Cómo aprender a partir del susto
Evelin tiene dos nenes. El mayor, de 5, se llama Joaquín, y aún casi no sabe nadar.

Domingo 22 de Enero de 2017

Evelin tiene dos nenes. El mayor, de 5, se llama Joaquín, y aún casi no sabe nadar. Ambos se pegaron un susto de película en la pileta, pero lo interesante fue cómo pudieron aprender del episodio. El chico, contó su mamá, se encontraba en la parte playa, con el agua a nivel del pecho, cuando sin darse cuenta se deslizó a un sector más hondo y súbitamente dejó de hacer pie. En cuestión de “dos segundos”, Joaquín se hundió, chapoteó, tragó agua. Su primera reacción fue intentar salir de la pileta, pero la familia lo contuvo y hasta pudo sacar provecho de la situación.

   “Lo tranquilizamos; sin forzarlo lo convencimos de que se quedara con nosotros en el agua y le dijimos: «En un caso así no te desesperes, antes de asustarte mirá y nadá como vos sabés, por abajo del agua, y buscó lo playito o tratá de acercate al borde de la pile». Inmediatamente empezó a hacerlo, se le pasó el miedo y pudo flotar, por lo menos unos diez segundos, lo necesario como para que alguien lo ayude”, contó Evelin. Ahora, claro, llegará el momento de que Joaquín aprenda cabalmente a nadar. Mientras tanto, se trata de que disfrute, sin miedo, del agua.