La Ciudad

Crean juguetes con una impresora 3D para chicos de zonas vulnerables

Un grupo scout de zona sur combina tecnología, aprendizaje y solidaridad al servicio de distintos barrios de ese sector de la ciudad.

Domingo 08 de Noviembre de 2020

Un proyecto de un grupo scout derivó en una movida solidaria que lleva juguetes a diferentes barrios de la zona sur de Rosario. La iniciativa surgió por parte de jóvenes rosarinos que, con una impresora 3D, desarrollan juguetes y juegos de ingenio: ya imprimieron más 400, entre juegos de mesa y rompecabezas, además de dar una mano al personal de salud ya que, al principio de la pandemia de coronavirus, también desarrollaron e imprimieron máscaras protectoras.

La iniciativa surgió de un proyecto interno del grupo scout Perito Moreno, que funciona en la parroquia Nuestra Señora del Valle (Dorrego 6150). Lo componen nueve personas que trabajan en Las Flores, San Martín A, La Granada y Las Delicias.

“En el proyecto se contempla que los chicos sean protagonistas de una inserción comunitaria, donde se involucren con el barrio”, cuenta Elías Gil (24), uno de los educadores del grupo, a La Capital. La pandemia de coronavirus trastocó todas las planificaciones y, así, se sumaron al grupo Rosario Imprime Salud, un conjunto de makers que confeccionó, con impresoras 3D, miles de mascaras protectoras para el personal de salud.

Al servicio del personal de salud, imprimieron y donaron 650 máscaras y 50 lentes protectores. “Esa fue la forma que tuvimos de adaptarnos al contexto”, afirma Elías.

Juguetes solidarios hechos con impresora 3d

En cuanto a los juegos, llevan armados 250 juegos de mesa, 150 tangrams y 20 juegos de ingenio. Fueron variando entre juegos y máscaras ya que cuando se declaró el aislamiento social, tuvieron que dejar los primeros de lado y abocarse a las protecciones para los equipos de salud. Así, el proyecto inicial quedó en stand by por un corto tiempo.

“Esto arrancó a principios del año pasado, cuando queríamos organizar un proyecto solidario para el barrio y la comunidad”, explica Víctor Sánchez (19), quien sabía algo de antemano sobre cómo usar una impresora 3D ya que en la escuela (está en el último año de una técnica) tuvo profesores que conocen el manejo de las mismas y, según cuenta, dieron una mano.

Sobre los inicios, recuerda: “Empezamos a tirar ideas y surgió la de armar juguetes; y en vez de conseguir herramientas, conseguir una impresora 3D para poder imprimir los juegos y juguetes”. Para la impresora, aplicaron y ganaron el presupuesto que otorgaba el programa provincial Ingenia.

La impresora 3D llegó a finales de 2019, pero la pandemia frenó todo. Por eso, sin quedarse quietos, imprimieron máscaras los primeros dos meses de la cuarentena, formando parte del grupo Rosario Imprime Salud. Después, con la aparición de más makers, volvieron a desarrollar e imprimir juegos.

Diversión sin violencia

Con la herramienta principal, llegó el momento de definir qué se iba a imprimir. “El objetivo es hacer juguetes no bélicos y generar interacción. Con estos juguetes, damos el mensaje de que la violencia no va de la mano para nada con la diversión”, expresa Leonel Debailleux (20) sobre cómo fueron encontrando distintos modelos de juegos de ingenio en internet, descargándolos y probando la impresora. Así, surgieron los laberintos 3D y los tangrams.

“Imprimimos los tangrams porque vimos que los chicos del barrio necesitaban interacción, un contacto externo a la casa”, cuenta Víctor. Los entregaron con instrucciones para que además de armar los rompecabezas, con las mismas formas se puedan conformar otras figuras de diferentes dificultades.

El aprendizaje de las distintas funcionalidades de la impresora 3D salió de tutoriales de YouTube y de contactos “con otras personas que tienen impresoras”: “Una vez que te metés en este mundo, encontrás más gente que tiene impresoras, que sabe manejarlas. Fue todo el tiempo un contacto con alguien que te va enseñando y, así, fuimos aprendiendo”.

>>Leer más: Colaboración 3D: 70 impresoras para cuidar al personal médico de Rosario

Los chicos cuentan que arrancaron con figuras simples y cuadradas, como dados. Si bien dicen que el uso de la impresora 3D no es complejo o imposible, arrancar a imprimir lleva su tiempo, paciencia y aprendizaje.

Los modelos de los juegos y juguetes se pueden buscar por internet ya que hay páginas con repositorios en los que se pueden encontrar distintas figuras modeladas y desarrolladas por personas en cualquier parte del mundo, puestos a disposición de quienes quieran descargarlos e imprimirlos.

También, los chicos que forman parte del proyecto diseñaron piezas en base a modelos preexistentes: “Se puede hacer con algún programa de diseño, se importa como archivo y ese mismo archivo se pasa a un programa específico de la impresora, que proporciona un código para que la impresora lo pueda leer y pueda ir de un punto a otro imprimiendo”.

Dones al servicio de los demás

Otro de los educadores del proyecto es Jorge Sánchez (51), quien afirma: “Nosotros, en el movimiento scout, utilizamos la técnica de proyectos como herramienta de aprendizaje, en base a los intereses de los chicos”.

Si bien la idea principal era “trabajar con jardines, centros maternales o espacios de trabajo como centros de niñez”, Jorge dice que la pandemia “cortó al medio” el proyecto ante la falta de vinculación con otras organizaciones. Es así que se pasó directamente al contacto con las familias de los barrios.

La idea es que cada uno pueda poner sus dones al servicio de los demás y que puedan desarrollar y volcar sus talentos en el proyecto. Todos colaborando hacia una propuesta de trabajo común”, asegura, para concluir diciendo que “como recurso, se necesita capacitación para los chicos. Hay quienes trabajan en esto y no tienen computadora o es la primera vez que se acercan a equipos como este; y con esto, los chicos pueden aprender, desarrollarse e incluso laburar en un futuro. Si hay algo en lo que nos puedan dar una mano es en capacitación para los jóvenes, en el uso, el diseño o el desarrollo de todo lo que sea esta tecnología”.

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