Criadores de animales se defienden: "Deberían ir a fondo contra los clandestinos"
A partir del proyecto de ordenanza para prohibirlos, los criaderos habilitados y las protectoras coinciden en que el mayor problema pasa por la explotación animal.

Martes 29 de Septiembre de 2020

El proyecto de ordenanza que busca prohibir los criaderos de perros y gatos en Rosario llamó a la reflexión de criadores registrados e integrantes de protectoras de animales, que coincidieron en que la ordenanza debería prohibir la explotación animal por sobre la crianza responsable. Ambas partes coincidieron en la búsqueda de la adopción y la esterilización, pero consideran que detrás hay un mercado que será difícil de erradicar.

La iniciativa presentada por el concejal justicialista Eduardo Toniolli apunta a prohibir nuevas habilitaciones y permitir la actividad de los que se encuentran en funcionamiento solo por 5 años más, sin posibilidad de prórroga. Esto descontento de los criadores registrados en la Federación Cinófila Argentina (FCA), organismo oficial donde figura el registro de canes y criadores.

"Me parece que es absurdo porque en lugar de prohibir a los criadores registrados y responsables deberían ir a fondo con los criadores clandestinos y el comercio ilegal de venta y reventa de perros, que es lo que se les fue de las manos", le dijo a La Capital Emiliano, que se dedica a la actividad hace más de una década.

Emiliano apuntó que "los criadores registrados y responsables chipean a sus perros (colocación de un dispositivo subcutáneo) y fomentan una crianza responsable. En cambio, los clandestinos explotan a las hembras para que tengan cría constantemente en cada ciclo de celo (seis meses) y lo hacen como un comercio".

En ese sentido, sostuvo que hay mucha gente que lo hace como pasión y no como una fuente de ingresos. "Yo soy criador y no los exploto, hago un trabajo a cuentagotas: no saco 60 camadas por año. Es más, mi fuente de ingresos proviene de otro lado y es la que me permite desarrollar mi pasión con los animales. Además, también tengo y tuve perros que no son de raza", sostuvo.

A su vez, Emiliano explicó que las hembras entran en celo cada seis meses, pero la Federación Cinológica Argentina (organismo donde están registrados los canes y sus criadores) "no te permite utilizarlas para reproducción en cada ciclo, justamente por una cuestión de salud".

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Mientras tanto, Andrea, que formó parte durante muchos años de la protectora Sarmiento de Zavalla, explicó a La Capital que "la mejor manera de que coexista la cría de razas con la salud es desde la regulación".

Asimismo, reveló que "el lucro de animales es tremendo, los criaderos son espacios muy crueles, donde a las hembras se las tiene como máquinas de reproducción: viven en condiciones sanitarias deplorables y son descartadas cuando caduca su vida útil"

No obstante, consideró: "También soy consciente de que la prohibición no va a hacer que dejen de existir".

En definitiva, más allá de que cada uno interpreta el amor por los animales a su manera coinciden en que la crianza no pasa por estar de un lado u otro del mostrador sino por la pasión, la responsabilidad y respeto por aquellos amigos que caminan en cuatro patas.