La ciudad

Clausuran una fiesta con 400 estudiantes secundarios y consumo de alcohol

La Secretraría de Control y Convivencia del municipio dispuso en la madrugada de ayer el cese de actividad en una fiesta con presencia de menores y consumo de alcohol que tenía lugar en la sede social del club Central Córdoba.

Viernes 06 de Marzo de 2020

La Secretraría de Control y Convivencia del municipio dispuso en la madrugada de ayer el cese de actividad en una fiesta con presencia de menores y consumo de alcohol que tenía lugar en la sede social del club Central Córdoba.

Del festejo, relacionado a una nueva práctica "ritual" entre los jóvenes que comienzan el quinto año del secundario, denominado "último primer día" y que incluye fuerte consumo de alcohol, participaban estudiantes de distintos establecimientos educativos de la ciudad. Pero todo concluyó más temprano de lo previsto.

Inspectores arribaron al lugar, ubicado en San Martín al 3200, pasada la medianoche luego de recibir una denuncia por ruidos molestos. Allí, además de constatar lo denunciado, detectaron que la fiesta se desarrollaba sin ningún tipo de permiso. En el salón había menores consumiendo bebidas alcohólicas, cuya venta y consumo se frenó de inmediato, labrando actas que serán elevadas a los jueces del Tribunal Municipal de Faltas.

El personal de la Guardia Urbana pidió que los encargados de la fiesta bajen el alto volumen que molestaba a los vecinos, y procedió al secuestro del alcohol, con la colaboración de los padres de algunas alumnas y alumnos que allí se encontraban.

Los estudiantes pertenecían a distintos colegios, entre ellos Padre Claret, El Verbo Encarnado, Nuestra Señora de la Asunción, Santa Fe, Da Vinci, Santísimo Sacramento, La Merced, Inmaculada Concepción y San Antonio.

Cuidado

Mientras se llevaba a cabo la concreción de las actuaciones, el festejo de los menores siguió su curso. Pero finalmente, los inspectores de la repartición municipal decidieron preservar a los más de 400 alumnos que se habían congregado en Central Córdoba disponiendo un cierre de la fiesta asistido por el personal y desalojando el lugar.

Los mayores de edad se retiraron por sus propios medios mientras que los menores fueron contenidos en la sede social hasta que sus padres se acercaron a buscarlos. Personal de la Dirección de Inspección labró las actas correspondientes.

Al respecto, la Secretaria de Control y Convivencia Carolina Labayrú afirmó: "Actuamos para que los vecinos pudieran descansar, pero también por el cuidado de nuestros jóvenes. Tenemos que comprometernos a ser más responsables y brindarles mayor atención. Es importante acompañarlos de cerca y prevenirlos de cualquier situación riesgosa", dijo la funcionaria.

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