La ciudad

Confirman que una nena de 11 años falleció en el Vilela por hantavirus

La paciente había ingresado el lunes a ese centro de salud padeciendo una infección generalizada y falleció pocas horas después. La chica vivía en la zona norte de la ciudad.

Domingo 12 de Octubre de 2014

Una nena de 11 años murió en el Hospital Víctor J. Vilela por un cuadro de hantavirus. La paciente había ingresado el lunes a ese centro de salud padeciendo una infección generalizada y falleció pocas horas después. Los estudios posteriores revelaron que contrajo la enfermedad que transmiten los roedores, mediante la orina o material fecal. La chica vivía en la zona norte y murió a las 48 horas de haber ingresado al Vilela.

   La directora de Epidemiología de la Municipalidad, Analía Chumpitaz, consignó a La Capital que la niña, al contraer la enfermedad empezó a exhibir síntomas similares a los de afecciones menos traumáticas.

   “Aparece como una gripe, dolor de cabeza, decaimiento general, dolores musculares y en los huesos, dificultad en la respiración, fiebre alta y otros problemas que conducen a un cuadro séptico. El problema es que el cuadro evoluciona con rapidez en 48 horas y esta enfermedad tiene una mortalidad del 40 al 50 por ciento”, precisó.

   En el caso particular de la niña fallecida, Chumpitaz sostuvo que provenía de una familia del distrito norte que ante los primeros síntomas fue derivada al centro de salud del barrio.

   La funcionaria contó que el deceso de la menor causó conmoción en el efector ya que era conocida como paciente, al igual que su familia. Pero el cuadro de salud de la pequeña se agravó y entonces fue derivada al Vilela.

   “La niña ingresó al hospital el lunes 6, y a partir de allí se iniciaron los estudios, pero a las 48 horas falleció. En ese momento llegaron los resultados que confirmaban una hantavirosis”, agregó.

   Chumpitaz sostuvo que la enfermedad de hantavirus “no tiene tratamiento médico específico, ni vacunas que puedan prevenirla como ocurre, por ejemplo, con la fiebre hemorrágica. Por eso, son casos muy difíciles y que tienen un alto porcentaje de mortalidad”.

   “Cuando tenemos un paciente con hantavirus —continuó— lo que se hace es compensar el problema puntual que tenga en ese momento y se lo controla permanentemente para que no se
descompense”.

   Chumpitaz contó que en Rosario a lo largo de todo el año “hay casos de hantavirus, pero uno o dos llegan a ser fatales. Por eso decimos que la incidencia es baja, pero como es una enfermedad con alta mortalidad todos tenemos que estar alertas con las medidas de prevención”.

   La funcionaria destacó que es imprescindible como medida de prevención evitar la manipulación de los roedores, mantener los lugares limpios de excrementos. y tratar de no dejar alimentos al alcance de estos animales.

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