Viernes 16 de Abril de 2021
En el último mes, fin de semana de Pascua de por medio, en Rosario se duplicaron los testeos de personas con síntomas compatibles con coronavirus. A esto se sumó la decisión de todas las autoridades políticas y sanitarias de incrementar el número de pruebas de modo tal de poder ampliar la foto del escenario epidemiológico. En eso insistió el gobernador, Omar Perotti, como un eje central de las estrategias que se llevarán adelante para evitar avanzar hacia mayores restricciones. A diario, los laboratorios públicos de Rosario pasaron de procesar unas 1.300 pruebas a mediados de marzo a 2.500 en la actualidad.
La decisión de incrementar las pruebas se tomó durante los primeros días de abril. En esa semana, en el marco del Plan Detectar, los ministerios de Salud y Desarrollo Social de la provincia instalaron en la zona de Balcarce y el río el primer camión sanitario para realizar hisopados gratuitos a personas con síntomas compatibles con Covid-19.
Esta semana se agregaron otros dos puntos: uno en 27 de Febrero y Buenos Aires y el segundo en Oroño y Uriburu, donde en la primera jornada los resultados se acercaron al 30 por ciento de positividad. A esos espacios se sumaron los efectores y centros de salud que vienen realizando pruebas y que se sostuvieron incluso a lo largo de todo el verano.
Con el incremento de los lugares donde testearse y con el movimiento de personas que significó la Semana Santa durante el primeros días de abril, la demanda se disparó y la cantidad de pruebas procesadas se duplicó.
Unos 2.500 test por día
Solo en Rosario, el principal aglomerado de la provincia, las pruebas pasaron de unas 1.300 cada 24 horas para mediados de marzo a 2.500 en las últimas horas.
De ese total, unas 1.800 corresponden al sector público y provienen justamente de los puestos de testeos instalados en las últimas semanas, además de los hospitales, efectores y centros de salud tanto provinciales como municipales.
De hecho, solo el laboratorio del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario (Cemar) también se duplicó su trabajo en el último mes.
La semana del 11 al 18 de marzo, los profesionales procesaron allí 2.201 hisopados, de los cuales 556 fueron positivos; en tanto, entre el 9 y el 14 de abril, la cantidad de testeos se incrementó a 4.371, con un índice de positividad del 38 por ciento.
“Siempre se testeó mucho, es cierto que en el verano bajó la demanda y ahora volvió a incrementarse”, señaló la directora provincial de Epidemiología, Carolina Cudós, que además remarcó la estrategia de “seguir testeando siempre a personas con síntomas y para eso, se instalaron los nuevos puestos en diferentes puntos de la ciudad”.
El objetivo, indicó la funcionaria, “es que las personas que tengan un cuadro febril o cualquier otro síntoma compatible con coronavirus tengan un lugar accesible y cercano para hisoparse o realizarse un test rápido". E incluso señaló que se trabaja “para poder tener test rápidos en todos los laboratorios de la provincia” y agregó: “Si algo aprendimos es que la gente se aísla no con el síntoma, sino una vez que tiene el positivo, ahí es que toma conciencia”.
Lejos de “lo óptimo"
Ampliar la foto del escenario epidemiológico es fundamental frente al incremento de los contagios y la segunda ola que ya atraviesa con números críticos el Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba).
En ese punto también coincidió el epidemiólogo y docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Julio Befani, quien consideró a “los testeos como una de las medidas más importantes”.
Sin embargo, apuntó que aún “se está lejos” de los números ideales. “En epidemiología podemos decir que uno está realizando la cantidad de testeos ideal cuando el índice de positividad se aproxima al 10 por ciento y aún estamos sobre el 30 por ciento, muy lejos de ese número óptimo”, explicó.
“Las pruebas a la mayor cantidad de personas con síntomas y con un resultado rápido, permiten saber a cuántas personas hay que aislar, pero sobre todo lograr que esas personas asuman la responsabilidad de llevar adelante el aislamiento estricto que corresponde".
