Cuestionan el accionar judicial por los desmanes en el Concejo
Concejales de distintas bancadas comenzaron a desfilar el martes pasado por los Tribunales provinciales para prestar declaración informativa sobre los incidentes, con epicentro en el Palacio Vasallo, que signaron la aprobación del aumento del boleto de ómnibus.

Jueves 14 de Agosto de 2008

Concejales de distintas bancadas comenzaron a desfilar el martes pasado por los Tribunales provinciales para prestar declaración informativa sobre los incidentes, con epicentro en el Palacio Vasallo, que signaron la aprobación del aumento del boleto de ómnibus. En ese contexto, y al margen del repudio a la gravedad de los desmanes, el edil arista Carlos Comi alertó sobre el "excesivo protagonismo" de la Justicia de Instrucción ante "delitos de gran escala que deberían atenderse más que a un grupo de pibes lanzando papelitos desde la barra".

Por el despacho de la jueza de Instrucción de la 1ª Nominación, Roxana Bernardelli, ya pasaron los concejales Manuel Sciutto y Pablo Colono (bloque Socialista), Arturo Gandolla (Frente para la Victoria-PJ), Fernando Rosúa (Encuentro por Rosario), Alfredo Curi (PPS) y Comi.

Los ediles debieron responder, entre varios puntos presentados en formato de cuestionario, acerca de presuntas amenazas, coacciones y lesiones. También sobre si la irrupción de los agresores en el recinto de sesiones alteró la actividad parlamentaria y respecto de la actuación de los manifestantes ante las puertas del Concejo.

La magistrada, en rigor, tiene previsto recibir el testimonio de la totalidad de ediles (son 22), como también escuchar a los secretarios de bloques y demás personal del cuerpo que haya presenciado los incidentes.

Paralelamente, Bernardelli recibió a fines de la semana pasada las pruebas recolectadas por la policía. Se trata de actuaciones a cargo de la comisaría 1ª y de la división Judiciales de la Jefatura de la Unidad Regional II.

El objetivo es identificar a la brevedad a los autores de los destrozos ocurridos adentro y en inmediaciones del palacio el 31 de julio y esclarecer los hechos que terminaron con cuatro oficiales de la fuerza heridos.

El sumario lleva la carátula "daño calificado", por la cual la jueza también pidió a La Capital, entre otros medios de comunicación, el envío de "las filmaciones y/o material fotográfico" sobre la revuelta registrada en Córdoba y 1º de Mayo. Además, el expediente incorporó la transcripción completa de la sesión.

No obstante, todas las fichas están puestas en la aparición de testigos en condiciones de identificar a los militantes de las organizaciones políticas y sociales que se movilizaron en rechazo de la suba del pasaje.

La investigación se centra en los desmanes registrados en el recinto, los daños externos en el histórico edificio y la agresión a los oficiales. Los destrozos incluyeron la quema (por un neumático encendido) del viejo pórtico de madera que da a 1º de Mayo.

Pese a rechazar lo ocurrido durante y después de la sesión, Comi activó otra controversia a partir de una consulta de este diario: "Es un absurdo total, frente a los graves problemas de seguridad existentes, que la Justicia de Instrucción haya citado a los 22 concejales y a los secretarios de bloques, entre otros. Son 40 personas en total".

"¿Realmente es necesario destinar tres sumariantes a este caso? Lo de la puerta del Concejo me da bronca, pero es un tema a resolver por un juez de faltas", agregó el edil.

En esa línea, Comi habló de "un exceso de protagonismo de la magistrada frente a otros problemas sumamente graves como las redes de corrupción o el narcotráfico, delitos a gran escala a atender por la Justicia de Instrucción más que a un grupo de pibes lanzando papelitos desde la barra".

El tratamiento del mensaje del intendente Miguel Lifschitz estuvo marcado por los insultos, gritos y forcejeos, en especial por los manifestantes que coparon el palco.

Apenas sancionado el aumento varios militantes saltaron desde la barra y, tras un tumultuoso desalojo de la tribuna, en la calle se multiplicaron los piedrazos, lo que provocó una réplica policial con disparos de postas de goma y gases lacrimógenos.

Sin cálculo

Autoridades del Concejo aún no valuaron los daños edilicios provocados por los incidentes del 31 de julio.