Continúa la tarea de rescate en la casa derrumbada
Intentan dar con Luis Ariel López, de 52 años, quien pudo dar aviso a su padre para que escapara del lugar, pero él quedó debajo de los escombros

Martes 26 de Julio de 2022

Las tareas de remoción de escombros y el retiro parcial de las losas que colapsaron tras el derrumbe de una casa en Superí al 200 continúan sin pausa.

Brigadas de bomberos de toda la región, cuerpos de rescatistas y grupos con perros adiestrados hacen sus máximos esfuerzos para dar con Luis Ariel López; el hombre de 52 años que quedó bajo los escombros y que al cierre de esta edición no había podido ser rescatado.

Hasta las 20 de ayer, bomberos, Defensa Civil, y otros agentes trabajaron en la zona de derrumbe con máquinas pesadas de un lado y en forma manual del otro de la estructura colapsada, que se desmoronó barranca abajo, en una zona de viviendas linderas al Club Remeros Alberdi y a metros de la plaza Santos Dumont.

Toda la jornada de un lunes de angustia estuvo justamente marcada por la tensión, la expectativa y una esperanza de hallar con vida a quien pudo avisarle a su padre que escapara del lugar y luego quedó atrapado en la zona de las cocheras de la vivienda siniestrada.

Luis padre, arquitecto, fue rescatado cerca de las 20 del domingo. El hombre, de 88 años, es un histórico del barrio y muy ligado a la historia del club Remeros, además de haber sido directivo. Facundo, de 30 años, un inquilino de esta casa de tres plantas pudo ser rescatado en la madrugada de ayer. Ambos no presentaron heridas de gravedad. Desde entonces todo el esfuerzo se puso en dar con Luis Ariel, de 52 años, maestro mayor de obras y un hombre dedicado a los deportes al aire libre, entre el río y la montaña.

“Estamos tratando de seguir, pero a la vez de no arriesgar tanto al personal en el lugar, porque hay zonas que se presentan muy inestables. Vamos a dejar una guardia que seguirá toda la noche con 15 hombres de Zapadores en dos grupos”, explicaron desde la dotación.

Justamente, el secretario de Gobierno municipal, Gustavo Zignago, quien permaneció durante casi toda la jornada de ayer en el lugar, indicó que a última hora se intentaba abrir la losas que se habían apilado una sobre otra con el fin de hacer llegar brigadistas a la zona donde podría estar Luis Ariel.

“Estamos trabajando contrarreloj”, resumió Zignago en la noche de ayer mientras seguía de cerca el trabajo de los perros adiestrados en tareas de estas características. “La búsqueda no se frena, vamos a agotar todos los esfuerzos hasta las últimas consecuencias, pero es cierto que a medida que avanzan las horas todo se hace más complejo. Estamos poniendo todo, organizando el apoyo de brigadistas, la logística, el descanso por turnos y la alimentación del personal”, remarcó Zignago.

En horas de la tarde, el subdirector de Defensa Civil, Gonzalo Ratner, no descartó que pudiera producirse otro desmoronamiento, ya que parte de la estructura que quedó en pie es “muy inestable”.

En ese sentido, Ratner señaló este lunes al mediodía que el trabajo de los socorristas “es supervisado por personal técnico que revisa todo para no generar mayor riesgo. Hemos incorporado maquinaria para remover algunas losas y cosas grandes para no generar riesgos para los rescatistas”, indicó el funcionario.

“No queremos generar más víctimas. Seguimos en la búsqueda de esta persona. No abandonamos la tarea y esperamos encontrarla con vida. Pero estamos en un momento donde se empieza a arriesgar mucho a los rescatistas. Hay una estructura que colapsó, pero hay otra que está en pie, pero muy inestable. Es la tercera planta y seguir excavando debajo de eso y con personal trabajando en el lugar, tiene mucho riesgo”, subrayó el titular de Defensa Civil del municipio.

El funcionario señaló que el objetivo ahora “es retirar algunas losas y generar espacios seguros para la búsqueda y no arriesgar la vida de nadie. El ingreso de las máquinas tiene que ver con cuestiones operativas. Se agotaron las instancias de búsqueda en sectores a los que podíamos llegar y ahora necesitamos remover losas grandes y generar espacios por los cuales entrar”.

“Estamos trabajando en lugar lejano de donde podría estar la víctima. Con las máquinas tenemos que retirar las losas y abrir espacios, siempre haciéndolo de la forma segura”, destacó Ratner.

Las marcas de los perros apuntaban al mismo lugar. “En esto, el tiempo siempre juega en contra. Cuanto más tiempo pasa, menores son las chances, pero hay que seguir buscando, mejorando la seguridad de los rescatistas”, añadió el funcionario de Defensa Civil.

La vivienda que colapsó alcanzaba a verse tanto desde la plaza como desde el puente de la bajada Puccio y desde la avenida Eudoro Carrasco, a metros de la plaza Santos Dumont, en Superí al 200. Las postales de la jornada arrojaron imágenes de devastación. Losas que cedieron, escombros por doquier, en una topografía compleja de una casa colgada sobre la barranca. Lo único que quedó en pie fue el altillo.

A lo largo de las tareas de rescate se hicieron presentes entre 30 a 40 integrantes de Bomberos Voluntarios de Rosario, Villa Gobernador Gálvez y Serodino. También está la Brigada Canina de Búsqueda de Personas de la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios.

“Los perros están marcando desde muy temprano un sector puntual, que es donde estaban las cocheras de la casa. Estamos enfocados en ese lugar con la mayor cantidad de rescatistas”, subrayó el rescatista Adrián Gómez, quien puntualizó que no hay peligro de derrumbe de casas linderas.

El hombre de 88 años pudo salir en buen estado de salud, mientras que el joven de 30 tuvo una fractura a nivel de cervicales, con un síndrome de aplastamiento.