La ciudad

Crece la demanda de asistencia alimentaria en pleno centro

Los voluntarios del Movimiento Solidario ya entregan más de 300 raciones de comida en las peatonales, bulevar Oroño y Pellegrini.

Miércoles 02 de Mayo de 2018

La imagen se repite todos los martes y jueves, cuando el cruce de las peatonales se vacía de niños, de adolescentes con bolsos de compras o de personas que aprietan el paso para llegar a los bancos. Entonces, a la esquina de San Martín y Córdoba se acercan vendedores ambulantes, cuidacoches, parejas de jubilados y familias enteras que llegan a buscar las raciones de comida que entregan los voluntarios del Movimiento Solidario Rosario. Algunos aparecen temprano y, según como apriete el frío, en unas horas se suman entre cien y ciento veinte personas. Para muchos, advierten los integrantes del MSR, se trata del único plato de comida del día.
Las recorridas de los voluntarios comenzaron hace un mes. Antes de que lleguen los primeros fríos, ya están entregando cada jornada entre 300 y 350 raciones de comida para aquellas personas que pasan la noche en la calle. El número es el mismo que se repartía en los recorridos nocturnos del invierno del año pasado, por lo que suponen que en las próximas semanas llegarán a los 500 platos.

"Este año hemos notado más gente que demanda asistencia alimentaria. Familias completas o personas mayores que no viven en la calle, pero nos esperan en la esquina para llevarse su ración, porque para muchos esto representa la comida del día", señala Richard Camarasa, coordinador de la organización no gubernamental.

Camarasa es la cara visible de unos 250 voluntarios que todos los martes y jueves, a partir de las 20, recorren las peatonales, los alrededores de la Terminal de Omnibus, bulevar Oroño o la zona del parque Urquiza para llevar comida caliente a personas que viven en la calle o que pasan allí gran parte de la noche.

Una tarea que, aseguran, resulta cada vez más necesaria y demanda el trabajo en red entre organizaciones sociales y el Estado. "Una experiencia que en Rosario venimos desarrollando muy bien", sostiene Camarasa.

Las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) advierten que en la ciudad se incrementaron los porcentajes de indigencia, es decir hogares donde los ingresos no alcanzan a comprar un conjunto de alimentos indispensables.

Ese universo alcanzó al 4,6 por ciento de la población durante el segundo semestre del año pasado. Unos 17.794 hogares, con 60.324 personas de la región son indigentes, de acuerdo a los números difundidos a fines de marzo.

La realidad que miden las estadísticas no es desconocida para los voluntarios de la ONG. "A muchas de las personas a quienes asistimos las conocemos desde hace varios años. Son personas adultas que viven en la calle, son caras e historias conocidas. Pero notamos que este año se suman cada vez más caras nuevas, sobre todo familias jóvenes con varios chicos", afirma Constanza García, que todas las semanas recorre la avenida Pellegrini, desde Corrientes hasta el parque Urquiza.

Invisibles

"Nadie se imagina las historias que hay en la calle", insiste Constanza y recuerda, sin ir más lejos, que la semana pasada mientras repartía las raciones, "a un nene se le pusieron los ojos brillosos de emoción cuando la recibió y vio que estaba caliente". También la de Ricardo, un hombre de unos 50 años con una discapacidad motriz que vive en Pellegrini y España, y todos los días los sorprende con nuevas canciones.

Los voluntarios del MSR asisten tanto a las personas que viven en la calle como a quienes pasan allí todas las noches buscando el mango o un refugio temporario por problemas familiares o situaciones de conflicto. Este año, advierten, se sumaron también muchas personas mayores, jubilados o familias numerosas que viven en departamentos o pensiones y se acercan a la calle a buscar la comida.

Dar una mano

Valeria Aréchaga lleva tres inviernos recorriendo la zona que comienza en Oroño y 3 de Febrero, en la Facultad de Ciencias Económicas, y termina en la puerta del McDonald's de Corrientes y Pellegrini. En el recorrido van dejando entre 50 y 55 bandejas, además de jugo o mate cocido.

Otros años, dice, ayudaban a las mismas personas que estaban en los mismos lugares todos los días. Este otoño, en cambio, encuentran "gente que se acerca algunas semanas y después no volvemos a ver porque, nos dicen, suelen recorrer la ciudad en busca de ayuda".

Lo mismo que sus compañeros del MSR, Valeria destaca que estos nuevos habitantes de la calle son generalmente familias jóvenes, con varios niños pequeños.

"A cualquiera que no esté acostumbrado a recorrer la ciudad de noche, le sorprendería la cantidad de personas que viven en situación de vulnerabilidad social. Es como otro mundo. Y también se sorprenderían de la solidaridad de la gente, de la cantidad de personas que nos ven en la calle, con las mochilas y los termos y se nos acercan para ofrecerse a colaborar o acercar donaciones", sostiene.

Una imagen que se repite a diario, entre los bulevares del centro de la ciudad, cuando oficinas, bancos y comercios cierran las persianas.

Para colaborar

El Movimiento Solidario Rosario se sostiene con el trabajo de voluntarios y donaciones de empresas o particulares. Además de las recorridas que acercan comida caliente a quienes están en la calle, tienen en marcha un programa de capacitación en oficios para cuidacoches y talleres de alfabetización y apoyo escolar. La ONG está en Italia 1828, teléfono 153-555910, correo electrónico movimientosolidariorosario@hotmail.com.

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