La ciudad

Con crudos relatos, se inició un nuevo juicio por violencia de género

La fiscalía pidió que Ezequiel Dermiño sea condenado a la pena de siete años de prisión. Ayer se escucharon los alegatos.

Miércoles 25 de Abril de 2018

"Contestá puta de mierda. Te juro por mis hijos que cuando te agarre te voy a arruinar por todo lo que estás haciendo. Te lo prometo, puta de mierda. Yo te voy a matar. Te lo juro puta, te voy a hacer cualquiera". Citando los mensajes de texto que Ezequiel Sebastián Dermiño envió desde la cárcel a su ex, el fiscal Sebastián Narvaja abrió los alegatos en el juicio por violencia de género que se sigue en su contra. En la misma audiencia, Romina Z., la víctima, contó uno por uno los maltratos, golpizas y agresiones que vivieron ella y sus dos hijos antes y después de poner fin a la relación que por una década mantuvo con el acusado.

Por una serie de incumplimientos a la prohibición de acercamiento, de amenazas y de lesiones, la fiscalía pidió que Dermiño —que se encuentra detenido desde hace un año y medio— fuera condenado a la pena de siete años de prisión.

El juicio se inició ayer a las 9. El tribunal estuvo integrado por los jueces Alejandro Negroni, Irma Bilotta y Facundo Becerra y la primera testigo en declarar fue la propia víctima, quien ratificó todos los hechos que el fiscal enumeró durante la audiencia y aseguró haber realizado más de 20 denuncias en contra de su ex.

Romina tomó la decisión de denunciar a Dermiño el 23 de marzo de 2015. Hacía tres meses que se había separado y que vivía en la casa de su madre. "Un año antes de eso vivió diversas situaciones de violencia de género psicológicas, económicas y físicas", expuso el fiscal.

De acuerdo con la enumeración que realizó Narvaja —que representó a la fiscalía con su par María Teresa Granato—, el día de esa denuncia Dermiño se metió a la fuerza en la casa adonde Romina estaba viviendo con sus hijos y sus padres, en barrio Tablada, y se llevó por la fuerza al menor de sus hijos, de 9 años. La mamá de Romina llamó a la policía, pero Dermiño se fue del lugar antes de que se presentaran los uniformados.

Antes de irse, amenazó a su ex suegra: "Nunca más vas a ver a tu nieto, y cuidate en la calle".

De acuerdo con la denuncia, Romina una vecina de Villa Gobernador Gálvez —adonde vive la familia de Dermiño— la llamó y le dijo que el nene estaba ahí. Cuando lo fue a buscar junto con su papá, la golpeó, amenazó y le arrojó piedras.

Dos días después, Romina obtuvo del Juzgado de Familia Nº 4 una prohibición de acercamiento por un radio de 200 metros. Dermiño fue notificado dos días después. Pero en todas las comunicaciones posteriores que Romina mantuvo con el 911, la denuncia era la misma: el hombre había ingresado por la fuerza a su casa, la había golpeado o amenazado de muerte, y se negaba a retirarse.

Según la fiscalía, las apariciones de Dermiño en las distintas casas en las que Romina vivió ese año —una de ellas propiedad del padre del acusado, con quien ella tiene una buena relación— se repitieron entre agosto y noviembre de 2015. Desde la primera hasta la última denuncia en su contra mientras estuvo en libertad, Narvaja enumeró una lista de hechos que incluyeron seis incumplimientos de orden judicial, cinco amenazas coactivas y dos lesiones agravadas calificadas. Contra ella, sus hijos o sus padres.

El 2 de noviembre de 2015 Dermiño quedó detenido después de volver a amenazar a Romina, darle una patada en el medio del pecho y dos piñas en la cabeza a la hija de ambos de 10 años. Seis días antes lo habían encarcelado por un hecho similar. Así sumó otro incumplimiento a la orden de restricción, una nueva acusación de amenazas agravadas y una por lesiones.

Según el fiscal, pasaron unos meses y en mayo de 2016, mientras estaba detenido en Piñero, le pidió un celular a su compañero de celda y desde allí le envió a Romina la serie de mensajes de texto con amenazas de muerte con los que Narvaja abrió sus alegatos.

Narvaja adelantó que el dueño de ese celular será testigo en el juicio. También remarcó que en este lapso los hijos de Romina declararon en Cámara Gesell y afianzaron las denuncias de la mujer.

El juicio continúa hoy, a partir de las 8.30.

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