La ciudad

Creció un 20% la cantidad de chicos que almuerzan en la escuela

Sólo en un comedor escolar del barrio 7 de Septiembre, el año pasado servían 300 raciones y este año ya suman 450. “Muchos nenes nos piden si les podemos dar lo que sobra para sus hermanitos”.  

Martes 12 de Abril de 2016

Falta todavía media hora para que empiecen las clases del turno tarde en la escuela Fray Luis Beltrán. Sin embargo, los chicos ya hacen cola en la puerta para entrar al comedor escolar. "Cada vez son más", asegura la ecónoma mientras estira las raciones de arroz amarillo y cuenta las manzanas que en poco tiempo estarán en la mesa. Sólo en ese colegio del barrio 7 de septiembre, este año la asistencia al comedor creció notablemente: los 300 platos que se preparaban en marzo del año pasado ahora se estiran a 450. Una realidad compartida entre otras escuelas de barrios humildes donde, según estimaron desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la demanda alimentaría aumentó en promedio un 20 por ciento.

No todos los alumnos de la escuela Fray Luis Beltrán almuerzan allí. A principios de año, junto a la ficha de reinscripción, se les pregunta a los padres si sus hijos asistirán al comedor. De una matrícula de 750 niños, casi dos tercios optaron por tildar la opción afirmativa.

Para los maestros, la situación es sinónimo de una reducción del ingreso de las familias que integran la comunidad escolar, en su mayoría trabajadores informales o con baja calificación.

"Es lo que palpamos en la escuela. Vemos que empiezan a aparecer pedidos de pases de chicos que antes asistían a las escuelas privadas del barrio y también hay chicos que preguntan si lo que sobra del comedor se lo pueden llevar a sus hermanitos. Cosas que hace muchos años que no pasaban", sostiene el director de la escuela, Fernando Barrientos.

Números que duelen. La opinión del docente no hace más que poner caras a lo que indican las estadísticas: el crecimiento de la pobreza en el primer trimestre del año, según advirtió el trabajo del Observatorio de la Deuda Social, que depende de la Universidad Católica Argentina.

De acuerdo al informe presentado hace dos semanas, el 32,5 por ciento de la población no alcanza a cubrir la canasta básica alimentaria y, sólo en el primer trimestre del año, se sumaron a ese grupo 1,4 millones de personas.

Triple turno. El salón comedor de la escuela Fray Luis Beltrán es amplio y luminoso. Tiene capacidad para 176 chicos sentados y desde este año tuvieron que habilitar un triple turno, "por la cantidad de chicos que se sumaron", señala Ana Laura Barqui, ecónoma escolar y encargada de multiplicar panes y guisos para que los chicos puedan almorzar mientras tramita el aumento del número de raciones en el Ministerio de Educación de la provincia.

"No hay muchas recetas ni existe la magia. Se hacen más comidas con salsa, más guisos. Resulta imposible, por ejemplo, hacer milanesas más de dos veces por mes", comenta.

En la jurisdicción de la Región VI de Educación, que abarca todo el sur provincial, se reparten unas 63 mil raciones de comida y otras 127 mil de copa de leche. Unas 10 mil raciones de alimentos se preparan en la cocina centralizada de Granadero Baigorria, el resto en las cocinas de las escuelas.

De acuerdo a un sondeo de ATE, a la cocina centralizada no llegaron pedidos de incremento de raciones. Sin embargo sí sucedió en numerosas escuelas de varios barrios, sobre todo del sur y sudoeste de la ciudad. Allí, en promedio, la demanda creció en un 20 por ciento comparada con la del año pasado.

"Hay dos factores clave: incremento de la matrícula en algunas escuelas a partir de la incorporación de la jornada ampliada pero, sobre todo, un empeoramiento de la situación económica de las familias", explicó Lorena Almirón, secretaria adjunta del gremio que nuclea al personal del Estado.

Una deuda. La cantidad de raciones de comida no es lo único que queda chico por estos días en las escuelas que cuentan con servicio de comedor. Los cooperadores escolares están también reclamando una revisión de las partidas que se destinan para el almuerzo y la merienda de los niños. El mes pasado Educación autorizó un aumento, desde entonces las escuelas reciben 7,24 pesos por cada plato de comida y 2,50 pesos por copa de leche (ver aparte).

"El problema es que el aumento del precio de los alimentos es de tal magnitud, que rápidamente las partidas quedan desactualizadas", sostuvo el presidente de la Federación de Cooperadoras Escolares de Rosario, Gustavo Mogues.

El cooperador señaló que si bien las compras en cantidad permiten hacer una diferencia y los ecónomos hacen lo imposible para estirar al máximo los recursos, "no puede evitarse que los chicos dejen de comer bien" y consideró que "los comedores escolares siguen siendo un gran déficit que presenta la educación pública".

Una realidad que se pone en marcha cada mediodía, cuando los chicos hacen fila para ingresar al comedor.

Datos oficiales

Si bien desde el Ministerio de Educación de Santa Fe se destacó ayer que oficialmente no se registra un aumento de raciones, se dejó en claro que en mayo las escuelas culminan de cargar esos datos al sistema, por lo que podría haber variantes. Hoy, en toda la provincia se distribuyen 400 mil copas de leche y 160 mil raciones de almuerzo.

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