La ciudad

Comercios suspenden servicios de envío a domicilio por la inseguridad

Debido a la reiteración de robos, cortan, reducen o modifican las zonas de los repartos. "Estamos muy preocupados", aseguró Gustavo Yedro, del Sindicato de Conductores de Motos.

Jueves 24 de Septiembre de 2015

La severa determinación de una heladería familiar de la zona de Zeballos y Avellaneda de suspender el servicio de envíos a domicilio por los 18 robos que sufrieron en dos años sus cadetes, puso nuevamente sobre la mesa de debate público el grado de exposición que deben afrontar los conductores de motos que cumplen estas prestaciones. Este panorama de desprotección, que se repite con la misma inquietud en otros sectores de la ciudad, revela numerosos hechos de inseguridad y un marco de enorme precariedad laboral.

"Nosotros padecemos frecuentemente la inseguridad y, como todo el mundo, estamos muy preocupados. Esto afecta a toda la sociedad", señaló Gustavo Yedro, del Sindicato de Conductores de Motos, quien también buscó hacer hincapié en las condiciones laborales que rodean esta actividad. "Pero además, debemos resolver la situación de precariedad laboral en la que nos encontramos, ya que el 90 por ciento de los trabajadores está en negro", reclamó con énfasis el dirigente gremial.

"Si nos roban las motos, nosotros perdemos los trabajos, nuestra principal herramienta, y los empleadores no se hacen cargo de nada", agregó Yedro.

"Los conductores están expuestos todo el tiempo a los robos y las motos en estos momentos son muy buscadas", contó Yedro.

En cada salida de las motos, los repartidores sufren todo tipo de ataques. Son blancos buscados por la delincuencia callejera para sacarles el rodado, el dinero, la ropa, las zapatillas, los celulares, y muchas veces hasta la comida que llevan en la caja trasera.

En tanto, muchas veces, con la intención de no perder clientes, las empresas se atreven a aceptar pedidos por fuera de la zona de envíos, dentro de sectores peligrosos, y eso habitualmente trae numerosos inconvenientes para los repartidores. "Los empleadores no respetan radios y lo único que les interesa es llevar el producto que vendieron, y nada más", relató Yedro.

Más allá de cuestiones y zonas específicas, desde el Sindicato de Conductores de Motos recalcan que "este es un problema de todos los comercios, de toda la ciudad. No tienen que ver con un barrio en particular. Por eso, el mensaje que bajamos a los trabajadores, es que cuando se detecta un lugar que puede resultar peligroso, no hay que ir. Nosotros debemos poner los límites".

Y agregó conflictos con las aseguradoras: "En muchos casos, las empresas no quieren asegurar nuestras motos por esta problemática del robo y por el tipo de trabajo que ejercemos".

A este escenario de angustia e inquietud permanente se suma la informalidad en la que trabajan los repartidores, ya que ante cada despido se quedan sin trabajo y sin indemnizaciones.

"Esto forma parte de la informalidad en la que nos encontramos trabajando, el tema de la inseguridad salió a la luz por lo que sucedió en esta heladería, pero hace mucho que venimos padeciendo esto frecuentemente, y en cualquier lugar de la ciudad", se quejó Yedro.

Al momento de poner bajo la lupa el funcionamiento y la realidad del sector, comentó que en Rosario hay más de 8 mil conductores de motos que realizan servicios de cadetería o delivery, la mayoría hace muchos años. "De ellos, un 90 por ciento trabaja en forma irregular, en negro" y "con sueldos promedio que van de 5 a 6 mil pesos", a los que se les practican descuentos por mantenimiento y combustible.

Asimismo, confió que en la ciudad "existen unas 80 empresas de cadetería, y que solamente están habilitadas 28 para poder funcionar. Y de esas 28, no hay ni una que tenga a sus trabajadores en blanco".

Queda claro que esta situación no es exclusiva de las heladerías y afecta a todos los comercios de Rosario. "La gran mayoría de los conductores de moto en esta ciudad fue alguna vez víctima de robos, en cualquier rubro comercial", finalizó Yedro.

“Hay 3 o 4 robos por semana”

Los hechos de inseguridad se multiplican entre los repartidores de helado. Si bien no hay estadísticas oficiales porque muchas veces los dueños no radican denuncias por la falta de respuestas oficiales, según la Cámara del Helado Artesanal, “hay 3 ó 4 robos por semana en Rosario”. Así se lo aseguró a este diario Diego Cantarello, representante de la cámara.
  “Esta situación la venimos planteando hace mucho tiempo. Realizamos muchos pedidos a las autoridades y nunca tuvimos respuestas. No tengo dudas de que esto se agrava cada vez más”, resaltó Cantarello.
  En ese sentido, admitió la problemática que sufren los conductores de motos. “Hay algunos locales que tuvieron que obviar la posibilidad de efectuar envíos a domicilio. Se vieron forzados a dejar de comercializar a través del delivery. En otros casos, redujeron las jornadas o achicaron las zonas de envío. Esto tiene que ver, únicamente, con evitar poner en riesgo al personal”, exclamó.
  “Si seguimos así, vamos a terminar con la gente sentada tomando en la vereda, y la heladería estará atrás de una reja, como las farmacias. No estamos tan lejos, yo digo que será el paso siguiente”, reflexionó.
  Desde su rol, Cantarello confesó que no advierte rápidas soluciones. “En algún momento tuvimos alguna sensación de que la cosa podía mejorar con la llegada de Gendarmería, pero la realidad es que el tema no está resuelto, y estamos muy lejos de estarlo. Evidentemente, lo que no se hizo en mucho tiempo no se va a poder solucionar ahora”, remarcó.
  Y amplió: “Si bien sabemos que no alcanza sólo con más policías, en lo inmediato necesitamos más presencia policial en horarios determinados”.
  Asimismo, indicó que “las heladerías trabajan en un horario elevado en la noche y eso hace todo más complejo”, y precisó que “esto pasa en cualquier lugar de la ciudad. Es más, esta semana hubo un robo a mano armada en pleno barrio Martin. Nadie se salva”.

Protesta de vecinos de barrio Echesortu

Vecinos y comerciantes de Echesortu cortaron ayer al mediodía calle Mendoza (a la altura de Avellaneda) para expresar públicamente reclamos por la inseguridad que sufre el barrio. Denunciaron una gran cantidad de robos a mano armada que se cometen incluso a plena luz del día. “En los últimos días han asaltado tres negocios en tres horas”, exclamaron.
 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS