La Ciudad

Cómo reducir las muertes por un ataque cardíaco

En plena pandemia, los cardiólogos alertan sobre el incremento de problemas cardiovasculares en la población. Hoy se conmemora el Día Mundial del Corazón

Martes 29 de Septiembre de 2020

Hay tres herramientas que son sustanciales para evitar morir debido a un ataque cardíaco: el diagnóstico precoz, la reducción de las demoras en la consulta y acceder a un tratamiento adecuado. “Aún en tiempos de pandemia por Covid-19, la enfermedad cardiovascular y especialmente el infarto agudo de miocardio, o ataque cardíaco, como se lo conoce habitualmente, continúan siendo una de las causas de muerte y discapacidad más importante en nuestro país y todo el mundo”, destaca el cardiólogo Gerardo Zapata, jefe de la Unidad Coronaria del Instituto Cardiovascular Rosario (ICR), centro de referencia regional en la atención de problemas vinculados al corazón.

¿Por qué se produce el infarto? “Hay una súbita oclusión de una arteria coronaria que genera un sufrimiento y posterior muerte del músculo cardíaco. El síntoma más común e importante es el dolor de pecho y a menudo también dolor en el brazo izquierdo, sudoración, náuseas, falta de aire y en ocasiones pérdida de conciencia”, describe el profesional.

En el Día Mundial del Corazón y en momentos en los que la pandemia aleja a los pacientes de los consultorios por el temor al contagio es fundamental recordar que las enfermedades no Covid, especialmente las vinculadas con este órgano, están mostrando su peor cara.

Los cardiólogos vienen advirtiendo hace meses que los pacientes llegan tarde, que soportan dolores durante días por miedo a que se los lleven en una ambulancia o tengan que visitar una guardia, cuando “están dispuestas todas las medidas para que las personas no corran riesgo de infección dentro de los nosocomios”.

“El tiempo transcurrido entre el diagnóstico y la oportunidad de acceder a un rápido, efectivo y completo tratamiento está directamente relacionado con la sobrevida”, enfatiza Zapata, quien vuelve sobre el tema que también advirtió la Sociedad Argentina de Cardiología: “En estos meses se evidenciaron importantes demoras en las consultas” y eso generó un incremento de los infartos en todo el país que los especialistas describen como “alarmante”.

Hombres y mujeres acuden cuando ya los tratamientos disponibles no son tan efectivos por el tiempo transcurrido o directamente fallecen en sus hogares.

Trabajo de precisión

En esta fecha, donde en todo el mundo se habla de la importancia de prevenir las dolencias cardiovasculares y reconocer rápidamente la sintomatología (que afecta mucho más a los adultos mayores, pero cada vez se detecta más en personas de menor edad), es sustancial contar con profesionales idóneos y entrenados en forma permanente y con tecnología de última generación para lograr precisión en el diagnóstico y una actuación inmediata para intentar resolver el problema.

En este sentido, ICR cuenta con:

    * Un programas de redes regionales y emergencias médicas.

    *Código Infarto ( Unidad de Ataque Cardíaco ).

    * Equipamiento diagnóstico y terapéutico de avanzada.

“El propósito es actuar de la forma más rápida para lograr los objetivos del tratamiento y reducir el mayor daño posible en el músculo cardíaco”, puntualizó el cardiólogo.

El Programa de Redes Regionales y Emergencias Médicas con el que cuenta la institución “consiste en un plan estratégico llevado a cabo por el ICR con médicos derivantes, centros de salud de zonas periféricas a la ciudad de Rosario y sistemas de emergencias médicas (SEM), para que en primer lugar el paciente pueda acceder a realizarse un electrocardiograma lo mas rápido posible ante el comienzo de los síntomas. A través de la telefonía celular o vía mail, el personal médico altamente entrenado recibe a esa persona para realizar una rápida lectura y colaborar con el médico asistente en el diagnóstico y manejo del cuadro. Confirmado el diagnóstico, se activa internamente en la institución el Código Infarto”, describe Zapata.

Contar con una Unidad de Ataque Cardíaco (Código Infarto) es relevante porque absolutamente todo el personal está entrenado para que no se pierda un minuto.

De esta manera, personal administrativo, enfermeros, técnicos, médicos cardiólogos especializados y cardiólogos intervencionistas “serán alertados ante el arribo de un paciente con ataque cardíaco para que en el menor tiempo se pueda realizar la apertura de la arteria ocluida mediante una angioplastia coronaria y colocación de un stent de última generación para garantizar una efectiva recanalización del vaso sanguíneo”.

Respeto a la importancia de contar con tecnología de avanzada, el especialista explicó que no se trata de sumar equipos porque sí, ya que los avances en esta materia han salvado la vida de muchísimas persona en los últimos años.

Para realizar la desobstrucción de la arteria coronaria y poder implantar un stent, “nuestra institución cuenta con dos salas de cateterismo, una de ellas dedicada específicamente a las intervenciones coronarias ( el Laboratorio Coronario ) equipada con un angiógrafo digital de alta tecnología con capacidad de realizar angiografía rotacional —lo que permite visualizar las arterias coronarias en su totalidad minimizando la cantidad de contraste e irradiación que recibe el paciente— y cuenta además para el diagnóstico no invasivo de las lesiones que obstruyen las arterias con un Tomógrafo Multislice con capacidad para realizar múltiples cortes del corazón en pocos segundos”, destaca el profesional.

Los días después

Una vez que el paciente va superando esas instancias con el apoyo de los médicos es necesario evaluar las consecuencias producidas por el ataque cardíaco. Para eso existe una serie de estudios “que nos permiten valorar el daño, determinar la función global del corazón y cuantificar con extrema precisión el tamaño final del infarto para diseñar la mejor estrategia de tratamiento, medicamentos e incluso un programa integral de rehabilitación cardiovascular”, dice el médico.

Para asistir a la persona afectada en esta instancia, ICR cuenta con ecógrafos doppler de alta definición para múltiples propósitos, resonador magnético de 1,5 tesla (el primer equipo de la región de banda ancha digital con alta capacidad para diferenciar entre músculo viable y cicatriz residual en el área afectada). También con Cámara Gamma Spect de doble cabezal para adquisición de imágenes cardíacas en pocos minutos con un sofisticado procesador y posibilidad de estudios gatillados por la frecuencia cardíaca del paciente.

Velocidad

En un análisis realizado durante los últimos tres años en más de 400 infartos atendidos bajo la modalidad de este programa pudieron observar que se redujo en forma “significativa” el tiempo desde el ingreso a la institución y la apertura del vaso, mediante angioplastia coronaria.

Sin dudas, agrega el jefe de la Unidad Coronaria del Instituto Cardiovascular Rosario (ICR), Gerardo Zapata, “esto se traduce a un menor tamaño del infarto (cicatriz residual) evaluados por los métodos de estudios complementarios y una menor tasa de complicaciones durante el seguimiento de los pacientes, como es la necesidad de nuevas intervenciones coronarias, menor insuficiencia cardíaca, arritmias ventriculares y mayor sobrevida”.

Finalmente, el profesional insistió en que ante cualquier sintomatología como dolor en el pecho o dolor fuerte en la espalda, falta de aire, palpitaciones, la persona no demore la consulta y que no tema asistir a su centro médico de confianza, ya que “se preparó todo para recibir al paciente para que no haya riesgo de infección por coronavirus”.

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