La ciudad

Cruzada de artistas plásticos para llenar de colores los hospitales de la ciudad

A raíz del caso de una pequeña de cinco años, los autores de la iniciativa aseguran que "un ambiente más alegre" acelera el proceso de recuperación de los pacientes.  

Lunes 21 de Abril de 2014

Un grupo de artistas emprendió una cruzada para llenar de colores los hospitales. Empezaron por el Eva Perón, donde dibujaron un mural, y luego lo hicieron en el Zona Norte (de niños). Y días atrás avanzaron sobre los pasillos del Vilela. Están seguros de que un ambiente más alegre acelerará la recuperación de los pacientes.

Elizabeth Aguilló sufrió en carne propia la desolación que se vive en las salas hospitalarias cuando tuvo a su hija de cinco años internada en terapia intensiva. En ese ambiente, ella, que trabaja en un taller de arte con chicos, se dio cuenta de cómo cambia todo cuando los pequeños están rodeados de colores.

Con esa idea decidió proponer a los centros de salud públicos de Rosario un proyecto que plantea transformar los pasillos y los consultorios en lugares más cálidos y lúdicos.

Cuando lo conversó con sus colegas, todos aceptaron y de inmediato se formó el grupo "Arte que ayuda a curar".

Días atrás, la sala de espera del Hospital de Niños Víctor J. Vilela lucía como un taller de arte. Un grupo de artistas dibujaba y pintaba las paredes. Plasmaban casitas, hongos, perros y árboles.

No eran paisajes definidos sino figuras que despiertan la imaginación. Los chicos y las madres, mientras esperaban, miraban los dibujos y cómo iban cobrando color.

Con los ojos fijos en las paredes que antes eran blancas, cada uno imaginaba su propia historia. Así, las horas de espera fueron pasando más rápido. Se hicieron más llevaderas.

"Nos centramos en los lugares donde más tiempo pasan los chicos y los padres", contó Elizabeth, aunque aclaró que comenzaron por los espacios donde les permitieron trabajar.

Dos años atrás se había sentado en la sala de espera del Vilela con el proyecto bajo el brazo. Ahora lo pudo hacer realidad. "Hay que tener en cuenta muchas cuestiones de asepsia cuando se trabaja en los hospitales", señaló la artista, que conversó con muchos médicos antes de echar a rodar la iniciativa.

"Empezamos a pintar las paredes en el área de recuperación motora del Zona Norte y después hicimos un mural en el Eva Perón, donde también intervenimos en el lactario y en la sala de pediatría con cuadros", relató.

Todo se hace "a pulmón" y son los mismos artistas los que golpean puertas para que les donen la pintura. Además, Elizabeth rifó uno de sus cuadros para poder conseguir más colores.

"En realidad, la forma es una excusa para poner el color", sostuvo la mujer, que destacó que los primeros que se detuvieron frente a las pinturas fueron los profesionales de la salud.

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