridad competente para evitar la propagación de una pandemia".

El fiscal del Ministerio Público de la Acusación recordó que "por eso se actuó en conjunto con personal policial y del organismo de control de la Municipalidad de la ciudad de Santa Fe".

Por último, el fiscal advirtió que "desde la noche del sábado 11 de julio y hasta el lunes pasado, día en el que se hizo la propuesta y se concretó la donación del dinero al hospital, pasaron más de 14 días y no se verificaron contagios de la enfermedad a raíz de la reunión social que motivó la investigación penal".

Giavedoni concluyó que "esos 14 días es el período que se debe tener en cuenta para verificar que no se genere expansión o transmisión de la enfermedad".

La interrupción de la fiesta por parte de la policía y de inspectores de la Secretaría de Control de la Municipal ocurrió el 11 de julio a partir de numerosas denuncias de los vecinos a la línea policial 911, dando cuenta de la presencia de decenas de vehículos alrededor del galpón y de música en alto volumen.

En el garaje, donde funciona habitualmente un lavadero de autos, los efectivos se encontraron con una fiesta a la vieja usanza, con baile, vestidos de gala, mesas con comensales y caras descubiertas, sin la utilización de barbijos o tapabocas.

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