La ciudad

Crece la violencia entre los cuidacoches mientras la actividad sigue sin control

En un año, dos fueron asesinados. Además, varios terminaron en el hospital por grescas mientras se disputaban zonas de la ciudad.

Viernes 09 de Noviembre de 2018

La muerte esta semana de un cuidacoches tras un incidente con una mujer, que le produjo un corte letal con una botella, volvió a poner bajo la lupa el halo de violencia que rodea a la actividad. Si bien el hecho se enmarcó dentro de un conflicto personal, se trató de la segunda muerte de un trapito en un año en el marco de una problemática que suma heridos por el control de distintas zonas, amenazas y aprietes a los automovilistas. Crisis mediante, el espacio público y sus "dueños" genera un fricción que aún no encuentra solución.

El miércoles pasado se produjo la audiencia imputativa a una mujer que asesinó a su pareja, un cuidacoches, en Presidente Roca y Cochabamba. La Justicia le dictó la prisión preventiva. La muerte se produjo por los múltiples cortes que recibió con una botella.

Aldana Ayelén B., resultó imputada de homicidio simple en calidad de autora por el homicidio de Ezequiel Santoni, de 39 años, a quien le causó heridas irreversibles.

La víctima falleció en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde ingresó con heridas cortopunzantes en cuello y torso como resultado de la gresca con su pareja.

La agresión se había desatado el lunes pasado, a las 18, y la imputada fue detenida por la policía en las inmediaciones de Paraguay y 9 de julio, un rato después de consumado el hecho.

La muerte se produce a un año de otro hecho ocurrido el 13 de agosto de 2017. Ese día, en Crespo y San Lorenzo, fue asesinado Mauricio Rubén Pucheta, un hombre de 32 años, a quien le descerrajaron varios balazos 9 milímetros desde un auto. El hombre era conocido en la zona por trabajar como cuidacoches.

El 24 de septiembre pasado, una pelea entre dos cuidacoches terminó con uno de ellos internado en el Heca con traumatismo de cráneo. Ocurrió en la esquina de San Martín y Montevideo.

Jugosas cajas

Todos estos episodios fueron judicializados. Pero existieron otros, que quedaron en los registros de las áreas de Control del municipio. La problemática es multicausal: marginalidad, "ley de la calle" y la disputa de un "negocio" con jugosas "cajas" en zonas VIP como Pichincha, La Fluvial, corredores gastronómicos, boliches y estadios de fútbol.

En las actas administrativas, el municipio acumula hechos. El 28 de septiembre pasado, los inspectores realizaron un procedimiento contra los cuidacoches en inmediaciones del Jardín de los Niños (Lugones y Oroño). Los habían denunciado por pedir ilegalmente un monto fijo a choferes de colectivos que llevan los niños allí. Los agentes les retiraron un talonario con números y chalecos refractarios.

El viernes pasado, en Ciudad Ribera, los móviles municipales hicieron otro control de trapitos. El hombre de 31 años que pedía dinero a los automovilistas tenía pedido de captura por violencia de género y fue trasladado a la comisaría 8ª.

El martes pasado, en Oroño al 100, la Guardia Urbana Municipal (GUM) tuvo que intervenir porque, según la información oficial, los cuidacoches "se estaban drogando y alcoholizando".

En junio pasado, la concejala de Cambiemos Renata Ghilotti denunció que dos cuidacoches la apretaron en la zona de La Fluvial. Dos hombres le exigieron que pagara por anticipado un monto tarifado. Como se negó, la amenazaron y extorsionaron. La edila intentó comunicarse varias veces con la GUM pero, según relató, no se pudo comunicar con los agentes. A los pocos días, a otra concejala, Agustina Bouza, le pasó algo similar.

A los piedrazos

El 28 de abril pasado, dos jóvenes descendieron de su vehículo en Oroño y Jujuy, cerca de las 17. Cuando estaban a punto de sentarse en un bar con sillas en la zona, vieron que "dos trapitos se estaban peleando, se empezaron a tirar piedras y una impactó en el capot" del vehículo de los jóvenes, provocando rayaduras y abollones. Un patrullero que pasaba por la zona logró detener a dos sujetos de 35 años.

Un año antes, el 20 de abril de 2017, un cuidacoches golpeó y le provocó serias lesiones a un ciclista que se negó a pagarle 50 pesos. El hecho ocurrió en Mitre y Córdoba. Producto de la golpiza, el damnificado terminó con fractura de tabique, heridas en el rostro, corte en el mentón y traumatismos varios. La víctima iba a una escuela de la zona. Según su director, el agresor era una persona violenta, de unos 38 años, que extorsiona y agrede a diario a quienes van a dejar su auto o bicicleta en la zona.

El colmo de la violencia se había desatado el 9 de julio de 2014. Un grupo de cinco cuidacoches agredió a un inspector de tránsito en un operativo de rutina en Pellegrini y San Martín. Primero fue un golpe de puño sobre el rostro del agente y luego arrojaron un vaso y una piedra sobre el móvil municipal, que rompió la ventanilla y el parabrisas, y lastimó en la cara al agente.

Así, mientras reina el descontrol, el Concejo no logra avanzar con algún tipo de encuadre de la actividad, que en algunas zonas se pone cada vez más violenta.

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