La ciudad

Cloacas: pese a la falta de obreros, aseguran que no peligran los plazos

Las empresas no consiguen empleados para hacer las tareas de zanjeo en los barrios de Rosario. Por la misma paga los trabajadores optan por las tareas en altura. “A igual salario nadie va a elegir estar bajo tierra, en condiciones laborales mucho más complejas”, dicen desde Uocra.

Jueves 24 de Noviembre de 2011

El plan municipal para dotar de cloacas a toda la ciudad registra importantes atrasos: en los primeros cuatro barrios del programa el saneamiento avanzó menos de un 25 por ciento, cuando debieran estar concretadas la mitad de las tareas. El Ejecutivo atribuyó las demoras a las dificultades de las contratistas para conseguir empleados dispuestos a hacer trabajos de zanjeo y a inconvenientes operativos de las empresas. En la Uocra, gremio que agrupa a los obreros del sector, explicaron que esas labores no son bien remuneradas y que el personal prefiere las construcciones en altura.

El debate en torno a los avances del Programa Solidario e Integrador de Desagües Cloacales volvió al centro de la escena esta semana en el Concejo. El martes pasado, el secretario de Hacienda municipal, Gustavo Asegurado, admitió ante los ediles de la comisión de Presupuesto que el plan "está algo atrasado, pero no por cuestiones financieras sino operativas".

El secretario de Obras Públicas municipal, Omar Saab, explicó a La Capital que las demoras se deben "a un conjunto de situaciones: por un lado, las firmas adjudicatarias han planteado dificultades para conseguir la mano de obra necesaria, situación que está en vías de solucionarse. También tuvieron problemas en las pruebas preliminares, lo que retrasó el inicio de los trabajos".

Según el funcionario, el avance de las obras en los primeros cuatro barrios del programa (Las Flores Este, San Martín A, Unión y Progreso y San Francisquito) "va del 8 al 25 por ciento", cuando a esta altura del año debiera estar concretado cerca de la mitad, ya que la adjudicación fue a fines de 2010 y el plazo oficial para su finalización es de 24 meses.

La situación más complicada se está dando en Unión y Progreso, donde la firma Lalla Construcciones fue intimada esta semana por los atrasos y podría ser rescindido el contrato si su respuesta no es satisfactoria. Paralelamente, trascendió que la propia empresa abandonaría la obra por diversas dificultades.

"Estamos algo demorados, pero vamos a llegar con los plazos que nos comprometimos ante los vecinos", prometió Saab, tras lo cual comentó que está prácticamente aprobado un crédito del Banco Mundial (BM) por 20 millones de dólares para avanzar con la tercera y cuarta etapa del programa, que beneficiará a doce barrios de la ciudad. En total, el plan tiene previsto dotar de saneamiento a 350 mil rosarinos antes de 2020.

Para el concejal Héctor Cavallero (PPS), "las obras no se van a terminar en diez años como se acordó entre todos los bloques sino en 50".

El edil recordó que el Ejecutivo se comprometió a aportar 40 millones anuales. "Sin embargo, en 2010 no se aportó ni un peso. En 2011 fueron 5 millones y medio y en 2012 proyectan 8 millones. De este modo se está estafando a la gente", denunció.

El ex intendente destacó que durante su gestión "también faltaban obreros para hacer los desagües pluviales, pero eso se resuelve con gestión, haciendo otra licitación y mejorando las condiciones".

Según Cavallero, el "problema de fondo de la Municipalidad es su alto grado de endeudamiento, tanto que para 2012 proponen un presupuesto con más recursos para abonar los servicios de la deuda que para obras públicas".

"Encima, ahora están tramitando un préstamo al Banco Mundial en dólares, cuando todos los especialistas aconsejan no endeudarse en esta coyuntura financiera global", indicó.

Cavallero, quien integra la comisión asesora del programa cloacal, también detectó que las adjudicatarias han demorado los trabajos por dificultades financieras propias. En ese marco, propuso "ser más rigurosos en las licitaciones al momento de la apertura del primer sobre y exigir un informe sobre la solvencia y capacidad operativa de la empresa para que pueda calificar a la segunda etapa".

El PPS tiene bajo la lupa a una empresa que emitió varios cheques sin respaldo.

“Por esa plata, que la obra la haga Lifschitz”

El normalizador de la delegación Rosario de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), Carlos Vergara, confirmó que muchos trabajadores del sector “prefieren ser contratados por empresas que hacen obras en altura antes que en las tareas cloacales”. Según explicó, la razón es meramente económica. “A igual salario nadie va a elegir estar bajo tierra, en condiciones laborales mucho más complejas”, explicó .
  El representante gremial fue más allá al plantear que “Rosario es una de las ciudades con piso salarial más bajo para este tipo de tareas”.

  “Actualmente, la mayoría de las grandes ciudades está pagando hasta un 30 por ciento más. En Rosario, hoy un ayudante que hace tareas de zanjeo se lleva 1.200 pesos por quincena. Por esa plata, que la obra de cloacas la haga el intendente”, disparó.
  Para Vergara, las dificultades de las empresas contratistas del plan cloacal para conseguir empleados “se debe, afortunadamente, a la negativa de los compañeros a ser incorporados como mano de obra barata, a veces con sumas en negro y en malas condiciones de higiene y seguridad”.

  “Después de mucho batallar el gremio por la eliminación de las sumas en negro, la gente se avivó y ahora exige que se respeten sus derechos”, advirtió.
  Según el delegado normalizador, con competencia sobre 6 mil afiliados rosarinos y unos 22 mil aportantes a la obra social sindical, la salida a esta situación conflictiva “pasa por otorgar una especie de plus a los que realicen tareas delicadas, como las cloacas, que debiera arrojar un total quincenal que no esté por debajo de los 2.000 pesos”
  “Incluso, muchos compañeros que trabajan en altura se llevan esa plata, además de algunos importes no blanqueados”, dijo.

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