Martes 09 de Enero de 2024
El fenómeno del Niño tiene la particularidad que obliga a estar alertas a los informes meteorológicos ante la probabilidad de probables precipitaciones. Sucede que las tormentas se conforman de un momento a otro y son capaces de descargar intensas precipitaciones en cortos períodos y en una zona determinada, de difícil detección a la hora de elaborar un pronóstico. Es por eso que durante los próximos días podrían volver a desatarse importantes precipitaciones sobre Rosario y la región, aunque con menor incidencia como ocurre con el centro norte provincial, donde el Niño tiene mayor preponderancia como en todo el Litoral argentino y sur de Brasil y Paraguay.
De acuerdo al pronóstico elaborado por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (SAT), desde la medianoche de este lunes y durante esta jornada de martes regía un alerta por tormentas intensas para el sur y centro provincial, situación que volverá a recrudecer durante el miércoles y la madrugada del jueves. Esa probabilidad también consta en el informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), aunque con porcentajes escasos para desarrollar esas probabilidades.
"Todo esto se debe a un bloqueo atmosférico que impide el avance de frentes de aires fríos, que son los que renuevan la masa de aire y por eso continúa el aire cálido, húmedo e inestable, sumado a la incidencia del Niño en la región. La persistencia del Niño, de moderado a fuerte, comenzó a afectar de manera considerable en el norte santafesino, noreste y Córdoba, y eso es lo que persistirá en lo que resta del verano", comentó Jorge Giometti en declaraciones a La Capital respecto a los frentes de tormenta que se forman y que, en algunos casos, no son eficientes a la hora de permitir precipitaciones como se esperaban.
"Habrá que estar atentos a estos frentes de tormentas intempestivas, que se forman de un momento a otro y pueden provocar anegamientos considerables como el que ocurrió la semana pasada y afectó a media ciudad de Rosario y Granadero Baigorria y Funes; es muy difícil de pronosticar esas tormentas por el pequeño tamaño que posee esa celda y la rapidez con la que se genera, capaz de provocar precipitaciones de hasta 50 milímetros e incluso granizo", advirtió.
Mientas tanto, la meteoróloga Vanessa Balchunas consignó que durante este verano las tormentas tenderán a ser de una durabilidad corta, pero que en ese lapso descargarán gran cantidad de milímetros en pocos minutos, en consonancia con Giometti. "Esto sucede porque la humedad, el punto de rocío o la saturación atmosférica condicionan por sectores un mismo espacio y se da la precipitación más intensa donde los favorecen esos tres factores", explicó.
Esto significa que en algunos sectores se presenten precipitaciones débiles o nulas, mientras en otras zonas se presentan simultáneamente chaparrones intensos, caída de granizo, ráfagas y fuerte actividad eléctrica, con abundantes anegamientos, y según explicó la meteoróloga Vanessa Balchunas.
"Un dato importante es que el fenómeno del Niño vino a sumarse a la recuperación de las condiciones atmosféricas actuales, después de la sequía extraordinaria padecida a lo largo de tres años consecutivos. Ya estamos con una temporada veraniega habitual, con 260 milímetros acumulados en diciembre y una temporada húmeda y de temperaturas elevadas, pero con olas de calor que no serán prolongadas", precisó Balchunas.
También apuntó que los vientos del este aportarán humedad para favorecer las lluvias y una suerte de frescura nocturna, que favorecerá para poder propiciar un descanso reparador.
Pronóstico para el resto de la semana
De acuerdo al pronóstico del SMN, rige un alerta naranja para alguna parte del sur-centro santafesino y el norte, con probabilidades sobre Rosario y el sur santafesino para la tarde y noche del miércoles y la mañana del jueves, con vientos desde el sureste y este. Sin embargo, conforme a la temporada estival, las temperaturas seguirán siendo elevadas, con mínimas que descenderán a los 19ºC y máximas que alcanzarán los 30ºC.
"Vamos a seguir con temperaturas que van a elevarse rápidamente, pero serán interrumpidas por tormentas para forzar un leve descenso y así seguirá durante todo el verano. Por ahora nos queda todo enero y febrero con probabilidades de precipitaciones que serán intensas. Para los próximos 45 días se esperan acumulados de entre 200 y 300 milímetros, desde el centro y norte provincial, de modo que será un panorama complejo", anticipó.
Una Niña que asoma en el horizonte
Luego, con la llegada del otoño, se transformarán a un Niño neutro que estabilizará la situación climática hasta girar hacia una Niña como las tres temporadas consecutivas. "Hay un 50% de probabilidades que vuelva la Niña para sumar sequía a la región y falta de precipitaciones, aunque no tendría una incidencia como ocurrió durante tres años y trajo como consecuencia una bajante extrema del río Paraná", señaló.
Y anticipó que el Litoral argentino podría volver a enfrentarse a un escenario de sequía. "Sería como las tres Niñas consecutivas que tuvimos, pero por el momento no se observa mayores intensidades", comentó.