La ciudad

Conmoción en Fisherton por la aparición de un Cristo

La imagen apareció como una silueta recortada sobre el vidrio de un comercio de Fisherton y conmocionó a todo el barrio. “Tiene la forma de Jesús Misericordioso”, aseguró Carina Villalba, la dueña del local de ropa de Sánchez de Loria al 300.

Miércoles 25 de Mayo de 2011

La imagen apareció como una silueta recortada sobre el vidrio de un comercio de Fisherton y conmocionó a todo el barrio. “Tiene la forma de Jesús Misericordioso”, aseguró Carina Villalba, la dueña del local de ropa de Sánchez de Loria al 300 y recordó que la primera vez que la vio fue el 13 de mayo pasado, y que “reapareció” la noche del lunes.

Alumnos de la Escuela Familia de Dios, que está frente al negocio, y vecinos no paraban ayer de acercarse para ver. Pero el primero en ser convocado fue el sacerdote Héctor Pratti —más conocido por todos como el padre Cacho—, que está a cargo de la parroquia Asunción de la Virgen. “La imagen está, pero yo no puedo decir si eso tiene una explicación científica o es una manifestación”, se excusó ayer el religioso.

La silueta aparece sobre el vidrio que está arriba de la puerta de ingreso al local. Es como si el cristal se empañara formando la imagen de Jesús. Incluso, si se le pasa la mano, la imagen desaparece por unos minutos y vuelve.

“Ahí había calcomanías pegadas, capaz que quedó algo y por eso se forma”, arrojó como hipótesis Marianela, una alumna de tercer año de la escuela, y otro chico hasta propuso “limpiar el vidrio con alcohol” para ver si la imagen persiste.

La reaparición. Carina tiene 24 años, tres hijos y hace tiempo que atiende la pilchería que está frente a la escuela. “La primera vez que la imagen apareció estaba con mi hija de cinco años y una clienta, fue el 13 de mayo pasado. A la nena le llamó la atención lo que había en el vidrio y cuando miramos, era Jesús”, relató la mujer.

Enseguida aparecieron los primeros vecinos y el sacerdote. “El padre nos dijo que le pidamos, y yo le pido por la salud de mi hermana que está enferma”, contó la mujer.

Tras varios días la imagen desapareció, pero según relataron, el lunes por la noche volvió a dibujarse sobre el vidrio y los vecinos se agolparon frente al local. “Vinieron curiosos, gente que si no veía no creía, de todo. Pero hicimos una oración para que todos pudieran pedirle lo que necesitan”, contó Delfia, catequista de la parroquia.

Así, la puerta del local se convirtió en una curiosidad que en el barrio nadie se quiso perder. Los chicos que salieron de la escuela pasaron inevitablemente y no fueron pocos los padres que se acercaron.

“Soy creyente, mi hija me avisó lo que estaba pasando y vine. No sé como explicarlo, pero quiero ver”, dijo Graciela. Para Stella, otra vecina que por mucho tiempo trabajó con Carina, “lo que pasa es hermoso”; mientras que Federico, dueño de la peluquería de la esquina, afirmó que el tema fue ineludible entre sus clientas.

Para la joven dueña del local “es inexplicable, pero por algo sucedió”, y afirmó: “Yo no quiero convencer a nadie, pero el que quiera, que venga y mire”.

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