Crecimiento en el agua y en los sectores de acampe
El parque náutico en el río Paraná se duplicó en la última década a la par de la búsqueda de un respiro al cemento de la ciudad.

Miércoles 16 de Enero de 2019

El parque náutico en el río Paraná se duplicó en la última década a la par de la búsqueda de un respiro al cemento de la ciudad. En tanto, se fue notando, año a año, que se trata de una zona gris, desprovista de la presencia necesaria de autoridades (nacionales, a cargo de Prefectura; municipales, por parte de inspectores de la ciudad de Victoria; y provinciales, en manos de la policía de Entre Ríos) que ejerzan la fiscalización para hacer frente al gran crecimiento de la demanda que experimentaron los paradores en los últimos tiempos.


Las fiestas tienen diferentes perfiles según el lugar, la edad de los concurrentes y el poder adquisitivo de sus participantes.

Los encuentros son diurnos y nocturnos. En algunos sectores se hacen fiestas, pero no van embarcaciones motorizadas de particulares sino que asiste que cruza en los taxi lancha o llega remando y acampan.

Pero también, van a ciertos espacios de las islas jóvenes "que pasan en lancha a cualquier hora, borrachos, y participan de fiestas electrónicas multitudinarias sin controles", relató un kayakista.

"Se juntan 30 o 40 lanchas, tiran el ancla, ponen música y tocan DJs. Eso no se puede hacer, está prohibido, y Prefectura no hace nada", remató otro testigo.