Jueves 13 de Diciembre de 2007
La Municipalidad solucionó un problema de larga data: compró los terrenos de la Federación Argentina de Trabajadores de Industria del Cuero y Afines (Fatica) ubicados en la zona sur, conocidos como la Villa Flammarión y ocupados por más de 260 familias, sobre los cuales pesaba una orden de desalojo. La adquisición permitirá avanzar en las alternativas para urbanizar el sector comprendido por Olegario Víctor Andrade, Flammarión, Gutiérrez y Vuelta de Obligado.
En el asentamiento viven más de 1.000 personas (unas 260 familias) de escasos recursos que ocuparon el lugar a fines de la década del 80 y principios de los 90. Fatica había comprado el predio con el propósito de construir viviendas para sus afiliados, pero las sucesivas crisis económicas frustraron el proyecto.
Luego, en el 2003, inició un juicio de desalojo por ocupación ilegítima. El 26 de junio pasado el juez Eduardo Arichuluaga dictó la sentencia de desalojo. No obstante, bregó por una salida favorable por la conflictividad social del tema.
En mayo de 2004 una ordenanza del Concejo declaró de interés social la regularización urbanística y dominial de los inmuebles. Luego solicitó la declaración de utilidad pública e impulsó la expropiación de la manzana.
A través de la ley de expropiación la Municipalidad compró el lote por unos 180 mil pesos. Y, pese a que Fatica acumulaba una deuda por el no pago de la tasa general de inmuebles (TGI), se llegó a esa cifra luego de deducir el tributo, que fue saldado dentro del monto pactado para la transacción.
Hace dos meses comenzaron las tratativas que desembocaron en la operación. En tanto, los ocupantes de los terrenos albergan la esperanza de permanecer en el lugar y ser incluidos en los planes ligados a futuras urbanizaciones.
Aldo Gómez, ex titular de Asuntos Jurídicos del municipio y electo concejal, dijo: "Por lo pronto se paralizó el juicio y la gente puede estar un poco más tranquila". l